Los grandes proyectos energéticos siguen consiguiendo financiación a escala internacional.
El gasoducto San Matías -también denominado San Matías Pipeline-cerró un préstamo sindicado bajo la modalidad Project Finance por u$s 900 millones destinado a financiar la construcción del gasoducto.
Ese ducto unirá las operaciones de Vaca Muerta con el puerto de exportación, donde estarán los dos barcos de exportación de Southern Energy (SESA), el proyecta que encabeza Pan American Energy (PAE).
La financiación fue estructurada a siete años de plazo con tres años de gracia por los bancos Citi, J.P.Morgan, Santander e Itaú, quienes integran el sindicato de bancos conjuntamente con BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China.
El proyecto demandará una inversión total de u$s 1300 millones, de los cuales u$s 900 millones serán financiados mediante el préstamo sindicado y el resto con aportes de capital de los accionistas.
“La estructura del préstamo se sustenta en los flujos de fondos futuros del proyecto respaldados por contratos de transporte de largo plazo”, informaron desde PAE.
La obra ingresó al RIGI en junio de este año y cuenta con los estudios de impacto ambiental aprobados por las provincias de Neuquén y Río Negro.
San Matías Pipeline es un consorcio conformado por PAE (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). Está integrado al proyecto de Southern Energy, con los mismos accionistas.
El objetivo es posicionar a la Argentina como un nuevo proveedor en el mercado mundial de GNL.
Los dos buques de licuefacción que SESA instalará en Río Negro, “Hilli Episeyo” y “Esperanza” comenzarán a operar en 2027 y 2028 respectivamente. Tendrán una capacidad de producción conjunta de 6 millones de toneladas anuales de GNL.
La operación prevé inversiones por más de u$s 15.000 millones a lo largo de los próximos 20 años. Y esperan exportaciones por u$s 20.000 millones entre 2027 y 2035, lo que fortalecerá la balanza cambiaria del país.
La construcción comenzará en agosto y terminará en dos años, a mediados de 2028. Demandará una inversión de u$s 1300 millones, desde Tratayén (en Neuquén) hasta la costa de Río Negro.
El gasoducto tendrá una extensión de 472 kilómetros, con capacidad para transportar 27 millones metros cúbicos de gas natural por día a través de su ducto de 36 pulgadas.
La construcción del gasoducto la hará el consorcio SICIM - Víctor Contreras, mientras que la construcción Planta compresora de Allen estará a cargo de OPS.
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