La posibilidad de recuperar un viejo tren de cargas hacia Puerto Quequén sigue abierta, pero enfrenta una instancia decisiva: que la Nación incorpore el corredor a los futuros contratos ferroviarios. La iniciativa apunta a mejorar la salida de la producción agroindustrial del sudeste bonaerense y reducir la dependencia de los camiones, en una región que ya tiene un puerto con movimiento récord.
El proyecto busca rehabilitar una red de ramales que conecta Ayacucho, Tandil, Lobería y Balcarce con Quequén y Necochea. El reclamo fue presentado formalmente en agosto por cuatro intendentes ante el Gobierno nacional. Desde entonces, una de las principales novedades fue la decisión oficial de extender hasta septiembre de 2027 la continuidad de la empresa Ferrosur Roca, mientras se prepara un nuevo esquema contractual para la Línea General Roca.
La prórroga posterga el vencimiento que inicialmente estaba previsto para septiembre de 2026, pero mantiene abierto el debate sobre quién operará la red y bajo qué condiciones. Para los municipios, esa definición es una oportunidad para incluir la recuperación de las vías en la licitación antes de que se cierre el nuevo esquema de concesiones.
La producción que busca llegar al puerto
El argumento económico parte de un dato concreto. Puerto Quequén movilizó 9.009.768 toneladas durante 2025, el mayor volumen de su historia. La soja, la cebada, el maíz y el trigo estuvieron entre los principales productos exportados.
Ese movimiento exige una logística capaz de trasladar grandes volúmenes desde las zonas productivas hasta las terminales portuarias. Sin embargo, el ferrocarril no participa actualmente en el transporte de esas cargas a través del corredor que los municipios quieren recuperar.
De acuerdo con cifras difundidas por el sector portuario, el movimiento de 2025 equivale a cientos de miles de viajes de camiones. Una estimación publicada por medios especializados ubicó el total en 281.824 vehículos durante el año.
La recuperación del tren permitiría sumar una alternativa para transportar granos y otras cargas, aunque no implicaría que todos esos viajes puedan reemplazarse por formaciones ferroviarias. La participación efectiva dependerá del estado de las vías, las inversiones, las tarifas, la disponibilidad de vagones y las instalaciones para cargar y descargar mercadería.

Casi 350 kilómetros de vías para recuperar
La propuesta no consiste en construir una línea completamente nueva, sino en evaluar la rehabilitación de infraestructura ferroviaria existente. El sistema incluye el tramo Ayacucho–San Agustín–Tamangueyú–Quequén–Necochea, de unos 194 kilómetros, y la conexión entre Tandil, Lobería y Tamangueyú, que suma alrededor de 156 kilómetros.
Ambos recorridos confluyen en Tamangueyú, en el partido de Lobería. Desde allí, la red permitiría articular distintas zonas productivas con el puerto.
El problema es que el corredor lleva casi tres décadas sin actividad regular. Por eso, antes de calcular cuánto podría transportar, es necesario determinar en qué condiciones se encuentran las vías, los puentes y las estaciones, además de identificar los sectores que requieren reparaciones o reconstrucción.
Los intendentes solicitaron que la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) realice un relevamiento técnico integral para establecer qué trabajos serían necesarios y cuál sería su costo. Hasta el momento, no hay una cifra oficial de inversión ni una capacidad anual de transporte definida para el proyecto.
Qué piden los intendentes y qué falta resolver
Pablo Barrena, intendente de Lobería, impulsó la iniciativa junto con Miguel Lunghi, de Tandil; Esteban Reino, de Balcarce; y Emilio Cordonnier, de Ayacucho. En las gestiones también participó el exintendente de Lobería Juan José Fioramonti, uno de los impulsores históricos del reclamo regional.
En la reunión de agosto con el secretario de Transporte de la Nación, Mariano Plencovich, los municipios solicitaron que la reactivación se incorpore al futuro esquema contractual. También reclamaron el relevamiento técnico, el tratamiento formal del planteo conjunto y una evaluación del potencial del corredor para transportar granos e integrar distintas zonas productivas.
Otro punto es la posibilidad de aplicar el régimen de Acceso Abierto si el concesionario no prioriza la recuperación. Ese mecanismo busca permitir que distintos operadores utilicen la infraestructura ferroviaria bajo determinadas condiciones, aunque su eventual aplicación dependerá del esquema que establezca la Nación.
Según informó la Municipalidad de Lobería, los funcionarios nacionales se comprometieron a estudiar la propuesta para determinar si puede incorporarse a los futuros pliegos. No se anunció, sin embargo, una licitación específica para reconstruir el corredor ni un cronograma de obras.

La nueva concesión, una oportunidad para la inversión privada
Por lo pronto, el Gobierno nacional extendió la continuidad de Ferrosur Roca hasta el 10 de septiembre de 2027, o hasta que se concrete la nueva contratación, si ocurre antes. La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 1498/2026 del Ministerio de Economía, publicada en septiembre.
Ese cambio de calendario mantiene en discusión el futuro de la red y obliga a distinguir entre la licitación de una concesión ferroviaria y la contratación de obras concretas para recuperar ramales. Que el nuevo operador incluya al corredor entre sus obligaciones no está confirmado.
Los municipios plantean que la inversión no necesariamente debe recaer de manera íntegra sobre el Estado. La expectativa es que el futuro concesionario u otro actor privado pueda financiar y explotar el servicio, con el Estado a cargo de establecer las reglas y controlar su cumplimiento.
La oportunidad, además, excede el transporte de granos. Las cooperativas vinculadas con la Asociación de Cooperativas Argentinas señalaron que las entidades de la región exportan en conjunto alrededor de 3 millones de toneladas anuales por Puerto Quequén. Esa cifra dimensiona la actividad productiva involucrada, pero no representa un volumen que el tren vaya a captar automáticamente.
El proyecto todavía necesita estudios técnicos, definiciones contractuales y un esquema de inversión viable. Si logra avanzar, el corredor podría ofrecer una nueva alternativa logística a productores y exportadores del sudeste bonaerense. Por ahora, la prioridad de los intendentes es que el tren no quede afuera de la próxima etapa de concesiones ferroviarias.

- Accedé a todos los análisis sin límite de lectura
- Lectura sin publicidad
- App + edición impresa incluidas
- Acceso al foro de la comunidad
Más Videos


















