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Una ligera esperanza de éxito para Javier Milei

Si el presidente electo elige sus batallas y sus aliados, con más delicadeza de la que ha demostrado hasta ahora, el acuerdo comercial de Mercosur-UE no está del todo descartado.

Desde el default, al Banco Mundial hasta la tipificación como delito de la publicación de estadísticas de inflación precisas, son pocos los límites de la buena gobernanza que Argentina no ha rebasado alegremente a lo largo de las décadas. La elección del autopercibido "anarcocapitalista" Javier Milei como presidente, en reemplazo del peronismo populista y progresista de Alberto Fernández, promete un nuevo y emocionante capítulo de la historia.

La principal fuente del cataclismo es la terapia de shock económico interna propuesta por Milei, sustituir el peso (al que califica de "excremento") por el dólar y recortar el gasto público en 15 puntos porcentuales del PBI. Los inquietantes vínculos de su campaña con el pasado dictatorial de Argentina también amenazan con avivar las divisiones en un país ya de por sí fracturado.

El respaldo electoral a sus ideas económicas en un miembro bastante destacado del "Sur Global" (Argentina, miembro del G20 de grandes economías, ha solicitado su ingreso en el bloque de mercados emergentes BRICS) erosiona un poco más la idea de que dicha categoría de países tenga alguna orientación geoeconómica común duradera. Bajo el mandato de Fernández, Argentina ha optado por la financiación en yuanes a través de líneas swap con el Banco Popular de China, como parte de una supuesta desdolarización del sistema financiero mundial. La elección de un presidente que anhela adoptar la divisa estadounidense supone un descomunal y abrupto cambio.

El Mercosur y la UE buscan cerrar un acuerdo antes del 7 de diciembre

En realidad, es poco probable que Milei consiga apoyo para su terapia de shock monetario y fiscal en el Congreso argentino. Su política internacional, sin embargo, seguirá desestabilizando la idea de un orden del "Sur Global". Milei ha calificado al gobierno de China de "asesino" y al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de "corrupto" y "comunista". Y lo que es más importante, ha amenazado con retirarse del bloque comercial Mercosur, que actualmente se encuentra en una fase final muy delicada de negociaciones para ratificar un proyecto de acuerdo comercial con la Unión Europea.

Abandonar Mercosur no es la idea más descabellada de Milei. El bloque de cuatro países no ha sido un motor exitoso de liberalización y crecimiento. Ya tiene bastantes problemas para reducir las barreras al comercio entre sus miembros, por no hablar de la apertura de sus economías al resto del mundo. Su acuerdo comercial con la UE requirió 20 años de negociaciones para llegar a la fase de firma en 2019, y desde entonces la ratificación se ha visto frenada por el deseo de Brasil de modificar el acuerdo para mantener un mayor control sobre la contratación pública, junto con la preocupación de la UE por la deforestación del Amazonas.

La situación, sin embargo, presenta potencialmente un estrecho resquicio para que las fuerzas del liberalismo económico moderado en Argentina se impongan y al menos hagan un gesto hacia una vía intermedia cooperativa entre el populismo estatista y el libertarismo de tierra arrasada, y entre las economías avanzadas y las emergentes. La escasa representación de Milei en el Congreso significa que dependerá en gran medida de los partidarios de Mauricio Macri, presidente del país entre 2015 y 2019, lo que tal vez fuese el motivo de la reacción optimista de los mercados financieros al resultado del domingo.

La presidencia de Macri fue una gran oportunidad perdida. Tuvo muchas ideas correctas, concluyendo por fin la reestructuración de la deuda soberana tras un default en 2001 y firmando el acuerdo UE-Mercosur. Pero perdió el coraje y cedió en el control de la inflación.

Si Macri puede empujar a Milei en la dirección de la cooperación, podría surgir algo útil. Cerrar el acuerdo Mercosur-UE, por ejemplo, demostraría que los países más ricos y más pobres pueden liberalizar el comercio de forma cooperativa, protegiendo al mismo tiempo sus respectivos valores.

El momento es interesante. Paraguay, cuyo presidente está a favor del acuerdo, asumirá la presidencia de Mercosur el 7 de diciembre, e insiste en que cualquier acuerdo revisado debe concluirse antes de esa fecha. La fecha de la toma de posesión de Milei, el 10 de diciembre, plantea la intrigante propuesta de obligarlo a aceptar un acuerdo revisado entre la UE y Mercosur, en lugar de deshacerse por completo del bloque comercial.

El ultimátum del Mercosur a la UE: "Cerramos antes del 6 de diciembre o no cerramos"

Lula, que se había mostrado muy escéptico sobre el acuerdo Mercosur-UE, ha entablado estrechas negociaciones con Bruselas en las últimas semanas, con la vista puesta en la fecha límite del 7 de diciembre. No hay grandes posibilidades de éxito en este plazo, dadas las suspicacias que hay que superar. Milei también tendrá que tragarse su propio negacionismo del cambio climático a una velocidad récord, dados los compromisos medioambientales del pacto. Pero llegar a un acuerdo sería una forma eficaz de demostrar que las economías emergentes y avanzadas pueden cooperar.

Siento realistas, ante el desastroso legado de alta inflación, bajo crecimiento y hundimiento de la moneda que ha heredado, el gobierno de Milei probablemente se estrellará como la mayoría de sus predecesores. El último presidente argentino que prometió la desregulación y un régimen monetario duro fracasó estrepitosamente. Carlos Menem, en el poder entre 1989 y 1999, fijó la paridad del peso con el dólar en 1991 y se lanzó a una ola de privatizaciones, pero el incontrolable gasto público hizo que el experimento acabara en default y devaluación una década después.

Pero si Milei quiere elegir sus batallas, y a sus aliados, con bastante más delicadeza de la que ha demostrado hasta ahora, hay al menos algunas cosas que podría hacer por el camino. Es improbable que Argentina consiga algún éxito en materia de racionalidad económica, pero el acuerdo comercial de Mercosur con la UE no está del todo descartado.

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Comentarios

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  • B

    benedic .

    26/11/23

    EL UNICO QUE APROVECHARA LA FORTUNA SERA EL CLONADO CONNAN Y SUS HERMANITO QUE SEGURAMENTE LE PREPARARAN COMIDAS ESPECIALES CON CARNES QUE PARA NOSOSTROS ES UN LUJO Y NO VEMOS HACE TIEMPO

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