Zoom Editorial

El debate del gasto tiene que empezar en cómo se usa y quién lo financia

Cada vez que en la Argentina se discute el gasto del Estado, queda en evidencia un problema que hace más difícil arribar a conclusiones claras sobre este tema: el escaso conocimiento general que hay sobre el manejo de los recursos fiscales. Los gobiernos proclaman la transparencia, pero en esta materia lo que falta es una difusión activa y positiva. No se trata de poner cifras en una planilla en algún enlace en Internet, sino de explicar en el lugar y el momento adecuado. A juzgar por lo que repite la política, solo parece que o bien faltan recursos o bien sobra deuda. De la montaña de ingresos que recibe el Estado y de cómo y para qué se gastan se habla poco y nada.

La carta que Cristina Kirchner hizo pública para reclamar, entre otras cosas, que se llegue al objetivo de déficit previsto en el Presupuesto 2021 (hecho con las proyecciones de un año atrás) reavivó ese debate puertas adentro del Gobierno.

La Vicepresidente cuestionaba una política que consideraba de ajuste fiscal, por entender que había necesidades no satisfechas y que el Presupuesto 2021 habilitaba el uso de recursos que no estaban expresados en decisiones reales.

Ese reclamo no contemplaba que el plan contenido en ese presupuesto votado por el Congreso, era disminuir las fuentes de financiamiento monetarias, porque si bien la pandemia forzó al Ejecutivo a apelar a esos recursos (algo que sucedió todo el mundo, como bien ejemplificó Cristina), la consecuencia fue mayor inflación, algo que están verificando tanto los países desarrollados (como Estados Unidos), como los vecinos de la región.

El primer punto a tener en cuenta es que la decisión de política económica que se venía ejecutando priorizaba contener la inflación, ya que su impacto negativo es mucho más generalizado y socialmente nocivo que el déficit, o en este caso, una menor ejecución de gasto.

Pero con la incorporación de los Derechos Especiales de Giro que envió el FMI al Presupuesto, el debate se recalentó de manera aún más borrosa. El Tesoro recibió un ingreso de $ 422.000 millones, pero también un gasto (pago de deuda al FMI) de $ 393.000 millones. Con los primeros canceló adelantos que le hizo el BCRA y para cumplir lo segundo aumentó la deuda: emitió una letra para recomprar al Central los DEG, que luego usará para pagar al FMI.

La duda cruel es cómo financiará el gasto que sumará el Gobierno de acá a fin de año como ayuda social . El mercado teme que vuelva a apelar a la asistencia del Central. Pero no se sabe a ciencia cierta si hay otros recursos disponibles o no. El Congreso creó un aporte solidario que recaudó $ 234.000 millones precisamente para incrementar la asistencia del Estado. Antes de seguir elevando el déficit, sería útil tener presente si esos ingresos están bien aplicados o no. Plata no falta. La discusión debería ser en dónde se pone y para qué.

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Comentarios

  • ACC

    Alejandro Cabrera Cabrera

    Hace 15 días

    SÍ SEÑOR!!!

    COPARTICIPACIÓN DESDE ABAJO HACIA ARRIBA!
    El actual sistema de coparticipación federal de impuestos le lleva directamente el dinero, el poder, a las manos del presidente; este hecho daña las instituciones y socava la autonomía municipal y el federalismo.

    https://medium.com/@lic.alejandro.cabrera/la-coparticipaci%C3%B3n-desde-abajo-hacia-arriba-c75289601e79

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