

La Línea B del Subte de Buenos Aires comenzó una nueva etapa de modernización con el lanzamiento de una licitación para transformar el Taller Rancagua, una obra estratégica dentro del plan integral que renovará por completo el servicio durante los próximos años.
El proyecto, impulsado por Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), contempla la instalación por primera vez de un torno bajo piso, un equipo esencial para el mantenimiento de las ruedas de los trenes.
Hasta ahora, esa tarea debía realizarse en los talleres de la línea Urquiza, lo que implicaba traslados, mayores costos operativos y tiempos de mantenimiento más extensos.
Además del nuevo torno, las obras incluyen la renovación de unos 230 metros de vías, el refuerzo de la infraestructura existente, nuevas instalaciones eléctricas, sanitarias y de servicio, la construcción de oficinas, una salida de emergencia y un sistema de bombeo.
Qué obras se realizarán en el Taller Rancagua de la Línea B
El aspecto más importante de la licitación es la incorporación del torno bajo piso, una obra planificada desde hace más de diez años que nunca llegó a ejecutarse.
Este equipo permitirá realizar el torneado de los pares montados sin desmontar los ejes, agilizando las tareas de mantenimiento y mejorando la disponibilidad de las formaciones. El nuevo torno estará preparado para trabajar tanto con los actuales trenes Mitsubishi y CAF 6000 como con la futura flota CRRC Serie 400.
La licitación también contempla:
- Renovación de aproximadamente 230 metros de la vía 10.
- Refuerzo del giracoches y de la losa donde funcionará el equipo.
- Construcción de oficinas con baño.
- Instalación de un pozo de bombeo.
- Nueva salida de emergencia.
- Obras eléctricas, sanitarias y de infraestructura.
El Taller Rancagua se encuentra ubicado debajo del Parque Los Andes, entre las estaciones Dorrego y Federico Lacroze.

Llegan los nuevos trenes chinos para la Línea B
Las primeras unidades de los trenes CRRC Serie 400 comenzarán a llegar durante el primer trimestre de 2027.
La Ciudad adquirió 29 formaciones de seis coches cada una, lo que representa un total de 174 coches que reemplazarán completamente a los actuales Mitsubishi y CAF 6000.
Los nuevos trenes ofrecerán importantes mejoras para los pasajeros:
- Circulación interna de punta a punta, sin cabinas intermedias.
- Mayor capacidad gracias a su ancho de 3,10 metros.
- Mejor aprovechamiento del gálibo ferroviario de la Línea B.
- Mayor confort y eficiencia operativa.
Al tratarse de trenes diseñados específicamente para la Línea B, aprovecharán al máximo las dimensiones del túnel, ofreciendo más espacio para los usuarios de la línea más utilizada de toda la red de Subte.
Una inversión de más de 420 millones de dólares para modernizar la Línea B
El proyecto completo demandará una inversión superior a 420 millones de dólares.
Más de 300 millones de dólares serán destinados a la compra de los nuevos trenes fabricados por CRRC Changchun, mientras que los cerca de 120 millones de dólares restantes financiarán las obras de infraestructura necesarias para adaptar toda la línea.
Entre los principales trabajos previstos se destacan:
- Elevación de la tensión eléctrica de 600 a 1500 voltios.
- Renovación de ocho subestaciones eléctricas.
- Reemplazo de aproximadamente 8,5 kilómetros de vías entre Leandro N. Alem y Federico Lacroze.
- Adaptaciones en los talleres Rancagua y Villa Urquiza.
- Instalación de catenaria en distintos sectores.
- Eliminación progresiva del tercer riel.
- Retiro y desasbestizado de la flota actual.
Por qué la renovación de vías es una obra clave
La modernización también contempla la renovación de 8,5 kilómetros de vías, un sector que no recibe una intervención integral desde 1998.
Los nuevos rieles de alta resistencia fueron diseñados para soportar el peso de los trenes CRRC Serie 400 y extender la vida útil de la infraestructura. Además, se reforzará el sistema de drenaje para reducir los problemas ocasionados por las lluvias intensas, una situación que en los últimos años aceleró el deterioro de distintos tramos de la línea.

Una vez incorporada toda la nueva flota, también se retirará definitivamente el tercer riel, ya que los nuevos trenes funcionarán mediante alimentación por catenaria, un sistema más moderno, eficiente y seguro.
Con este paquete de obras, la Línea B del Subte de Buenos Aires encara la mayor transformación de su historia reciente. La incorporación de 29 nuevos trenes CRRC Serie 400, la modernización del Taller Rancagua, la renovación de las vías y la actualización del sistema eléctrico permitirán ofrecer un servicio más moderno, seguro, eficiente y con mayor capacidad.
El objetivo del plan es mejorar la frecuencia, aumentar la confiabilidad del servicio y optimizar la experiencia de viaje de los millones de pasajeros que utilizan diariamente la Línea B, la más utilizada de toda la red de Subte de Buenos Aires.














