Existen dos variables clave que calman a los inversores en cuanto al perfil de vencimientos. Esto es el monto que vence antes y después de las elecciones, así como también que menos de la mitad del cronograma está en manos de inversores privados.
Qué bonos en pesos recomiendan los analistas mientras el Tesoro alarga duration en sus colocaciones.
Nueva licitación de deuda
El Tesoro dio a conocer las condiciones de la licitación prevista para mañana miércoles. En esta oportunidad, los vencimientos enfrentados se ubican en aprox. $8,5 billones.
Para hacer frente a los mismos, se ofrecerá una Lecap a octubre de 2026 (S16O6), un dual CER/TAMAR a diciembre de 2028 (TXMD8), un nuevo bono dual ajustable por dólar oficial o TAMAR a enero de 2028 (TMVE8) , y dos dollar linked, uno a septiembre (D30S6) y a enero de 2027 (D15E7).
El Tesoro busca alargar duration dado que la mayoría de los instrumentos en pesos vencen después de las elecciones, salvo la Lecap y los dólar linked.

El mercado pone el ojo también en los próximos compromisos que tiene el Tesoro hacia adelante.
Analizando los montos en cada uno de los vencimientos, estos se mantienen entre $11 billones y $18,5 billones entre julio y noviembre de 2026, antes de escalar a $34,5 billones en diciembre.
Luego, para 2027, el cronograma arranca con $17,6 billones en enero, cae a apenas $5,3 billones en febrero y $5,6 billones en marzo.
Mas tarde vuelve a acelerarse con $17 billones en abril, $16,6 billones en mayo y $24,1 billones en junio, para luego mostrar un perfil mucho más liviano entre julio y noviembre, con vencimientos mensuales inferiores a $4 billones.
De cara a las elecciones de octubre de 2027, el calendario luce particularmente despejado.
En el mes electoral hasta ahora apenas vencen $0,5 billones y en noviembre otros $0,8 billones, mientras que el siguiente compromiso relevante recién aparece en diciembre de 2027, con $27,3 billones.
Si bien los montos lucen elevados, es importante destacar quienes son los tenedores de dichos bonos.
Tomando el cronograma completo de vencimientos entre julio de 2026 y diciembre de 2027, el total asciende a aproximadamente $239,2 billones.
De ese monto, cerca de $124 billones (51,8%) está en manos del sector público (BCRA y FGS), mientras que alrededor de $115,2 billones (48,2%) corresponde al sector privado (según la categoría de privados del gráfico).
Es decir, algo más de la mitad de los vencimientos está concentrada dentro del propio Estado, lo que reduce la exposición al financiamiento proveniente del mercado privado.
Esta composición implica que una parte importante de los pagos puede administrarse mediante organismos públicos, disminuyendo el riesgo de refinanciación frente al sector privado.
En cambio, menos de la mitad del cronograma está en manos de inversores privados, que son los actores con mayor capacidad para exigir tasas de mercado o decidir no renovar sus posiciones.
Esto le otorga al Tesoro un mayor margen para administrar y refinanciar esos compromisos.

El tesoro alarga duration
En la última licitación, la Secretaría de Finanzas adjudicó $5,44 billones, alcanzando un rollover del 183% sobre los vencimientos del período.
Un dato clave detrás de la licitación fue el constante alargamiento de duration en la colocación, con plazos promedios mayor a un año.
Las mayores colocaciones se concentraron en instrumentos con vencimientos entre noviembre de 2026 y 2028, mientras que el nuevo Bonar en dólares fue emitido con vencimiento en octubre de 2029.
Según A3 Mercados, y haciendo un detalle en el plazo de las colocaciones, $2,64 billones del total emitido fue a 6 meses.
Unos $1,94 billones fueron colocados con plazos de 6 a 18 meses, mientras que $849,7 millones fueron colocados a un plazo de 18 a 30 meses y unos $693,6 millones se colocaron a más de 30 meses.
De esta manera, el Tesoro logró alargar la vida promedio de su deuda, reduciendo la presión de refinanciamiento en el corto plazo y consolidando un perfil de vencimientos más gradual.
De hecho, actualmente cerca del 40% del total de la deuda en pesos vence en una fecha posterior a las elecciones presidenciales de 2027.

Diego Chameides, Economista jefe de Galicia, resalta que pese a la elevada volatilidad de tasas observada el año pasado, el equipo económico ha logrado estirar los plazos de vencimiento de la deuda en pesos del Tesoro, reduciendo el riesgo para el año que viene.
Chameides destaca que a principios de año el 15% de los vencimientos con el sector privado caía después de las elecciones de octubre de 2027, mientras que hoy ese número es 40%.
“La estrategia que viene dando resultados al Tesoro se sustenta en tres pilares. Entre ellas se destacan las tasas cortas estables desde febrero de este año en coordinación con el BCRA, concesión de premios contra el mercado secundario en algunos instrumentos en licitaciones primarias y la introducción de estructuras novedosas (bonos Duales), que cubren parcialmente del riesgo de subas de tasas durante el año electoral”, consideró.
Por su parte, Milo Farro, analista de Rava, coincidióen que en materia de deuda en pesos, un dato relevante es que el Tesoro ya logró extender el 40% de los vencimientos hacia 2028.
Para Farro, tal dato representa una buena noticia de cara al escenario electoral.
No obstante, considera que es esperable que en el segundo semestre las condiciones financieras se tornen menos laxas que en la primera parte del año, de la mano de una mayor volatilidad en el dólar y un cambio en la estacionalidad de la demanda de dinero.
“Los meses de agosto y septiembre se posicionan como dos meses relativamente desafiantes, aunque los test más significativos se pasaron con éxito en los primeros meses del año. En particular, diciembre es contundente por el vencimiento de más de $27 billones, pero gran parte está en manos del sector público”, dijo.

