

La confirmación de la próxima visita del papa León XIV a la Argentina marcará el regreso de un Sumo Pontífice al país después de casi cuatro décadas. El viaje, previsto para noviembre, pondrá fin a una extensa espera desde la última gira papal, protagonizada por Juan Pablo II en abril de 1987.
Aquella visita quedó grabada en la memoria de millones de argentinos. El pontífice recorrió buena parte del territorio nacional, encabezó celebraciones multitudinarias y protagonizó encuentros con autoridades políticas y religiosas en un contexto marcado por importantes debates sociales y por el fortalecimiento de la democracia recuperada pocos años antes.
Cómo fue el recorrido de Juan Pablo II por la Argentina en 1987
El entonces líder de la Iglesia Católica llegó al país tras completar una gira por Uruguay y Chile. Su arribo se produjo en el Aeroparque Jorge Newbery, donde fue recibido por el presidente Raúl Alfonsín y por las principales autoridades eclesiásticas.
En su primer mensaje expresó: “Siento una profunda alegría y una gran emoción al pisar por segunda vez en mi pontificado esta tierra bendita de Argentina”, al recordar su breve viaje realizado durante la Guerra de Malvinas.
Tras sus primeras actividades en la Catedral Metropolitana y la Casa Rosada, inició una extensa recorrida por distintas provincias. El itinerario incluyó Bahía Blanca, Viedma, Mendoza, Córdoba, San Miguel de Tucumán, Salta, Corrientes, Paraná y Rosario, antes de concluir nuevamente en Buenos Aires con una agenda cargada de celebraciones religiosas y encuentros con la comunidad.
La multitudinaria Jornada de la Juventud y el contexto de la visita
Uno de los momentos más recordados ocurrió el 12 de abril, cuando encabezó la II Jornada Mundial de la Juventud sobre la avenida 9 de Julio. Ese encuentro reunió a cientos de miles de jóvenes y marcó un hecho histórico al convertirse en la primera edición de ese evento organizada fuera de Roma. En total, se estima que cerca de cuatro millones de personas participaron de las distintas actividades desarrolladas durante la gira.
La visita también coincidió con un período de fuerte discusión política por el proyecto de Ley de Divorcio Vincular, rechazado por la Iglesia y aprobado semanas después por el Congreso.
Durante su encuentro con Alfonsín, Juan Pablo II sostuvo que el poder político “debe tener como finalidad la realización del bien común”, un mensaje que formó parte de una visita organizada como reconocimiento a la mediación papal que había contribuido a evitar un conflicto armado entre Argentina y Chile por el canal de Beagle.












