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Argentina vuelve a estar en el centro del debate impositivo tras la difusión de nuevos informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA).
Ambos trabajos coinciden en que el sistema tributario actual es complejo, poco eficiente y desalienta la inversión, justo en momentos en que la economía busca consolidar su recuperación.
Según la OCDE, el país atraviesa un proceso de reformas “ambicioso” que ya muestra resultados en la baja de la inflación y la estabilización fiscal. Sin embargo, advierte que todavía queda un desafío clave por delante: avanzar en una reforma tributaria estructural que elimine los impuestos más distorsivos y simplifique el esquema actual.
En la misma línea, IDESA plantea que el problema no es solo la cantidad de tributos sino la calidad de los impuestos que dominan la recaudación.
Los impuestos que deberían eliminarse
Uno de los puntos de mayor coincidencia entre ambos informes es la necesidad de avanzar, de manera gradual, en la eliminación de algunos de los tributos que generan distorsiones en la economía.
Según IDESA, de los cinco impuestos que más recaudan en Argentina, tres son “extremadamente distorsivos”: el impuesto al cheque, los derechos de exportación y el impuesto a los Ingresos Brutos. En conjunto, estos tributos representan aproximadamente un tercio de la presión tributaria total. Para el instituto, su eliminación resulta indispensable para preservar la competitividad de la producción nacional.

La OCDE coincide en el diagnóstico. En su informe señala que los frecuentes cambios en las reglas tributarias y la proliferación de impuestos con fines recaudatorios terminaron configurando un sistema complejo, difícil de administrar y basado en gravámenes altamente distorsivos.
Por eso, recomienda avanzar hacia una reforma tributaria integral con foco en la eliminación de los impuestos más distorsivos, la reducción de la complejidad tributaria y la ampliación de las bases impositivas.
Un sistema con cientos de impuestos, pero sostenido por apenas cinco
Una de las paradojas del sistema tributario argentino es que, pese a la gran cantidad de impuestos nacionales, provinciales y municipales vigentes, la mayor parte de la recaudación se concentra en un número muy reducido de tributos.
De acuerdo con los datos citados por IDESA, cinco impuestos explican el 87% de toda la presión tributaria:
- IVA
- Impuesto a las Ganancias
- Impuesto al cheque
- Derechos de exportación
- Ingresos Brutos
Entre ellos, el IVA y Ganancias representan el 54% de la recaudación total y forman parte del régimen de coparticipación entre Nación y provincias.

Por su parte, el impuesto al cheque y los derechos de exportación aportan alrededor del 12% de los recursos tributarios y financian principalmente al Gobierno nacional. En tanto, Ingresos Brutos explica cerca del 21% de la presión tributaria y constituye la principal fuente de financiamiento de los gobiernos provinciales.
Esta elevada concentración explica por qué cualquier reforma tributaria relevante necesariamente debe enfocarse en estos cinco tributos y no en los más de 150 impuestos de menor peso recaudatorio.
El rediseño que proponen la OCDE e IDESA
Lejos de plantear una simple eliminación de tributos, los informes proponen un rediseño integral del sistema que permita sostener la recaudación sin afectar la competitividad.
La OCDE recomienda ampliar las bases imponibles de impuestos más eficientes, como el IVA y el impuesto a las ganancias personales, para compensar la eliminación de tributos distorsivos. Además, sugiere mejorar el cumplimiento tributario mediante una administración más moderna y eficiente.

Por su parte, IDESA propone un esquema más específico basado en algunos pilares:
- Destinar la totalidad de la recaudación del IVA a las provincias.
- Asignar íntegramente el impuesto a las Ganancias al Gobierno nacional.
- Eliminar el impuesto al cheque y los derechos de exportación.
- Absorber Ingresos Brutos y parte de las tasas municipales dentro de un IVA ampliado.
- Redefinir las responsabilidades de gasto para evitar superposiciones entre Nación, provincias y municipios.
Según el instituto, la simplificación tributaria solo será posible si viene acompañada por una reorganización integral del federalismo fiscal. De lo contrario, la eliminación de impuestos distorsivos generaría desequilibrios financieros difíciles de compensar.
El acuerdo político que aparece como condición indispensable
La implementación de una reforma de esta magnitud requeriría algo más que modificaciones tributarias. Tanto la distribución de recursos como la reasignación de funciones entre niveles de gobierno obligarían a alcanzar un nuevo acuerdo fiscal entre la Nación y las provincias.
IDESA plantea la necesidad de firmar un Acuerdo de Coordinación Fiscal que redefina las potestades tributarias y las responsabilidades de gasto de cada jurisdicción. El instituto sostiene que dicho entendimiento no requeriría unanimidad de las provincias, sino una adhesión mayoritaria.
Para aquellas jurisdicciones que inicialmente podrían resultar perjudicadas por el nuevo esquema, propone la creación de un Fondo de Convergencia que compense transitoriamente la pérdida de recursos. Sin embargo, esa asistencia estaría condicionada al cumplimiento de programas de ordenamiento fiscal y estrategias de desarrollo económico.
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