El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo que descarta bajar los encajes, que hoy se encuentran en niveles del 45% en cuentas a la vista en los bancos grandes.
Esto representa más del doble que el más restrictivo de la región, que es Brasil, con 20%, mientras México y Colombia tienen 10%, y Perú 6%.
De ese 45%, solo hasta 13,5 puntos se puede integrar con bonos, por lo que un mínimo de 31,5 puntos quedan en cash puro sin remunerar. En los bancos chicos, donde los encajes son el 20%, sólo 5,5 puntos quedan sin cubrir.
Plazos fijos
En los plazo fijo es mucho más flexible, ya que hasta 100% es integrable en títulos públicos. Este año el BCRA estuvo bajando las exigencias generales y amplió el menú de bonos elegibles para aliviar la carga.
Se debe tener en cuenta que el encaje en cash, a tasa 0%, representa una pérdida contable pura por inflación mientras esa plata está inmovilizada. Por ejemplo, $ 1000 millones en cash, con una inflación mensual del 2%, son $ 20 millones de pérdida.
Integraciones
Poder integrar con Lecap (que sí rinden) neutraliza casi toda esa pérdida en la porción cubierta. Con la desinflación (BCRA proyecta 19,6% en 2026 versus 31% en 2025), el castigo se reduce, pero es un alivio parcial, no estructural.
Para Gabriela Marinelli, especialista en mercados de capitales, “el nivel de encajes limita la creación de dinero secundario (vía préstamos) y el aumento de la mora deteriora los balances de las entidades”.

Esa es la razón, a su entender, por la cual se produjeron caídas para los bancos en lo que va del año: de los que tienen ADR, Galicia viene 11,6% abajo en dólares, BBVA 2% abajo, Macro 3,3% abajo y Supervielle 25% abajo en dólares, que termina siendo el más castigado.
Mientras, de los que cotizan en pesos en el mercado local, Valo tuvo un alza del 12,3%, mientras Patagonia cayó 31,5% e Hipotecario 44,4%.
Peor sector
En definitiva, los bancos fueron el peor sector del Merval en el primer tramo del año, con Supervielle 20% abajo, Galicia 10% abajo, Macro 3% abajo y BBVA 2% abajo, mientras el sector de la energía volaba.
Hubo un quiebre a mitad de año con mejores balances del primer trimestre, que provocó saltos mayores al 10% diario. La City ve upside grande: según targets de Allaria, Galicia podría subir 82,7%, Supervielle podría subir 80,6%, Macro podría subir 89,8% y BBVA podría subir 50,2%.
Crédito privado
En este contexto, el crédito privado sobre PBI pasó del 5% en 2024 a 12% en junio de este año, con lo que se duplicó en dos años, pero se amesetó desde fines de 2025.
La recuperación reciente fue traccionada por crédito comercial, no por familias, donde la mora es récord: cartera irregular 28,7% en mayo de este año contra 18,7% en septiembre del año pasado. .
Tras los duros balances de fines de 2025, el mercado considera que el sector ya atravesó su peor momento y ofrece un punto de entrada atractivo.

El pico de morosidad está superado: los analistas coinciden en que el costo del riesgo y la incobrabilidad tocaron su techo en el último trimestre de 2025.
Malos créditos
Los reportes del primer trimestre de 2026 ya mostraron caídas abruptas en las previsiones por malos créditos. “El mercado está empezando a premiar a los bancos que demuestran capacidad para crecer prestando al sector privado, dejando atrás el modelo de rentabilidad basado puramente en financiar al Banco Central con altas tasas de inflación”, precisa Marinelli.
A su juicio, el reparto de dividendos vuelve a ser un incentivo. Ve al sector alcista a largo plazo, aunque con alta volatilidad.
La transición hacia un modelo de intermediación financiera tradicional (prestar a privados) tomará tiempo y dependerá estrictamente de que la macroeconomía consolide su desinflación.
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