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Mantener liquidez para afrontar gastos de corto plazo y buscar cobertura frente a la inflación o una eventual suba del dólar siguen siendo dos de los principales objetivos de los argentinos a la hora de invertir. Sin embargo, en los últimos meses se observa un cambio en la forma de distribuir el ahorro y una mayor diversificación de las carteras.
Lejos de la tradicional fórmula de comprar dólares o acceder a un plazo fijo, cada vez más ahorristas suman Fondos Comunes de Inversión (FCI), bonos, Letras del Tesoro y Cedears. La tendencia marca una diversificación creciente, aunque la mayoría de los inversores sigue priorizando alternativas de bajo riesgo.
Según el asesor financiero Nahuel Bernués, detrás de este fenómeno aparecen factores como una mayor conciencia sobre el impacto de la inflación, más acceso a información financiera y la expansión de billeteras virtuales y brokers digitales.
Dónde están poniendo la plata los argentinos
Nicolás Parreira, asesor financiero y director financiero de Grupo Sigma, señaló que “hoy conviven dos comportamientos: mantener liquidez para el corto plazo y buscar cobertura frente a la inflación o al dólar”.

Los fondos Money Market continúan siendo una de las herramientas más utilizadas por la facilidad para disponer del dinero en cualquier momento. De acuerdo con datos citados por el especialista, el Banco Central registraba 26,5 millones de cuentas de pago con saldos invertidos en estos fondos a diciembre de 2025.
Sin embargo, el gran cambio de los últimos meses estuvo en la creciente preferencia por instrumentos de renta fija. Según detalló Parreira, durante julio los fondos de este segmento recibieron ingresos netos por aproximadamente $1,45 billones, mientras que los fondos de mercado de dinero registraron retiros por unos $ 705.000 millones.
“En lo que va de 2026, los fondos de renta fija acumularon ingresos por casi $9,96 billones, un crecimiento equivalente al 52,4% respecto de diciembre de 2025”, indicó.
El fenómeno refleja el avance de alternativas como las LECAP, los instrumentos ajustados por CER y los fondos de renta fija de corto plazo. Bernués coincidió en este diagnóstico y remarcó que “es más llamativo el protagonismo que tomaron los instrumentos en pesos a tasa fija que al volver a emitirse en 2024 eran considerados muy riesgosos”.
El especialista explicó que la desaceleración inflacionaria y una mayor estabilidad cambiaria favorecieron la confianza en estos instrumentos que, tiempo atrás, eran evitados por muchos inversores debido al riesgo de una aceleración de precios.
Qué inversiones que perdieron atractivo
En paralelo al avance de la renta fija, algunos instrumentos tradicionales comenzaron a perder protagonismo.
Parreira destacó que el plazo fijo tradicional quedó rezagado frente a otras alternativas. Al 21 de agosto, la tasa promedio del sistema para depósitos a 30 días era de 22,3% TNA, equivalente a alrededor de 1,83% mensual, por debajo de la inflación de julio, que fue de 2,1%.

Por ese motivo, el especialista sostuvo que el rendimiento real resultaba negativo frente al último dato inflacionario, que fue del 2,1%.
Los fondos Money Market también perdieron parte de su atractivo como destino exclusivo del ahorro. Según indicó, durante julio su rendimiento promedio fue de 1,4%, también inferior a la inflación mensual.
Bernués fue aún más contundente respecto al plazo fijo tradicional: “Cuando las tasas quedan por debajo de inflación, no”. Aun así, aclaró que puede seguir teniendo utilidad como una herramienta de liquidez de muy corto plazo. “Por más que rinda negativo es preferible que esté generando al menos algo de tasa”, señaló.
Sin embargo, consideró que existen alternativas superadoras como las cauciones bursátiles, las LECAP o los FCI de rescate inmediato.
Dónde poner a rendir los pesos hoy
Para quienes buscan invertir pesos con un horizonte de entre tres y seis meses, Parreira considera que una de las estrategias más equilibradas pasa por los fondos comunes de renta fija de corta duración “que combine instrumentos a tasa fija con activos ajustados por CER”, afirmó.

Según explicó, la principal ventaja de esta combinación es que permite cubrir distintos escenarios económicos. Si la inflación continúa desacelerándose, los instrumentos a tasa fija pueden ofrecer rendimientos atractivos. En cambio, si los precios vuelven a acelerarse, la porción ajustada por CER ayuda a preservar el poder adquisitivo.
Además, destacó que estos fondos aportan diversificación y liquidez, ya que generalmente permiten rescatar el dinero en 24 o 48 horas.
“Para quien conoce exactamente la fecha en la que necesitará los pesos, la compra directa de una LECAP o un instrumento CER también puede ser una buena alternativa”, concluyó.
Cómo obtener rendimientos en dólares
Para quienes tienen dólares y buscan que esos fondos generen ganancias, el menú de alternativas también es amplio.
Parreira explicó que existen opciones para distintos perfiles de riesgo, entre ellas plazos fijos en dólares, fondos comunes de inversión en moneda estadounidense, obligaciones negociables, bonos soberanos, títulos del Tesoro de Estados Unidos y activos de renta variable como Cedears y ETF. “Cada alternativa responde a un nivel de riesgo diferente”, indicó.

Los plazos fijos en dólares aparecen como la opción más conservadora, aunque suelen ofrecer retornos bajos. Los fondos comunes permiten diversificación y una liquidez relativamente elevada.
Por otro lado, las obligaciones negociables pueden brindar rendimientos superiores a cambio de asumir riesgo crediticio corporativo y riesgo argentino. Los bonos soberanos también ofrecen potencialmente mayores retornos, aunque con una volatilidad considerablemente más alta.
Finalmente, los Cedears y ETF aparecen como herramientas orientadas a inversores con horizontes de largo plazo y mayor tolerancia a las fluctuaciones del mercado.
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