Rosario tendrá la segunda torre más alta de la Argentina. Con una inversión que, a valores actuales, superaría los u$s 150 millones, el desarrollo alcanzará los 230 metros de altura y 65 pisos.
El proyecto se levantará sobre un predio de casi dos hectáreas ubicado sobre la costa del río Paraná, donde actualmente avanza la demolición de un antiguo complejo de silos.
La obra, desarrollada por Obring, Gagliardo Arquitectura y Sancor Seguros, contempla 60.000 metros cuadrados construibles distribuidos entre residencias, oficinas y un parque público que ocupará más del 90% del terreno.
Desde la constructora señalaron que el inicio de la obra dependerá de la evolución de las variables macroeconómicas y del mercado inmobiliario, ya que los costos de construcción continúan por encima de los valores de venta.
“Si las condiciones mejoran, el lanzamiento comercial podría producirse hacia fines de 2027 o comienzos de 2028”, estimó Pablo Gagliardo, director de Obring y Gagliardo Arquitectura.

Cómo será el proyecto
La torre estará orientada principalmente a viviendas de grandes dimensiones.
La planta tipo contará con cuatro departamentos por piso, todos ubicados en las esquinas del edificio y con superficies cercanas a los 200 metros cuadrados. Según explicó Gagliardo, la mayor parte de la oferta estará integrada por unidades de dos y tres dormitorios, aunque también habrá semipisos en los niveles superiores.
El desarrollo también destinará alrededor de 10 pisos al segmento corporativo. Las oficinas podrán configurarse como plantas completas o subdividirse en superficies de entre 80 y 800 m2. Parte de esos espacios podrían ser ocupados por Sancor Seguros, uno de los socios del proyecto.
Los amenities se distribuirán entre la barranca y los últimos niveles del edificio. Las piscinas y otros espacios comunes estarán ubicados sobre el desnivel natural del terreno, mientras que los pisos superiores concentrarán los salones de usos múltiples y los espacios panorámicos.
Cuáles son las torres más altas de la Argentina
Con sus 230 metros de altura, el desarrollo que se construirá en Rosario quedará apenas por debajo de la Alvear Tower, el edificio residencial más alto de la Argentina.
Ubicada en Puerto Madero, la torre alcanza los 239 metros, tiene 54 pisos y fue inaugurada en 2019 tras una inversión superior a los u$s 150 millones realizada por Grupo Alvear.
Diseñada por el estudio Pfeifer-Zurdo Arquitectos y construida por Criba, la torre cuenta con 174 residencias de entre 90 y 470 m2. Las unidades se comercializan entre u$s 7000 y u$s 13.000 por m2, dependiendo de la superficie y la altura, valores que prácticamente duplican el promedio de Puerto Madero, donde el m² ronda entre u$s 6000 y u$s 7000.
El edificio cuenta con piscina semiolímpica descubierta, piscina cubierta climatizada, spa, gimnasio, cancha de tenis, simulador de golf, microcine, salas de música, espacios para niños, lavadero de autos y mascotas y un rooftop panorámico ubicado en el piso 54 con vistas de 360° sobre la Ciudad de Buenos Aires y el Río de la Plata.
Entre las operaciones más importantes realizadas dentro de la torre figura la venta de uno de sus penthouses por u$s 9,5 millones. La unidad tiene más de 470 m2, cuatro suites, cava, escritorio, balcón y vistas panorámicas sobre la ciudad.

El tercer lugar lo ocupa Renoir II, también en Puerto Madero, con 175 metros de altura. Desarrollada por Dypsa, la torre forma parte del complejo Renoir Residencias de Altura, ubicado frente a la Reserva Ecológica y al Parque Mujeres Argentinas.
El proyecto demandó una inversión cercana a los u$s 100 millones y suma casi 70.000 m2 construidos.
Más atrás aparecen otros desarrollos como Le Parc Figueroa Alcorta, Harbour Tower, Le Parc Puerto Madero y las torres Mulieris.
















