

La situación es habitual en las autopistas argentinas: un conductor circula por el carril izquierdo a la velocidad máxima permitida y otro vehículo se acerca desde atrás para pedirle paso. Aunque pueda parecer contradictorio, la respuesta está contemplada específicamente por la Ley de Tránsito.
El punto central no es determinar quién circula más rápido, sino respetar las reglas establecidas para el uso de los carriles. Incluso cuando el vehículo que marcha detrás supera el límite permitido, quien ocupa el carril izquierdo debe tener en cuenta qué establece la normativa sobre el adelantamiento.
Qué dice la Ley de Tránsito sobre el carril izquierdo
El artículo 45 establece que un vehículo debe desplazarse hacia el carril inmediatamente ubicado a su derecha cuando el conductor que circula detrás le advierte que pretende sobrepasarlo. Por lo tanto, la obligación no desaparece porque quien pide el paso esté excediendo la velocidad máxima.

A su vez, el artículo 46, señala que en las autopistas el carril situado más a la izquierda debe utilizarse para circular a la máxima velocidad permitida y para realizar maniobras de adelantamiento. Esto significa que no se trata de un espacio reservado exclusivamente para sobrepasar a otros vehículos.
La interpretación conjunta de ambas disposiciones determina que, si otro automóvil comunica que quiere adelantar, el conductor que ocupa el carril izquierdo debe facilitar la maniobra trasladándose hacia la derecha cuando pueda hacerlo de manera segura.
Qué pasa si el otro auto circula por encima de 130 km/h
Que el vehículo que llega desde atrás supere la velocidad máxima no habilita a quien está adelante a bloquear su paso. Sin embargo, eso tampoco significa que deba realizar un cambio de carril repentino: primero tiene que verificar que exista espacio suficiente y que la maniobra no genere peligro para otros conductores.
La situación puede ser especialmente riesgosa cuando el automóvil que pretende adelantar se aproxima demasiado y realiza señales para conseguir que le cedan el lugar. Mantener una distancia adecuada resulta fundamental para reducir el riesgo de una colisión.
Por ese motivo, aunque circular a 130 km/h implique respetar el límite establecido en determinadas autopistas, lo recomendable es facilitar el adelantamiento cuando las condiciones sean seguras. La eventual infracción por exceso de velocidad corresponde al conductor que supera el límite, mientras que quien está adelante debe cumplir las reglas previstas para la circulación y el cambio de carril.













