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La fiebre por la inteligencia artificial no beneficia únicamente a los fabricantes de chips. Uno de los grandes ganadores está un escalón antes en la cadena productiva: ASML, la compañía neerlandesa que fabrica las máquinas necesarias para producir los semiconductores más avanzados del mundo.
Las acciones de la empresa acumulan una suba del 55% desde comienzos de 2026, por encima del 18% de Nvidia y del avance cercano al 50% de TSMC. Pese al rally, el consenso de Wall Street todavía encuentra recorrido alcista: la recomendación promedio de los analistas es de “compra fuerte”.
Según el relevamiento de Forecast entre 44 especialistas consultados por S&P Global, el precio objetivo promedio para los próximos 12 meses es de u$s 2.178, lo que representa un potencial de suba del 25,64% respecto de la cotización tomada por la plataforma.
La mediana de las proyecciones es incluso más optimista: asciende a u$s 2.324 e implica un avance potencial del 34,05%. En el escenario más favorable, la acción podría alcanzar los u$s 2.874, equivalente a una ganancia adicional del 65,82%.
Sin embargo, la dispersión entre los pronósticos deja en evidencia que el rally no está exento de riesgos. La estimación más pesimista ubica al papel en u$s 894,41, una caída potencial del 48,40%.
El mercado ve una oportunidad considerable, pero también reconoce que las valuaciones elevadas y el ciclo de inversión en inteligencia artificial pueden generar una fuerte volatilidad.

Una recomendación de compra que se fortalece
La evolución de las recomendaciones muestra que el optimismo no se debilitó a medida que subió la cotización. Por el contrario, la tendencia se volvió progresivamente más favorable durante 2026.
En agosto, de los 44 analistas relevados, 33 recomendaron “compra fuerte” y otros siete aconsejaron “comprar”. En conjunto, 40 especialistas, más del 90% de la muestra. mantienen una posición positiva sobre ASML.
Sólo tres aconsejan mantener la acción, ninguno recomienda vender y uno conserva una calificación de “venta fuerte”.

La tendencia mejoró desde marzo, cuando había 31 recomendaciones de compra fuerte, seis de compra y seis de mantener.
Desde entonces, dos analistas que permanecían neutrales se trasladaron hacia posiciones alcistas. La señal es relevante: pese a la ganancia acumulada por la acción, el mercado no considera agotada la historia de crecimiento.

El cuello de botella de la inteligencia artificial
La tesis de inversión se sostiene en una ventaja competitiva difícil de replicar. ASML es la única empresa del mundo capaz de producir equipos de litografía ultravioleta extrema, conocidos como EUV, que permiten imprimir circuitos microscópicos sobre las obleas de silicio.
Estas máquinas son indispensables para fabricar los procesadores más sofisticados utilizados en inteligencia artificial, centros de datos, teléfonos inteligentes y computación de alto rendimiento. Entre los principales clientes de ASML se encuentran TSMC, Samsung, Intel, Micron y SK Hynix.
En términos financieros, la compañía funciona como un proveedor crítico de infraestructura: no necesita acertar qué diseñador de chips dominará la inteligencia artificial, porque vende las herramientas que varios de ellos necesitan para ampliar su producción. Es, en la jerga del mercado, una apuesta de “picos y palas” dentro del boom tecnológico.
Esta posición explica por qué ASML logró destacarse durante la temporada de balances. La acción avanzó alrededor del 7% después de que la empresa presentara resultados superiores a las expectativas y elevara por segunda vez en el año sus previsiones para todo 2026.
La entrada de pedidos se mantuvo “extremadamente sólida” durante el primer semestre, impulsada por las inversiones de los grandes fabricantes de semiconductores. Ante esta demanda, ASML planea incrementar en un 30% tanto su capacidad de equipos EUV de baja apertura numérica como la de sistemas DUV por inmersión prevista para este año.
Los ingresos podrían crecer más de 30%
Las estimaciones operativas ayudan a explicar por qué los analistas todavía ven potencial en la acción. Forecast proyecta para 2026 ingresos promedio por 43.200 millones, frente a aproximadamente 33.000 millones registrados o estimados para 2025.
De concretarse, la facturación crecería un 32,3% anual. El escenario más optimista contempla ingresos por 45.200 millones y una expansión del 38,5%, mientras que la proyección más conservadora prevé ventas por 39.300 millones, con un incremento del 20,2%.
Incluso el extremo inferior de las previsiones supone una aceleración significativa frente a 2025 y confirma que el aumento de capacidad está respaldado por órdenes concretas, no solamente por expectativas alrededor de la inteligencia artificial.
Morningstar también revisó al alza sus números de largo plazo y elevó su estimación de valor razonable desde 1.200 hasta 1.800 euros por acción. La firma considera que ASML podría acercarse a ingresos por 70.000 millones de euros en 2028, dos años antes del horizonte que anteriormente utilizaba el mercado para evaluar el techo de crecimiento de la compañía.
Además, proyecta que el beneficio por acción podría aproximarse a 69 euros para ese ejercicio, incluso sin que ASML utilice plenamente toda su capacidad disponible.
El riesgo chino que sacudió a la acción
La mayor amenaza para la tesis alcista apareció a fines de julio. Informes sobre una empresa estatal china que habría comenzado a fabricar máquinas de litografía DUV por inmersión provocaron una caída del 13% en ASML durante varias ruedas.
El temor del mercado tiene dos dimensiones. Por un lado, China representa una fuente relevante de ingresos para la compañía. Por otro, el desarrollo de equipos locales podría reducir gradualmente la dependencia tecnológica del país asiático y erosionar el dominio de ASML.
Sin embargo, los analistas consideran que el impacto inmediato será limitado. Capital Economics estima que el fabricante chino entregará apenas cinco máquinas DUV este año y otras 20 en 2027, frente a los aproximadamente 100 equipos que China compra anualmente a ASML.
La diferencia no es únicamente de escala. Los sistemas de litografía requieren décadas de investigación, redes altamente especializadas de proveedores y una integración precisa con las plantas de fabricación.
Además, los clientes ya diseñaron buena parte de sus procesos productivos alrededor de los equipos de ASML, lo que eleva considerablemente el costo de cambiar de proveedor.
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