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El equipo económico dio un paso más en la limpieza de los vencimientos de deuda en pesos que tiene en la previa electoral. En la tradicional licitación quincenal de deuda del Tesoro Luis Caputo logró pasar $5,5 billones para el 2028.

Tras el cierre de los mercados la Secretaría de Finanzas informó que adjudicó $12,21 billones sobre ofertas recibidas por $13,98 billones, lo que implica un rollover (relación entre la deuda renovada y el total de vencimientos) de 144,53%. También el equipo económico logró estirar la “duration” de la cartera en 0,92 años un objetivo que venía persiguiendo en las últimas licitaciones aunque sin lograrlo con esta magnitud.

El instrumento estrella de esta subasta fue el nuevo Dual TAMAR/DLK a enero de 2028 (TMVE8), que se llevó $4,72 billones —el mayor monto adjudicado de todo el menú— con un margen de 6,64% sobre la variación del dólar mayorista.

La buena recepción de este papel confirma lo que se venía anticipando: la demanda por instrumentos con cobertura dual sigue siendo alta en un contexto donde el mercado no quiere quedar descubierto ni de tasa ni de tipo de cambio de cara al año electoral.

Duration

En el tramo de los papeles a tasa fija, la nueva Lecap’ y Boncap a octubre (S16O6) —la de menor plazo ofrecida con apenas 77 días— también tuvo una colocación exitosa: $4,61 billones a una tasa de 2,05% mensual (27,57% efectivo anial).

El objetivo de acortar duration para maximizar demanda entre los inversores más cautos claramente funcionó, ubicándose como el segundo instrumento más demandado de la licitación.

La demanda por instrumentos con cobertura dual sigue siendo alta en un contexto donde el mercado no quiere quedar descubierto ni de tasa ni de tipo de cambio de cara al año electoral.

El Dual TAMAR-CER a diciembre de 2028 (TXMD8), en cambio, tuvo una recepción bastante más moderada: apenas $0,87 billones a una tasa de 5,40% efectiva anual sobre la evolución del CER.

Pese a ser la reapertura de un instrumento ya conocido en el mercado, no logró el mismo nivel de interés que su par con cobertura dólar linked, lo que sugiere que el mercado sigue prefiriendo la cobertura cambiaria por sobre la inflacionaria en este tramo largo.

En dólar linked, el Tesoro colocó $0,67 billones en el D30S6 (30 de septiembre de 2026) a una tasa de 7,25% efectiva anual y $1,33 billones en el nuevo D15E7 (15 de enero de 2027) a 5,51% efectiva anual.

La diferencia de tasas entre ambos instrumentos —más alta en el plazo más corto— resulta llamativa y podría estar reflejando la expectativa que las tasas vayan en descenso con el correr de los meses.

Hard dólar

Por el lado del hard dólar, el AO29 (al 31 de octubre de 2029) sumó u$s 309 millones a una tasa de 8,33% efectivo anual (8,02% nominal anual). El monto colocado quedó bien por debajo del tope de u$s 1.351 millones remanentes que tenía disponible la licitación, lo que refleja que la demanda de bonos en dólares fue más acotada que la de los tramos en pesos.

Hoy se realizará la segunda rueda de este bono, hasta las 13 horas, por un monto adicional de hasta u$s 150 millones al mismo precio de corte de ayer.

Para Eric Ritondale, economista jefe de Puente, “la licitación del Tesoro arrojó un resultado altamente positivo en términos de volumen y un ratio de rollover de 144,5% frente a vencimientos por $8,5 billones, generando un financiamiento neto significativo en el mercado local. En un marco de liquidez estable, el menú ofrecido confirmó la estrategia de la Secretaría de Finanzas de buscar un equilibrio entre la demanda de liquidez de corto plazo y el estiramiento voluntario de la duration de la curva”.

Dos lecturas

Por ello es quela licitación dejó dos lecturas centrales: que el mercado sigue mostrando apetito genuino por instrumentos de pesos, particularmente aquellos con algún tipo de cobertura dual, lo que le permitió al Tesoro no solo cubrir los vencimientos sino también avanzar en su objetivo de descomprimir el perfil de vencimientos de corto plazo, corriendo buena parte de esa carga hacia 2028.

Segundo, que la demanda en dólares fue bastante más tibia que en pesos, algo que se confirmará o no con el resultado de la segunda vuelta hoy.

La previa electoral, con los antecedentes a la vista, implica el prepararse para un menor acceso al crédito, tanto en dólares como en pesos.