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En el mercado de renta fija existen instrumentos diseñados para resolver necesidades muy distintas. Algunos priorizan la liquidez, otros buscan ofrecer un flujo de ingresos y otros permiten planificar una inversión con un horizonte definido.

Por eso, antes de elegir un activo, el primer paso no debería ser comparar tasas o rendimientos, sino identificar qué objetivo financiero se busca alcanzar.

Esa lógica resulta especialmente útil al analizar las Letras de Capitalización (Lecap) y los Bonos de Capitalización (Boncap), dos títulos de deuda emitidos por el Tesoro Nacional que suelen aparecer entre las alternativas para invertir en pesos.

Aunque comparten varias características, no cumplen exactamente la misma función dentro de una cartera y tampoco resultan adecuados para todos los perfiles de inversor.

La pregunta, entonces, no pasa tanto por si conviene invertir en una Lecap o en un Boncap. La respuesta depende del horizonte de inversión, de la necesidad de liquidez, de la tolerancia a las variaciones de precio y, sobre todo, del problema financiero que se intenta resolver.

Porque, en inversiones, no existen instrumentos que convengan siempre. Existen instrumentos que son coherentes con determinados objetivos.

Fuente: ShutterstockKikinunchi

¿Para qué sirven una Lecap y un Boncap?

Antes de entender cómo funcionan, conviene preguntarse qué necesidad buscan resolver.

Las Lecap y los Boncap son instrumentos pensados para quienes desean invertir pesos durante un período determinado, incorporando activos de renta fija a su cartera. Si el inversor mantiene el título hasta el vencimiento y el Tesoro Nacional cumple con sus obligaciones de pago, puede conocer desde el momento de la compra cuál será el rendimiento previsto de la inversión.

Además, ambos títulos cotizan en el mercado secundario. Esto significa que, si cambian las necesidades del inversor, existe la posibilidad de venderlos antes del vencimiento. Sin embargo, esa liquidez no implica que el precio de venta sea el mismo al que se compró.

En otras palabras, las Lecap y los Boncap ayudan a planificar una inversión en pesos con un horizonte definido, pero no resuelven todos los objetivos financieros.

¿Qué son una Lecap y un Boncap?

Las Letras de Capitalización (Lecap) y los Bonos de Capitalización (Boncap) son títulos de deuda emitidos por el Tesoro Nacional para financiarse en el mercado.

Quien compra uno de estos instrumentos le presta dinero al Estado a cambio de recibir, según las condiciones de la emisión, el capital invertido junto con el rendimiento correspondiente al vencimiento.

La diferencia principal entre ambos no está únicamente en el plazo. Las Lecap suelen emitirse con vencimientos más cortos, mientras que los Boncap generalmente tienen horizontes más largos. Esa característica también hace que reaccionen de manera diferente frente a cambios en las tasas de interés.

¿Quién debería considerar una Lecap o un Boncap?

No existe un perfil único de inversor para estos instrumentos, pero pueden resultar coherentes con determinados objetivos.

Quien necesita pesos dentro de algunos meses

Si una persona sabe que utilizará esos fondos para pagar un gasto futuro en pesos puede buscar un instrumento cuyo vencimiento coincida con esa fecha. En ese contexto, una Lecap suele adaptarse mejor a horizontes más acotados.

Quien puede mantener la inversión hasta el vencimiento

El precio de estos títulos cambia todos los días mientras cotizan en el mercado. Sin embargo, para quien planea conservar la inversión hasta el vencimiento, esas fluctuaciones temporales suelen perder relevancia frente al rendimiento previsto al momento de la compra.

Esto no elimina otros riesgos, como el riesgo soberano, es decir, la posibilidad de que el emisor tenga dificultades para cumplir con sus compromisos de pago.