Valentin Gomez García, Analista de Research de Adcap Grupo Financiero, explicó que el menú se destaca por la inclusión de un nuevo bono dual con ajuste por TAMAR o dollar-linked a enero de 2028.
“En línea con la incorporación de instrumentos duales TAMAR/CER en licitaciones anteriores, el objetivo es ampliar la adhesión a la licitación y fortalecer la demanda, en busca de un mayor nivel de rollover. Esto se debe a que la extensión de duration más allá de la próxima administración se viene logrando principalmente mediante instrumentos que ofrecen coberturas más amplias”, detalló.
A su vez, Gomez García consideró que dado el tamaño de los vencimientos, es factible esperar un rollover del 100%.
“El Tesoro cuenta con $8,3 billones en depósitos en el Banco Central, por lo que, si no lograra rollear la totalidad de los vencimientos, no lo consideraríamos algo negativo”, dijo.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo ST, coincide en que el Tesoro viene trabajando ya desde el año pasado en extender la duration de la deuda en pesos.
Según explicó Benítez, el primer objetivo fue dejar liberado el trimestre central del proceso electoral.
“Ya desde principios de este año se notó un esfuerzo por colocar pesos con vencimiento desde diciembre de 2027 en adelante”, indicó.
Inversiones en pesos
Dado que el Tesoro alarga duration en las colocaciones, la clave pasa también por determinar si conviene posicionarse en títulos largos en las carteas de inversión en pesos.
En las últimas semanas, la caución a un día, las LECAP de un mes, la TAMAR y las tasas interbancarias convergieron a niveles muy similares, en torno al 1,7%% a 1,9% efectivo mensual (TEM).
Incluso la tasa TAMAR se mantiene cerca de 22,9% nominal anual, equivalente a una tasa efectiva mensual cercana al 1,8%, reflejando un mercado monetario mucho más ordenado y con menor dispersión entre instrumentos.
Con todo, el costo del dinero de muy corto plazo se mantiene alineado con la inflación mensual esperada y con el rendimiento de las letras del Tesoro, consolidando un escenario de tasas reales levemente positivas y de menor volatilidad para los inversores.

