Estados Unidos: la Cámara de Representantes avanza con el segundo juicio político a Trump

Con apoyo de los legisladores republicanos, la Cámara de Representantes aprobó (232 a 197) el segundo impeachment de la era Trump. Cuándo lo tratará el Senado.

Un mandato, dos impeachments. Donald Trump entró en la historia de los Estados Unidos como el único presidente en enfrentar dos juicios políticos, el último por Incitación a la Insurrección.

La Cámara de Representantes finalmente aprobó (232 a favor y 197 en contra) avanzar con el segundo impeachment contra Trump, a sólo una semana de que deje el poder. Sin embargo, lo llamativo no son los más de 200 legisladores demócratas (mayoría en la cámara baja) que aprueban la iniciativa, sino los 10 republicanos que también la apoyaron, a diferencia del proceso de 2019 cuando la disciplina partidaria se impuso y ni uno solo de los 195 legisladores republicanos votó a favor de los cargos de Obstrucción al Congreso y Abuso de Poder.

En ese momento, el Senado (de mayoría republicana) se apuró para absolver al presidente norteamericano y Trump parecía que iba a la reelección sin escalas.  A casi un año de su primer impeachment, el escenario es bastante difícil para el presidente saliente: los demócratas pretenden dar un mensaje fuerte contra cualquier intento de insurrección en las vísperas de la asunción de Biden, y los republicanos –algunas de las principales figuras– comienzan a visualizar el futuro del partido sin Trump en la escena.

Al abrir el debate, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, fue categórica: "Sabemos que el presidente de los Estados Unidos incitó esta insurrección, esta rebelión armada en contra de nuestro país. Se tiene que ir, es un claro riesgo para la nación que todos amamos".

Pelosi insistió en que los "terroristas locales" que ingresaron al Capitolio "no aparecieron de la nada. Fueron enviados allí por el presidente. (...) El presidente vio a los insurreccioncitas no como enemigos de la libertad, sino como medios para alcanzar el objetivo terrible de aferrarse personalmente al poder. El objetivo de frustrar la voluntad del pueblo. El objetivo de terminar en un choque feroz y sangriento, casi dos siglos y medio de nuestra democracia".

¿El Partido Republicano con Trump afuera?

Del lado de los republicanos, Liz Cheney –hija del vicepresidente de George W. Bush, Dick Cheney, y la tercera del partido en la Cámara de Representantes– encabezó el grupo de legisladores que apoyó la medida, algo que le costó no sólo severos cuestionamientos sino hasta pedidos de renuncia  a su cargo en el partido. “Nunca ha habido una traición mayor por parte de un presidente de EE.UU. a su cargo y su juramento a la Constitución (…) El presidente convocó a esta turba, la reunió y encendió la llama de este ataque. Todo lo que siguió fue obra suya" dijo Cheney.

El jefe de los republicanos en Representantes, Kevin McCarthy, también le atribuye la responsabilidad a Trump por los disturbios en el Capitolio, aunque consideró que era un error llevarlo a un segundo impeachment en tan poco tiempo, y sólo a días de que el mandatario abandone la Casa Blanca.

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, confirmó que la Cámara Alta no tratará ningún tema importante antes del martes 19 de enero (un día antes de la asunción de Biden), si bien celebrará una sesión “pro forma el próximo viernes.

El líder de los senadores demócratas, Chuck Schumer (que ocupará el lugar de McConnell cuando asuma el nuevo congreso) había tratado de negociar la posibilidad de que el senado adelantara el juicio para antes de esa fecha, pero Mc Connell descartó la idea.

La agenda del senado es ajustada y si el impeachment se realizara el próximo martes, eso retrasaría otros temas claves como la confirmación del gabinete de Biden, clave para que la nueva administración comience a funcionar lo más rápido posible.

 

McConnell, siguió el proceso en llamativo silencio y sólo dejó trascender entre sus allegados que estaba contento de que los demócratas avanzaran con el impeachment porque facilitaba la expulsión de Trump del partido

Y es los disturbios en el Capitolio también generaron repudio en el establishment y varias de las empresas que tradicionalmente han financiado a los republicanos criticaron la insurrección. De hecho, compañías como AT&T, Phillips, Dow, Facebook, JP Morgan Chase y Citigroup, entre otras, anunciaron que frenarán temporalmente sus donaciones a los legisladores republicanos que, incluso después de los incidentes, trataron de bloquear la certificación de los votos electorales, apoyando las denuncias (hasta ahora infundadas) de fraude electoral hechas por Trump.

Por su parte, el presidente estadounidense dijo en un comunicado que “a la luz de los informes de más manifestaciones, insto a que no haya violencia, ninguna violación de la ley y ningún tipo de vandalismo. (…) Hago un llamado a todos los americanos para que ayuden a aliviar las tensiones y calmar los ánimos .

El FBI ya alertó que para el próximo 20 de enero se planean protestas (con armas) en los 50 estados y en el Capitolio entre el 17 y el 20, pero también otros edificios gubernamentales podrían ser blancos de ataques en los próximos días. Frente a la preocupación por el creciente clima de tensión, el Estado Mayor Conjunto de los EE.UU. condenó la violencia en el Capitolio y advirtió que “los derechos de libertad de expresión y de reunión no dan a nadie el derecho de recurrir a la violencia, la sedición y la insurrección .

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