Quien busca construir una cartera de renta fija

Las Lecap y los Boncap también pueden formar parte de una estrategia de diversificación. Combinados con otros instrumentos de renta fija, permiten distribuir vencimientos y planificar cuándo estará disponible cada parte del capital.

Inversiones: ¿quién debería elegir otra alternativa?

También existen situaciones en las que estos instrumentos pueden no ser los más adecuados.

Quien ahorra para comprar dólares

Las Lecap y los Boncap están denominados en pesos. Si el objetivo final es reunir dólares o protegerse de una eventual depreciación del peso, probablemente convenga evaluar instrumentos alineados con ese objetivo.

Quien no tolera ver bajar el valor de una inversión

Aunque pertenezcan a la renta fija, estos títulos pueden registrar caídas de precio antes del vencimiento. Un inversor que necesita vender en ese momento podría obtener un resultado diferente al esperado.

Quien necesita el dinero en cualquier momento

El mercado secundario ofrece liquidez porque permite vender el título antes del vencimiento. Sin embargo, esa posibilidad no garantiza recuperar exactamente el monto invertido. El precio dependerá de las condiciones del mercado al momento de la venta.

¿Lecap y Boncap resuelven el mismo problema?

No exactamente. Es habitual resumir la diferencia diciendo que las Lecap son de corto plazo y los Boncap de largo plazo. Aunque esa descripción es parcialmente correcta, deja afuera un aspecto fundamental: la sensibilidad del precio.

Un Boncap suele tener una duration mayor que una Lecap. La duration es una medida que refleja cuánto puede variar el precio de un título frente a cambios en las tasas de interés. Cuanto mayor es la duration, mayor suele ser esa sensibilidad.

Por ese motivo, los Boncap tienden a experimentar variaciones de precio más importantes cuando cambian las expectativas del mercado sobre las tasas de interés. Las Lecap, al tener vencimientos generalmente más cercanos, suelen ser menos sensibles a esos movimientos.

Esto no significa que uno sea mejor que otro. Significa que responden a necesidades diferentes y que el horizonte de inversión cobra todavía más importancia.

¿Qué pasa si cambian las tasas de interés?

Las tasas de interés influyen sobre el precio de los títulos de renta fija.

Cuando las tasas del mercado suben, los títulos emitidos anteriormente pueden perder atractivo frente a nuevas emisiones y su precio suele bajar. Cuando las tasas bajan, ocurre el efecto contrario y esos títulos tienden a valorizarse.

Esta dinámica afecta principalmente a quienes venden antes del vencimiento.

En cambio, quien mantiene el instrumento hasta el vencimiento normalmente centra su análisis en el rendimiento previsto al momento de la compra y en la capacidad del Tesoro para cumplir con los pagos comprometidos, más que en las variaciones transitorias del precio.

Errores frecuentes al invertir en Lecap y Boncap

Quienes recién comienzan a invertir suelen cometer algunos errores que pueden afectar el resultado de la estrategia:

  • Elegir un instrumento únicamente por la tasa que ofrece.
  • Creer que funciona exactamente igual que un plazo fijo.
  • No definir cuánto tiempo permanecerá invertido el dinero.
  • Vender el título ante una baja temporal del precio sin evaluar si realmente cambió el objetivo de inversión.
  • Comprar un Boncap sin considerar que su precio suele reaccionar con mayor intensidad a los cambios en las tasas de interés debido a su mayor duration.

La pregunta no es si convienen, sino para qué objetivo

Preguntarse si una Lecap o un Boncap “convienen” es un buen punto de partida, pero la respuesta siempre dependerá del objetivo que persiga el inversor.

Estos instrumentos pueden cumplir un rol útil cuando se busca invertir pesos durante un plazo determinado, construir una cartera de renta fija o planificar un flujo de fondos futuro.

En cambio, probablemente no sean la alternativa más adecuada para quien necesita cobertura en dólares, liquidez inmediata o no está dispuesto a aceptar las fluctuaciones de precio propias del mercado secundario.