El Gobierno uruguayo anunció el inicio de una operación en mercados internacionales que incluye la emisión simultánea de bonos globales en pesos nominales uruguayos y en dólares, además de una oferta de recompra en efectivo de títulos de deuda existentes. Según la comunicación del Ministerio de Economía, hoy mismo se reciben las propuestas.

La oferta comprende la reapertura del Bono Global en Pesos Nominales Uruguayos con vencimiento en 2035 y del Bono Global en Dólares con vencimiento en 2037. En paralelo, el Ejecutivo puso a disposición una oferta de recompra en efectivo de bonos globales emitidos en pesos nominales uruguayos, en Unidades Indexadas (UI) y en dólares, como parte de una posible gestión.

Se trata de la primera emisión exterior del año para Uruguay, que debió demorar nuevas colocaciones hasta aclarar dudas de los mercados sobre el rumbo del gasto público y el futuro papel de las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP) en la gestión de cuentas personales e inversiones en el mercado de bonos.

Precio del dólar en Argentina (foto: Pexels)
Precio del dólar en Argentina (foto: Pexels)

El Ministerio de Economía encargó la coordinación de conversaciones con inversores a los bancos colocadores —entre ellos Citigroup, Itaú y Goldman Sachs— y podrá considerar instrumentos en pesos y en dólares, según la demanda.

La recompra anunciada ofrece a tenedores de bonos la opción de vender sus títulos al Estado en efectivo.

Los analistas destacan que la operación puede servir tanto para refinanciar obligaciones próximas como para aprovechar ventanas de demanda en los mercados internacionales, aunque su éxito dependerá de las condiciones de precio que fijen los colocadores y de la percepción de riesgo por parte de los fondos internacionales.

Uruguay buscará igualmente resaltar su baja prima de riesgo relativo y las calificaciones de deuda positiva otorgadas por agencias como Moody’s, S&P y Fitch para atraer demanda.

El proceso de recepción de propuestas y la comunicación del resultado hoy mismo refleja la intención del Gobierno de cerrar la operación con rapidez, en un contexto donde el país necesita emitir un volumen significativo de deuda durante el año para cubrir vencimientos.