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Hay pocos hoteles que sean un destino en sí mismo. En la Argentina uno de ellos es el Gran Meliá Iguazú, en la provincia de Misiones.
Uno viaja a Iguazú para ver las Cataratas. Sí, es cierto, son una de las maravillas naturales del mundo. Pero sucede que desde este hotel se pueden mirar a cualquier hora del día y prácticamente desde cualquier lugar: desde su restaurante, su piscina infinita al aire libre, su rooptop y hasta desde el baño de la habitación.
Esto es porque el Gran Meliá Iguazú es el único hotel ubicado dentro del Parque Nacional Iguazú, lo que le concede una vista privilegiada. Basta entrar al lobby para contemplar las cataratas a través de los cristales. Y alcanza abrir la ventana o salir al jardín para escuchar el rugido del agua que cae a 80 metros de altura, a un kilómetro y medio de distancia.

Su ubicación privilegiada permite ser uno de los primeros en visitarlas cuando el parque abre a las 8 de la mañana. Solo hay que seguir el sendero marcado para empezar uno de los tres circuitos (Inferior, Superior y Garganta del Diablo). Madrugar acá tiene premio, ya que si uno va a esa hora, puede verlas antes de que llegue el resto de visitantes.
A la vuelta del paseo, sólo queda relajarse y disfrutar del hotel, sus espacios y su renovada gastronomía. Porque más allá de estar frente a una de las maravillas naturales del mundo, para Gran Meliá Iguazú el lujo y la hospitalidad son la clave para ofrecerle al huésped una experiencia verdaderamente única.
Desde su apertura a fines de 2018, el hotel perteneciente al empresario multimillonario Ali Albwardy (también dueño del Four Seasons de Buenos Aires), operado y gestionado por la cadena española Meliá, buscó posicionarse como referente del lujo en la región.

Y lo ha conseguido: entre varios premios internacionales, tres años consecutivos fue elegido el mejor hotel de Argentina por los World Travel Awards (2022, 2023 y 2024), mejor resort del país en 2025 y mejor Suite en 2023 y 2025. Además, este año se incorporó a Virtuoso, la red global líder en turismo de lujo que reúne a los hoteles más prestigiosos del mundo.
Ahora, para seguir en ese camino de excelencia, Gran Meliá Iguazú inició una nueva etapa gastronómica. Más que un cambio de carta, se buscó un cambio conceptual: armar una propuesta que interprete el paisaje y refleje la biodiversidad de la selva misionera, la Tierra Colorada y la riqueza cultural de la Triple Frontera.
La nueva etapa gastronómica del Gran Melia Iguazú
El nuevo recorrido gastronómico de Merkado, el restaurante del hotel (abierto tanto para huéspedes como visitantes), propone un viaje por los sabores y productos de la región, reinterpretados con una mirada contemporánea que combina técnica, identidad y respeto por el origen.

“En Gran Meliá Iguazú creemos que la gastronomía es una de las formas más auténticas de conocer un lugar y conectar con su identidad. Esta nueva carta nace del deseo de expresar la esencia de la región a través de cada plato, poniendo en valor sus productos, su biodiversidad y su riqueza cultural”, afirmó Ana Goti, Directora General de Gran Meliá Iguazú.
“Queremos que quienes nos visiten se lleven un recuerdo que vaya mucho más allá del paisaje: que también permanezca en el sabor”, agregó Goti.
Al frente de la propuesta estuvo el Chef Ejecutivo del hotel, Ernesto Palomar, un cubano que quiso venir a instalarse a Iguazú luego de trabajar durante años en otros Gran Meliá en España.

Palomar diseñó un menú que pone al producto local como protagonista, que respeta el origen de cada ingrediente y que celebra la estacionalidad.
Según contó, en su cocina se busca la excelencia a partir de la materia prima y el trabajo de kilómetro cero con productores y agricultores de la zona. Esto se ve reflejado en el desayuno, los almuerzos y las cenas que se ofrecen en el hotel.
En el nuevo menú, que se puede disfrutar tanto en el salón como en la terraza exterior, sobresalen las carnes al asador, como el entrecot de ternera y la costilla curada en salmuera y terminada al fuego.

También una provoleta con rúcula, tomates asados y miel de chimichurri; un carpaccio de salmón; el tabule de quínoa con vegetales de estación, lasgostinos y gaspacho de pepino; y el hojaldre de cebolla misionera, con berros, alcaparras y vinagreta de miel y mostaza.
De poste, resulta imperdible la torta vasca, que llevó más de 200 versiones y un año de trabajo hasta dar con la textura perfecta.
Un menú degustación con Selva, Cataratas y Tierra Colorada
Para presentar oficialmente la nueva propuesta, Gran Meliá Iguazú organizó una velada con un menú degustación especial para un pequeño grupo de periodistas, donde estuvo presente El Cronista. El mismo se incorporará como opción para pedir a la noche.

El menú buscó poner en sabores algunos de los paisajes, aromas y sensaciones más representativos de Iguazú, desde la bruma de las Cataratas a la inmensidad de la selva misionera.
El recorrido empezó con Origen, un bombón de steak tartar de lomo con picaña ahumada. Siguió con Bruma, dados de atún al fuego con sopa de ajo blanco y uva, y Selva y Mar, salmón grillado con crema avellanada y demi-glace de puerros asados. Luego, vino una breve pausa con Cataratas, un sorbete de caipiriña para limpiar el paladar y seguir con la degustación.
El principal llegó con Tierra Colorada, un ojo de bife con salsa de arándanos y farofa de hongos de pino. Y de postre, Cacao & Yerba, chocolate en texturas con brownie, mousse y helado de pochoclo. Para terminar, El Regreso, un profiterol crujiente con crema de maní salada y nueces.

“Nuestra inspiración fue el territorio. Cada ingrediente fue elegido por lo que representa y cada preparación busca respetar su esencia. Más que crear una carta, diseñamos un recorrido sensorial donde la cocina dialoga con la selva, la Tierra Colorada y las Cataratas. Es una propuesta contemporánea, pero profundamente arraigada al lugar donde nace”, señaló Palomar.
La presentación de la nueva carta estuvo acompañada también por un exclusivo maridaje de Luigi Bosca, guiado por Pablo Cúneo, recientemente distinguido como Enólogo del Año 2026, quien seleccionó los vinos para acompañar cada uno de los momentos de la experiencia.
La nueva carta ya puede disfrutarse en Merkado, tanto de día como de noche, para sus huéspedes y visitantes del Parque Nacional Iguazú.

Con este lanzamiento, Gran Meliá Iguazú reafirma su compromiso con una gastronomía de excelencia que celebra el origen, el producto local y la riqueza cultural de Misiones, consolidando una propuesta donde el lujo se expresa a través de experiencias auténticas y profundamente conectadas con el entorno que las inspira.












