

El peso mexicano se encamina a continuar el rally de apreciación por más tiempo del previsto originalmente por los mercados financieros, según un reporte de UBS.
El área de análisis del banco suizo recortó su expectativa para el tipo de cambio para el tercer trimestre de 2026, pasando de MXN$ 17.50 a MXN$ 17.20 por dólar, una meta que ahora anticipa que se mantendrá sin cambios durante el cuarto trimestre y al menor hasta el segundo trimestre de 2027.
El ajuste refleja la visión de que el diferencial de tasas y el atractivo carry trade mantendrán un piso sólido para la divisa mexicana, apoyado por un Banco de México (Banxico) que no muestra urgencia por relajar su postura monetaria.
“No creemos que Banxico tenga prisa por actuar y esperamos que la tasa de referencia se mantenga en 6.50% durante un periodo prolongado”, señalaron Gabriela Soni, directora de estrategia de inversión de UBS Asesores México, y Alejo Czerwonko, CIO de Mercados Emergentes para UBS FS.
Peso mexicano toca mínimo de 2 años
La visión optimista de UBS coincide con la dinámica de negociación spot de este miércoles. El peso extendió su rally alcista apoyado por la lectura de inflación en EE.UU. y un apetito por riesgo global renovado.
Al inicio de la jornada, el peso mexicano tocó un mínimo de MXN$ 17.01 por dólar, nivel impulsado por una debilidad generalizada del dólar tras el reporte de inflación estadounidense, un entorno de menor volatilidad y las expectativas sobre el rumbo de la política monetaria por parte de Banxico y la FED.
Factores detrás de la resistencia del ‘superpeso’
De acuerdo con el análisis de UBS, existen elementos clave que mantendrán al peso fortalecido frente al dólar en los próximos trimestres.
Por un lado destaca el diferencial de tasas y la postura firme de Banxico. La decisión unánime del banco central de mantener su tasa en 6.50% y posponer la convergencia de la inflación al objetivo del 3% hasta fines de 2027 refuerza una perspectiva de tasas estables durante el resto del año.
A esto se suma la debilidad del dólar a nivel global. Los mercados continúan descontando un tono menos agresivo por parte de la Reserva Federal (Fed), lo que inclina los riesgos hacia un billete verde más débil internacionalmente.
Finalmente, el flujo constante de divisas sigue jugando a favor de la moneda local. La llegada de remesas (que sumaron u$s 30,800 millones al cierre de junio) y una posición fiscal relativamente ordenada continúan respaldando la balanza de pagos de México.
Pese al escenario central de estabilidad en los MXN$ 17.20 pesos por dólar, UBS advierte que una desaceleración económica más pronunciada en EE.UU. o posibles disputas comerciales en el marco del T-MEC podrían generar volatilidad y presionar temporalmente a la divisa mexicana.














