Inversiones

Inflación y recesión: el combo perfecto para que los bonos pierdan

La suba de tasas en EE.UU. provoca una caída en acciones y bonos. Sin embargo, dada la elevada inflación, lo único que podría ofrecer retornos reales positivos son los títulos de empresas, dejando a los soberanos sin protagonismo

Distintos bancos de inversión y prestigiosas compañías del mercado ya advirtieron sobre las chances de ver una recesión en EE.UU.

Goldman Sachs, Morgan Stanley, JP Morgan, Moodys, Deustche Bank y el Instituto Internacional de Finanzas alertaron sobre los riesgos de una recesión en EE.UU.

En este contexto, quedan pocas clases de activos para proteger las inversiones contra la inflación y recesión. Caen los bonos y las acciones, con el peor año para las inversiones desde 2008. Ante la mayor inflación, las acciones parecen ser el único activo para obtener retornos reales.

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Cae todo, sin el put gratis de la Fed

El mercado ve riesgos a la vista que pueden impactar en la economía global. Por un lado, la desaceleración de China a causa del Covid y las renovadas cuarentenas pueden ser peligrosas para el crecimiento global.

La semana pasada se dieron a conocer datos económicos que confirmaron la potencial desaceleración de la economía china, riesgo que el mercado ve cada vez con mayor cercanía.

Por otro lado, la mayor inflación global hace que los bancos centrales del mundo tengan que subir la tasa de interés de una manera más agresiva.

Es decir, deben aplicar política monetaria contractiva. Esto provoca riesgos de desaceleración de la economía americana y global, aumentando los riesgos de una recesión.

De esta manera, el contexto luce desafiante para las inversiones ya que, debido a la mayor inflación, la Reserva Federal debe aplicar política monetaria contractiva.

Esto quiere decir que no puede seguir siendo laxo y seguir fomentando el bull market que nació en los años 2008-2009, en el peor momento de la crisis subprime (el "put gratis de la Fed").

Por lo tanto, desaparece el famoso "put gratis de la Fed", y ante tal circunstancia, el mercado ve riesgos correctivos a la vista, provocando una caída en las acciones.

Ante un escenario de Fed más hawkish, el mercado de bonos se anticipa y se observa una fuerte suba en los rendimientos de los bonos del tesoro americano, es decir, caen de precio.

Debido a la volatilidad en el mercado de deuda, y ante la suba de tasas, las acciones por cuestiones de fundamentos y de valuación terminan bajando también.

Es decir, estamos viendo un contexto en el que tanto bonos como acciones retroceden, en medio de un escenario inflacionario.

Los analistas de Bank of América advierten que casi por primera vez en el siglo, los bonos no funcionan como cobertura ante una caída en las acciones, debido en parte al contexto inflacionario.

La correlación positiva entre bonos y acciones provoca que el portafolio 60/40 tenga su peor año desde 2008.

Es decir,  caen tanto las acciones como los bonos y esto provoca un retorno negativo del 12,5% en lo que va del año, siendo el más pronunciado desde la crisis financiera global.

Los analistas de Criteria agregaron que en un esquema de alta inflación como el actual, los bonos ya no son una cobertura frente una caída de acciones.

"En este contexto, se privilegia una ponderación mayor de activos reales como oro, materias primas o bienes raíces, en detrimento de activos financieros. El mercado empieza a incorporar un clima de mayor restricción monetaria, con especial impacto en activos de riesgo. El entorno es aún más favorable para acciones sobre los bonos, aunque dependerá de la velocidad de ajuste de tasas por parte de la Reserva Federal", dijeron.

El TINA Trade

Hay un término muy conocido en Wall Street que se llama el "Tina Trade", es decir, "There is no assets", haciendo referencia a que no hay activos financieros para obtener retornos reales más allá de las acciones.

Aun con el rally reciente de tasas, la deuda de grado de inversión rinde 3,8%, emergentes rinde 5,5% la deuda de alto rendimiento rinde 6,1 por ciento. 

Con tasas a la baja y subiendo, y con una inflación en ascenso, desaparecen las oportunidades de inversión en bonos, consagrando a la renta variable como el activo estrella para poder obtener retornos por encima de la inflación.

El costo es que los inversores deben asumir mayores riesgos y soportar mayor volatilidad para obtener tales retornos.

En episodios de estabilidad nominal, una posición en renta fija hubiera actuado normalmente de contrapeso o cobertura frente al riesgo de una caída de acciones.

En este caso, no obstante, observamos que la correlación entre ambos tipos de activos se vuelve positiva en entornos de alta inflación.

Desde Criteria agregan que los bonos ya no protegen la cartera en escenarios de corrección de acciones.

"En un contexto de alta inflación suele favorecer un posicionamiento en bonos que ajustan por inflación, oro, materias primas y monedas emergentes, así como activos energéticos. En este contexto donde la Fed ajusta la política monetaria, el interrogante del mercado es, si esto deriva en una recesión o un "aterrizaje suave" de la actividad económica. En la medida que la recesión sea un evento lejano, las acciones podrían entregar mejores retornos que la renta fija. En la medida que nos acercamos al evento de recesión, esta tendencia se revierte", alertaron.

En tanto, Martin Salvo, CIO de Bind Inversiones, advierte que "los principales bancos de inversión, empiezan a discutir las probabilidades de entrar en recesión en los próximos 24 meses, asociando un 35% de chances a ese escenario según Goldman Sachs".

Salvo señala que la novedad que se está dando en el mercado actualmente y difiere de lo ocurrido en los los últimos 20 años, es que éste sería el primer ciclo recesivo que debería convivir con un ciclo de suba de tasas, ya que en el pasado siempre hubo espacio para utilizar la política monetaria de manera anti cíclica.

"El presidente de la Fed, Jerome Powell descartó un movimiento de 75pbs para la próxima reunión, lo que trajo algún alivio en la rueda del 4 de mayo, pero luego el mercado entendió que no cambiaba la postura de fondo respecto al cronograma de subas. A su vez, lo que nos marca el pasado respecto a los mercados bajistas con alta inflación, es que la renta fija podría no funcionar como cobertura ante la baja de la renta variable", explicó.

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