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La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología que simplemente mejora procesos para convertirse, en algunos casos, en el punto de partida de una empresa. Ese es el rasgo distintivo de las llamadas startups AI-native, compañías que nacen con la inteligencia artificial en el corazón de su modelo de negocio. Y los resultados empiezan a mostrar que esa diferencia de origen puede convertirse en una ventaja competitiva.
Así lo sostiene el informe Engines of Growth, elaborado por Amazon Web Services (AWS) sobre la base de una encuesta a más de 3.400 fundadores y altos ejecutivos de startups de 20 países. El estudio concluye que estas empresas no solo crecen más rápido que las startups tradicionales, sino que también aventajan ampliamente a las grandes organizaciones en preparación para la próxima ola tecnológica, que incluye agentes inteligentes, robótica e IA física.
Uno de los datos más contundentes es que el 78% de las startups afirma estar preparada para adoptar sistemas agénticos y robótica, mientras que esa cifra cae al 19% entre las empresas tradicionales. Además, solo el 34% de las startups permanece en la etapa más básica de adopción de IA (utilizar herramientas estándar para tareas puntuales), frente al 62% de las grandes compañías.
“La discusión no es si usan o no la IA, sino cómo la usan. La mayoría de las empresas incorpora la IA a procesos existentes. Las AI-native diseñan todo, desde su corazón, en función de las capacidades de la inteligencia artificial”, explicó Sally Buberman, líder de Startups para Latinoamérica en AWS, a El Cronista.

Empresas de crecimiento acelerado
El informe muestra que esa filosofía se traduce en indicadores concretos de negocio. A nivel global, las startups AI-native registran un crecimiento anual promedio de ingresos del 156%, frente al 65% del resto de las startups. Además, son 5,2 veces más propensas a superar el millón de dólares de facturación anual y el 55% genera más de u$s 400.000 de ingresos por empleado, reflejando niveles de productividad superiores.
También invierten más en talento especializado, desarrollan modelos propios de IA y utilizan la inteligencia artificial para apoyar la toma de decisiones estratégicas, investigación y desarrollo y el diseño de nuevos productos.
“Estas empresas crecen más rápido porque operan de manera diferente desde sus cimientos. Construyen los productos, toman decisiones y escalan el negocio alrededor de la inteligencia artificial desde el primer día”, señaló Buberman.
Startups potenciadas por IA: el caso argentino
Los datos de Argentina reflejan un comportamiento similar al observado a nivel global.
Las startups AI-native locales exhiben un crecimiento anual promedio del 145%, frente al 56% del ecosistema emprendedor argentino en general. Además, son 4,9 veces más propensas a superar u$s 1 millón de ingresos, mientras que la mitad logra facturar más de u$s 400.000 por empleado.
Un dato llamativo es su capacidad para internacionalizarse. El 37% obtiene la mayor parte de sus ingresos fuera del país, por encima del promedio global de las AI-native (26%) y del 16% registrado entre otras startups argentinas.

Transformación transversal
Lejos de concentrarse en empresas de software, las AI-native ganan terreno en sectores como servicios financieros, salud, biotecnología y energía, donde utilizan inteligencia artificial para resolver problemas específicos de cada industria.
“Esto atraviesa todas las industrias: salud, sistema financiero, operaciones industriales y muchos otros sectores. Las startups están siendo muy exitosas en todos los rubros”, destacó la ejecutiva.
De hecho, el estudio sostiene que estas compañías terminan funcionando como vehículos de innovación para industrias tradicionales, acelerando la adopción de nuevas tecnologías en sectores más conservadores.
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