En esta noticia

Actualmente, solo dos compañías en todo el mundo conservan la calificación AAA: Microsoft y Johnson & Johnson. Se trata del escalón más alto que otorgan agencias como Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s, que refleja una capacidad excepcional para cumplir con todas sus obligaciones financieras.

Este grupo selecto se redujo notablemente después de la crisis financiera de 2008. Empresas históricas como General Electric perdieron esa condición, mientras que ExxonMobil dejó de integrar la lista en 2016 debido al aumento de su endeudamiento y la caída de los precios de la energía.

Aunque ninguna acción está exenta de riesgos, Microsoft y Johnson & Johnson combinan balances sólidos, negocios diversificados y perspectivas de crecimiento que las mantienen entre las alternativas preferidas para quienes buscan construir una cartera con empresas de alta calidad.

¿Qué significa que una empresa tenga calificación AAA?

La calificación AAA representa el nivel más alto de solvencia que puede recibir un emisor de deuda. En términos prácticos, indica que la probabilidad de incumplimiento de sus obligaciones financieras es extremadamente baja y que la empresa cuenta con una posición patrimonial capaz de afrontar incluso escenarios económicos adversos.

Fuente: ShutterstockShutterstock

Las calificaciones son otorgadas por agencias especializadas como Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch, que analizan factores como la fortaleza financiera, la generación de caja, el nivel de endeudamiento y la estabilidad del negocio.

Contar con un rating AAA también implica ventajas para la propia empresa, entre ellas:

  • Acceso a un mayor universo de inversores.
  • Menores costos de financiamiento.
  • Mayor estabilidad en los mercados.
  • Mejor reputación frente a clientes, proveedores e inversores.
  • Más flexibilidad para financiar nuevos proyectos y adquisiciones.

Microsoft: liderazgo en inteligencia artificial

La primera de las dos compañías que conserva la máxima calificación crediticia es Microsoft. Más allá de su solidez financiera, la empresa continúa mostrando un fuerte crecimiento operativo impulsado por la expansión de Azure, la inteligencia artificial y su ecosistema de software empresarial.

En diálogo con El Cronista, Nahuel Bernués, economista, magíster en Finanzas y CEO de Quaestus Advisory, explicó que JPMorgan mantiene una recomendación de sobreponderar la acción, con un precio objetivo de u$s 550, lo que implica un potencial de suba cercano al 30%-35% respecto de los valores actuales.

Bernués identifica tres motores detrás de esa expectativa:

  • La acelerada monetización del negocio de inteligencia artificial.
  • El fuerte crecimiento de Azure, que continúa expandiéndose por encima de las previsiones del mercado.
  • Una valuación que considera atractiva frente al potencial de crecimiento de la compañía.

“La IA es hoy el principal motor de crecimiento de Microsoft y atraviesa prácticamente todas sus líneas de negocio”, explicó el economista. A ello se suma un ecosistema ampliamente diversificado que incluye Windows, Microsoft 365 Copilot, Azure, Teams, LinkedIn, Xbox y GitHub, entre otros negocios.

“La compañía sigue invirtiendo agresivamente: proyecta capex por u$s 190.000 millones para 2026, un 61% más que en 2025. Esa inversión preocupa al mercado a corto plazo, pero compromisos contractuales futuros por u$s 627.000 millones sugieren que hay demanda detrás”, concluyó el especialista.

Johnson & Johnson: un negocio diversificado

La otra empresa que conserva la máxima calificación crediticia es Johnson & Johnson. A diferencia de Microsoft, cuyo crecimiento está impulsado por la tecnología y la inteligencia artificial, la fortaleza de J&J radica en la diversificación de su negocio y en la estabilidad de sus ingresos.

La compañía opera a través de tres grandes divisiones:

  • Productos farmacéuticos.
  • Dispositivos médicos.
  • Productos de cuidado personal y salud para el consumidor.

Además, posee más de 275 filiales, cuenta con 26 plataformas que generan más de u$s 1.000 millones anuales y destina uno de los mayores presupuestos de investigación y desarrollo de toda la industria farmacéutica.

Sus últimos resultados también reflejan esa fortaleza. En el cuarto trimestre de 2025 reportó ingresos por u$s 24.600 millones, un crecimiento interanual del 9,1%, mientras que para 2026 proyecta ventas cercanas a los u$s 100.500 millones.