El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó su confianza en que al Gobierno le irá bien en las próximas elecciones y apuntó contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof: “¿Por qué nadie se junta con él? Tenes al caballo ganador y nadie se quiere juntar. Cristina Kirchner no se quiere juntar, ni La Cámpora ni Sergio Massa".
En la Bolsa de Comercio de Córdoba, Caputo explicó por qué mira con optimismo el año electoral y fundamentó por qué cree que no hay posibilidades de que “el kirchnerismo pueda volver a gobernar”.
Según argumentó, las especulaciones detrás de la competitividad del gobernador como candidato presidencial se sustentan en que en Argentina no gana la mejor propuesta sino que ganan porque le va mal al que está gobernando.
“No hay nadie que crea que el kirchnerismo pueda volver a gobernar, que Kicillof pueda volver a gobernar. ¿Por qué nadie se junta con él? Vos tenes el caballo ganador y nadie lo quiere tocar. Cristina no se quiere juntar, La Cámpora tampoco, Massa no se quiere juntar, los gobernadores tampoco. ¿Cómo es entonces? ¿Tienen al tipo que puede ganar pero no lo quiere nadie?“, dijo el ministro.
En esta línea, insistió en que “todo el mundo sabe que no hay ninguna posibilidad de que Kicillof pueda ser presidente” y agregó que “levantan” esa candidatura “porque en Argentina típicamente el que gana, no lo hace por mérito propio, gana porque le va mal al que está gobernando, no porque tiene propuestas superadoras”.
Además, consideró que las expresiones del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, sobre que “todo lo que sea necesario expropiar, se va a expropiar” en un eventual gobierno de la oposición, buscan “paralizar” al empresariado.
“¿Qué necesita la oposición? Que ustedes se paralicen para que la economía no crezca y eventualmente aparece un candidato más moderado", dijo el ministro, que vinculó ese temor con el “riesgo kuka”.
El funcionario explicó que su optimismo se basa en el “sentido común” y no en las encuestas, porque el primero refleja que “queda tan en evidencia lo que se está haciendo respecto de dónde estábamos hace dos años y medio. La gente no se olvidó”.

También insistió en que es relevante que el presidente Milei sea reelecto porque aún están “reconstruyendo la Argentina” y es él quien es irremplazable porque “la determinación política para el cambio, si fuera fácil, la hubieran tenido muchos otros en el pasado”.
Dólar
Respecto de los comicios, destacó que no habrá problemas con el tipo de cambio: “El flujo de dólares es cada vez más alto, esto garantiza que no vamos a tener problemas en el tipo de cambio, como supimos tener en el pasado, van a estar entrando muchas más inversiones”.
Además, explicó que el Banco Central desaceleró las compras de reservas para acotar la emisión de pesos en un marco en el que todavía hay inflación, pero que la decisión responde a un “equilibrio que el Central tiene que hacer entre que todavía tiene que seguir recomponiendo su balance, porque eso preserva el valor de la moneda” y defendió que se mantenga la acumulación: “Se podría ver como que la compra de dólares es un seguro para eventuales desconfianzas o volatilidad. ¿Cómo lo calibran? Comprando un poco menos, porque ya está sobre cumplida la meta anual de reservas, pero hay que seguir mostrando recomposición del balance".
Crecimiento
Destacó los efectos del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) a nivel general de la economía y anticipó que, con los proyectos actuales, se espera que en los próximos cuatro años haya inversiones por, en promedio, u$s 5000 millones por año, solo a raíz de los proyectos ya aprobados, mientras que hay cerca de 20 más en espera.
“Tenemos un futuro espectacular y, por primera vez, el futuro está en manos de los argentinos, no está en manos de políticos que creemos que podemos hacer con la plata de ustedes lo que se nos canta. Estamos acá para profundizar darle las mejores oportunidades al sector privado”, sumó el funcionario.
Consultado sobre cómo el crecimiento de algunos sectores y las mejoras macroeconómicas se difundirán para impactar en la economía real, dijo que la estrategia es “perseverar y profundizar”. Esto implica “seguir bajando impuestos, regulaciones y el costo financiero, mejorar la infraestructura, y lograr que cada vez más provincias se sumen a este esfuerzo.
Esos puntos, dijo, son los que le piden muchos sectores de la sociedad, e incluyó el pedido de difundir los créditos en dólares ”porque la tasa en pesos sigue alta".
Sin embargo, dejó un mensaje a los empresarios sobre su rol en el crecimiento: “Parte de esto es una profecía autocumplida. Yo querría bajar impuestos mañana mismo. No es un lujo que puedo darme, porque tengo que seguir manteniendo equilibrio fiscal”, algo que, dijo, debe preservar para evitar generar “sentimientos negativos” basados en la historia de financiamiento del déficit.
“Tenemos que crecer y formalizar la economía. Eso nos va a permitir bajar impuestos. Cada cuatro puntos que el país crece, yo podría bajar impuestos por un punto del PBI. Si Argentina, con el potencial que tiene, empieza a crecer al 6%, podríamos bajar más de un punto y medio. Hay que aprovechar este momento para sacarse el escepticismo, ese temor que hay a volver al pasado”, remató el ministro.
En medio de la polémica por la falta de ejecución de los fondos recaudados por el impuesto a los combustibles líquidos que tiene asignación a obras viales, el ministro destacó el proceso de privatización y el trabajo con las provincias para avanzar en los traspasos de rutas para que ellas puedan concretar las obras necesarias. “En dos años va a haber un cambio en la infraestructura a nivel fenomenal, va a ser otra Argentina”, sentenció Caputo.
También en consonancia con el trabajo con las provincias, destacó que percibe cada vez más receptividad de los mandatarios sobre la necesidad de avanzar en la baja de impuestos como Ingresos Brutos o tasas municipales.













