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En medio del debate sobre la pérdida de competitividad y los reclamos de diversos sectores exportadores por el valor del dólar, Daniel Artana aportó una visión que busca restar tensión sobre el mercado cambiario. Para el economista jefe de FIEL, si bien existe una apreciación del peso, el fenómeno se encuentra lejos de los niveles de crisis de otras décadas y se explica por un cambio de “régimen estructural”.
“Si hay algo de atraso cambiario, es un número moderado”, definió. Además, comparó la situación en este nivel con la transitada en 2015 o 2017. Sin embargo, marcó una diferencia sustancial que el mercado suele omitir: el costo laboral.
El atraso cambiario “moderado” y el salario como colchón
En diálogo con el streaming Polémica en el Business, el analista reconoció que, al observar el tipo de cambio real multilateral que calcula el Banco Central, la Argentina hoy convive con un “peso fuerte” similar a los niveles de 2015 o 2017.
Según la visión de Artana, la competitividad no puede medirse únicamente por la paridad nominal, sino por la estructura de costos reales de las empresas. En ese sentido, destacó que el promedio salarial del sector privado formal hoy ronda los u$s 1250 o u$s 2200, un valor sensiblemente inferior a los u$s 1900 o u$s 2200 que se registraban en los periodos de apreciación del gobierno de Mauricio Macri o “el final del cristinismo”, planteó.

“¿Esto cómo se explica? Bueno, porque los salarios reales están mucho peor. Quizás eso te explique por qué, a pesar de que tenés un peso relativamente fuerte, uno de los principales componentes de costo de la mayoría de las actividades productivas, que es la mano de obra, no parece indicar que tengamos un problema cambiario muy significativo”, analizó.
La tajante respuesta de Artana a los reclamos de los industriales
Respecto a las quejas de las cámaras empresarias que aseguran no ser rentables con el esquema actual, Artana fue tajante sobre las expectativas devaluatorias: “Si vos necesitás un tipo de cambio, para que te cierren los números, de $ 2000, la economía esta no te va a dar eso”.
El economista argumentó que el orden fiscal, el fin de la emisión descontrolada y una eventual baja en la fuga de capitales histórica de la Argentina fuerzan una nueva realidad cambiaria. “Tuviste un boom exportador que te generó un cambio de régimen respecto de lo que era habitual”, añadió, citando como ejemplo que las exportaciones industriales (descontando rubros volátiles como oro) están creciendo al 20% interanual en dólares.
Para cerrar su análisis, el economista jefe de FIEL buscó trazar una línea divisoria entre la actualidad y los momentos límite de la economía argentina. “No estamos hablando de un atraso cambiario galopante como hemos tenido en otros momentos de la historia argentina, si querés a fines de los 70, donde era muy obvio que eso iba a terminar muy mal”, concluyó.
Para Artana, la sostenibilidad del modelo dependerá de la “paciencia” de los argentinos para digerir los costos de este cambio estructural y de la estabilidad que el escenario político pueda garantizar al proceso de desinflación.


















