Francia y España se preparan para un nuevo aumento de las temperaturas que podría agravar los incendios forestales que ya obligaron a evacuar a cientos de miles de personas durante la última semana.

Los incendios en el sudoeste de Francia y el centro de España permanecieron en gran medida estables durante la noche del domingo al lunes, gracias a una lluvia ligera que facilitó el trabajo de los bomberos para evitar que las llamas avanzaran hacia Burdeos y Madrid.

Sin embargo, Jérôme Boulanger, portavoz de la agencia francesa de seguridad civil, advirtió que “el incendio está lejos de estar bajo control”.

“Las condiciones meteorológicas de los próximos días serán decisivas”, agregó, en referencia a los pronósticos de una ola de calor que podría llevar las temperaturas por encima de los 40 °C.

Unas 220.000 personas de la región francesa de Gironda recibieron la orden de trasladarse a zonas seguras desde que comenzaron los incendios el miércoles, aunque las evacuaciones se suspendieron durante la noche. Miles de evacuados permanecen alojados en refugios de emergencia.

Los servicios meteorológicos franceses confirmaron este lunes el comienzo de una nueva ola de calor, la cuarta en el país este año, desde este martes, con máximas de hasta 40 grados en el suroeste, lo que podría complicar la lucha contra los numerosos focos de fuego activos, en especial cerca de Burdeos. Las temperaturas máximas registrarán desde mañana "un claro aumento", con valores elevados en gran parte del país.
Los servicios meteorológicos franceses confirmaron este lunes el comienzo de una nueva ola de calor, la cuarta en el país este año, desde este martes, con máximas de hasta 40 grados en el suroeste, lo que podría complicar la lucha contra los numerosos focos de fuego activos, en especial cerca de Burdeos. Las temperaturas máximas registrarán desde mañana "un claro aumento", con valores elevados en gran parte del país.Fuente: Cuenta oficial de X del Ministerio de los Ejércitos y de los Antiguos CombatientesCuenta oficial de X del Ministerio de los Ejércitos y de los Antiguos Combatientes

El presidente francés, Emmanuel Macron, encabezó el lunes una reunión de crisis en París para coordinar la respuesta del Gobierno y tenía previsto viajar por la tarde a Gironda para reunirse con los equipos desplegados en la zona.

En España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, vinculó directamente los incendios con el cambio climático durante una visita a una de las áreas afectadas por el fuego en el sudeste del país.

“Debemos estar más vigilantes y mejor preparados cada año ante una emergencia climática que, lamentablemente, está superando todos los niveles sobre los que los científicos nos vienen advirtiendo de forma sistemática desde hace muchos años”, afirmó el lunes.

Los incendios en Francia comenzaron el miércoles pasado cerca de Saumos, una localidad de la región de Gironda, donde se encuentra la ciudad de Burdeos. Desde entonces, las llamas arrasaron 42.000 hectáreas de bosque, una superficie equivalente a cuatro veces la de París.

Las autoridades calificaron el incendio como “sin precedentes” por su intensidad y magnitud en Francia, y señalaron que durante varias horas de la noche del sábado al domingo adquirió características similares a las de los llamados megaincendios registrados en Estados Unidos y Canadá.

Estos fenómenos, en los que el propio fuego genera rayos y corrientes de viento, siguen siendo poco frecuentes en Europa, por lo que los equipos de emergencia tienen menos experiencia para hacerles frente.

Desde el sábado, los bomberos intentan impedir que las llamas avancen desde la costa atlántica hacia Burdeos, una ciudad de unos 260.000 habitantes.

Sin embargo, el cambio en la dirección de los vientos y las difíciles condiciones meteorológicas complicaron las tareas de extinción. La zona está cubierta por extensos bosques de pinos y la costa atlántica recibe una gran afluencia de turistas durante las vacaciones de verano.

Varios coches calcinados en la localidad de Casavieja (Ávila, España), este lunes.
Varios coches calcinados en la localidad de Casavieja (Ávila, España), este lunes.Fuente: EFERAÚL SANCHIDRIÁN

El ministro de Economía de Francia, Roland Lescure, advirtió que los incendios afectarán la actividad de unas 13.000 empresas ubicadas en las zonas evacuadas de la región de Gironda.

Tras una reunión de emergencia celebrada el lunes, Lescure prometió una “amplia movilización” de recursos para apoyar a las empresas y trabajadores afectados. “Se trata de un rayo económico que golpea a una región que no lo necesitaba”, afirmó.

La región de Gironda es un polo clave para las industrias de defensa y aeroespacial, además de albergar bases militares fundamentales para el programa nuclear francés.

El fabricante de aviones de combate Dassault Aviation cuenta con una planta en Mérignac, en las afueras de Burdeos, mientras que el fabricante de satélites ArianeGroup tiene dos centros de producción ubicados en distritos que ya fueron evacuados.

En España, las autoridades informaron que los bomberos continuaban trabajando durante la noche para “estabilizar” los incendios al oeste de Madrid. Sin embargo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, advirtió que “hoy y mañana son días absolutamente cruciales”.

Un hidroavión realiza una descarga de agua en Betxí en el frente del incendio declarado este sábado en la Vall d'Uixó (Castellón), y que lleva quemadas ya unas 4.300 hectáreas y cuyo perímetro supera los 40 kilómetros.
Un hidroavión realiza una descarga de agua en Betxí en el frente del incendio declarado este sábado en la Vall d'Uixó (Castellón), y que lleva quemadas ya unas 4.300 hectáreas y cuyo perímetro supera los 40 kilómetros. Fuente: EFEManuel Bruque

A partir del miércoles, “las previsiones meteorológicas son realmente negativas desde el punto de vista de la lucha contra el incendio”, señaló Grande-Marlaska, en referencia a las expectativas de temperaturas más altas, vientos más intensos y una menor humedad.

Tras las solicitudes de ayuda presentadas la semana pasada por los gobiernos de Francia y España, la Unión Europea coordinó el envío de seis aviones a España y de cinco aviones, además de dos helicópteros, a Francia desde otros países del bloque.

Portugal también desplegó 134 efectivos y 41 vehículos para reforzar las tareas de extinción en España a través del mecanismo europeo de protección civil. Además, la UE sigue la evolución de los incendios mediante los satélites Copernicus, capaces de detectar focos de fuego prácticamente en tiempo real.

Consultado sobre por qué no se movilizó una mayor parte de la reserva europea, compuesta por 22 aviones y cinco helicópteros, un funcionario explicó: “No siempre se trata de enviar diez aviones más. Deben adaptarse a las condiciones de cada escenario. No siempre la solución es desplegar todos los recursos disponibles”.

Las condiciones para la propagación del fuego se agravaron este año por tres olas de calor consecutivas, que secaron la vegetación y facilitaron el inicio y la expansión de los incendios. Según los científicos, el cambio climático ha intensificado estos fenómenos.

Funcionarios europeos señalaron que la UE también sigue de cerca el riesgo de incendios en Portugal, Grecia, Alemania y otros países, ante la previsión de que la temporada de incendios forestales se extienda hasta noviembre.

Además, advirtieron que la superficie arrasada por el fuego este año podría superar el millón de hectáreas quemadas en la Unión Europea durante 2025.