En cuanto a las inversiones, Chameides remarca que sigue habiendo espacio para seguir extendiendo duration.
Sin embargo, también alerta que hay que tener en cuenta que el esquema monetario actual favorece la demanda de títulos cortos como instrumentos de manejo de liquidez.
“Sería razonable que los agentes económicos sigan manteniendo un porcentaje de títulos cortos mayor al que se podría observar en otros países. Además, el recuerdo de la volatilidad del año pasado sigue pesando sobre algunos inversores que probablemente prefieran mantener cierta cautela a la hora de estirar plazos”, afirmó.
Farro indicó que, en este escenario, favorece a los bonos CER del tramo medio de la curva.
“Nos gusta en particular el TZX28, con vencimiento el 30 de junio de 2028. A los precios actuales rinde 8% anual por sobre la inflación y hoy se posiciona como una buena alternativa para cubrirse y obtener un retorno diferencial al aumento en el nivel general de precios. El plazo mínimo sugerido para la tenencia de este título en cartera es de seis meses”, detalló.
Finalmente, los analistas de Research Marva indicaron que, en línea con el alargamiento de plazos que viene impulsando el Tesoro, ello también abre espacio para extender duration de manera selectiva en las carteras en pesos.
“Dentro de los bonos con vencimientos posteriores a las elecciones, priorizamos aquellos que ofrecen una prima atractiva y permiten capturar una eventual compresión de tasas”, dijeron.
En esa línea, remarcaron que, si el programa económico continúa consolidando el proceso de desinflación, tanto las tasas nominales como las reales deberían tender a comprimir, favoreciendo especialmente a los tramos medio y largo de la curva, viendo mayor potencial en los CER.
“Dentro de la curva CER vemos mayor atractivo en el TZXS8 por su relación riesgo-retorno, con un rendimiento de 7,9% real y una duration de 2,2 años. En contraste, el tramo corto ya luce más exigente: hasta junio de 2027, los rendimientos se ubican por debajo de 4% real, lo que deja un margen más acotado para una compresión adicional. de Fernando Menéndez, nuestro analista de renta fija soberana”, detallaron.
Normalización monetaria
El tesoro logró alargar duration en las colocaciones en pesos en un contexto de normalización monetaria.
A fines de diciembre de 2025 y, especialmente, en febrero de 2026 la curva presentaba una pendiente negativa muy pronunciada, mientras que actualmente la curva luce mucho más plana y estable.
Los instrumentos de tasa fija operan mayormente en un rango de 1,8% a 2% efectivo mensual, independientemente de su duración, reflejando una fuerte convergencia de las expectativas.
Este comportamiento indica que el mercado dejó atrás el período de elevada volatilidad y hoy opera con una mayor previsibilidad sobre la trayectoria de la inflación y de las tasas de interés.
En otras palabras, la curva refleja un mercado con liquidez equilibrada, expectativas más ancladas y un costo del dinero en pesos que se estabilizó en torno al 2% efectivo mensual, muy lejos de las tensiones observadas a comienzos de año.
Por lo tanto, la baja volatilidad en las tasas y la normalización monetaria hace que el tesoro tenga espacio para poder alargar duration en sus colocaciones.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, consideró que para perfiles constructivos en nominalidad, el carry en Lecaps cortas sigue teniendo sentido, con la posibilidad de estirar hacia tasa fija 2027 para quienes toleren duration
A su vez, y para quienes prefieran cubrirse ante una eventual aceleración de la nominalidad, algo que el mercado sigue sin poner en precios, Franco consideró que los bonos CER del cuarto trimestre de 2026 y comienzo de 2027 continúan ofreciendo tasas reales positivas en ese tramo,
“Mantenemos la visión de que las forwards de los CER 2028 (TZX28) conservan atractivo para inversores dispuestos a convivir con la volatilidad del ciclo electoral”, detalló Franco.
¿Atractivo en los duales?
Uno de los bonos más buscados en el mercado de deuda en pesos son los bonos duales CER-TAMAR y los cuales han sido el instrumento clave que les permitió extender duration en las colocaciones en pesos.
Al posicionarse en esta clase de bonos, el inversor debe asumir riesgo de durtaion ya que el plazo de vencimiento es largo.
En conjunto, la curva de bonos duales se extiende desde junio de 2028 hasta junio de 2030, ofreciendo vencimientos semestrales aproximadamente cada seis meses. Estos instrumentos permiten al inversor obtener el mejor rendimiento entre las dos variables de ajuste establecidas en el bono, lo que les brinda una cobertura adicional frente a distintos escenarios macroeconómicos.
Los bonos duales ajustados por CER presentan rendimientos reales algo más moderados, aunque también con una pendiente ascendente.
Los títulos con vencimientos entre 2028 y 2030 operan con tasas reales de entre 4,5% y 5,9% anual, ofreciendo una alternativa intermedia para los inversores que buscan cobertura frente a la inflación, pero con un rendimiento inferior al de los Boncer tradicionales de plazos equivalentes.

Agustín Helou, trader de Portfolio Investments, se inclina también por los bonos duales CER-TAMAR
“Si bien creemos que no es el momento ideal para armar una cartera en pesos, preferimos CER-TAMAR por sobre tasa fija. No porque no creamos que la inflación va a desacelerar, sino porque las implícitas nos parecen un poco bajas. En cuanto al plazo, ello dependerá del tipo de inversor y lo que esté dispuesto a asumir. No vemos un desarbitraje o una oportunidad muy diferencial en base al tramo que se elija”, indicó.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, cree que actualmente existe mayor potencial en los bonos CER y no tanto en los duales.
“Creo que el tramo largo de la curva CER no acompañó la caída del riesgo país en lo que va del año, dejando cierto espacio para una compresión de rendimientos a medida que se consolide el trade de normalización. En cambio, no vemos demasiado atractivo en los nuevos Duales en estos niveles y tampoco mucho espacio para una caída adicional de las expectativas de inflación implícitas en los Boncap largos en el corto plazo”, sostuvo.
Desde el lado de las inversiones, los analistas de Adcap Grupo Financiero explicaron que siguen prefiriendo el tramo medio de la curva (junio de 2027) a través de bonos CER.
En ese tramo ven dos puntos porcentuales adicionales de rendimiento nominal bajo nuestras proyecciones de inflación (28% frente a 26%).
“Para quienes buscan una duración más corta, seguimos prefiriendo el TZXD6 (diciembre de 2026), que ofrece una tasa real del 2,5%, equivalente a aproximadamente 25% nominal según nuestras proyecciones de inflación, en línea con los instrumentos a tasa fija. Para horizontes de mediano plazo, mantenemos nuestra preferencia por el TZXD7, que rinde 6,6% real”, afirmaron.
Sin embargo, no ven atractivo más allá de 2027 y se muestran con cautela para bonos de mayor duration.
“Preferimos esperar antes de extender duración más allá de 2028, ya que esperamos que el tramo largo de la curva continúe débil mientras el Tesoro siga convalidando primas relevantes en las licitaciones del mercado local, lo que continuará generando una presión vendedora sobre el mercado secundario”, dijeron.














