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Este fin de semana el presidente Javier Milei despotricó contra el presidente Lula Da Silva a quién califico de “presidiario” y “ladrón”, además acusó a Brasil de ser parte de la campaña “antiargentina”. Estas declaraciones valieron respuestas diplomáticas de Itamaraty y si bien por ahora descartan retirar embajadores, desde la Cancillería Brasilera recordaron que son “el principal socio comercial de la Argentina”.

En ese contexto, el canciller de Brasil, Mauro Vieira, recibirá esta tarde al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, para pedirle explicaciones por los ataques contra “Lula” da Silva y contra el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.

A través de un comunicado oficial, la Cancillería de Brasil aseguró que “no hay precedentes” para el tipo de ofensas que acumuló Javier Milei hacia las instituciones de su país.

“Es especialmente lamentable que ese episodio infamante involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene, en Brasil, su principal socio comercial “, aseveraron.

El ministro de Relaciones Exteriores, el canciller Mauro Vieira, calificó las declaraciones del presidente de Argentina, Javier Milei, de “duras, groseras e inaceptables” y afirmó que la declaración constituía una “injerencia en asuntos internos”.

“Las declaraciones del Presidente de Argentina fueron muy graves, muy agresivas hacia el gobierno brasileño, el pueblo brasileño, las instituciones, el poder ejecutivo, el poder legislativo y el propio Presidente de la República. Constituyeron una injerencia en los asuntos internos, en los asuntos nacionales.”

En una entrevista con TV Globo, Mauro Vieira descartó, por el momento, medidas diplomáticas más drásticas, como la retirada de la representación brasileña en Argentina.

Según el funcionario, el gobierno brasileño pretende preservar los canales de diálogo y buscar aclaraciones por la vía diplomática.

“La retirada de los embajadores es una medida muy seria. En este contexto de preservación, no vamos a hacer eso ahora. Necesitamos explicaciones del gobierno argentino: ¿por qué el presidente de Argentina vino a territorio brasileño para hacer este tipo de declaraciones, tan duras, groseras e inaceptables?“, afirmó en declaraciones televisivas.

“Todo este episodio es sumamente grave e inaceptable. Pero debemos trabajar para lograr el entendimiento entre las naciones, y la diplomacia se basa en eso, en el diálogo”, añadió el diplomático.

Este domingo, el gobierno brasileño convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para “transmitirle la repulsa del gobierno brasileño” ante las recientes declaraciones del presidente argentino y para exigirle explicaciones.

Además, el embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue convocado para brindar aclaraciones sobre la relación entre los dos países.

Las consecuencias para Argentina

La tensión política entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula escala, pero el conflicto encuentra un límite concreto en las fábricas, las aduanas y las cadenas de abastecimiento que conectan a las dos mayores economías del Mercosur.

Después de participar en San Pablo de un acto para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, Milei redobló sus cuestionamientos contra el gobierno brasileño y lo acusó de financiar una supuesta campaña “antiargentina”.

Fuente: EFEIsaac Fontana

“¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil”, afirmó el Presidente durante una entrevista con Radio Mitre.

La respuesta de Brasilia fue diplomática, el gobierno de Lula llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, después de los insultos pronunciados por Milei durante el acto partidario. El episodio profundizó una relación presidencial deteriorada desde el inicio de la administración libertaria.

Sin embargo, mientras se multiplican los cruces políticos, Brasil continúa siendo el principal destino individual de las exportaciones argentinas y uno de los mayores proveedores de bienes, piezas e insumos para la producción local.

Entre enero y junio de 2026, la Argentina exportó a Brasil bienes por US$ 6.254 millones FOB. El monto representó el 12,6% de todas las exportaciones argentinas, que durante el período alcanzaron los US$ 49.454 millones. Las ventas al mercado brasileño crecieron 4% frente al mismo semestre de 2025.

En sentido contrario, la Argentina importó desde Brasil por US$ 7.650 millones CIF, equivalentes al 21,5% de las compras externas del país. Las importaciones provenientes del socio mayor del Mercosur disminuyeron 17,8% interanual.

El resultado fue un déficit bilateral de US$ 1.396 millones, según el informe Intercambio comercial argentino del INDEC.

La cifra muestra la primera asimetría de la relación: Brasil explica una porción mucho mayor del comercio argentino que la Argentina dentro del intercambio total brasileño.

Desde la perspectiva de Brasil, las importaciones provenientes de la Argentina alcanzaron los US$ 6.400 millones FOB durante el primer semestre, sobre compras externas totales por US$ 142.415 millones.

Es decir, la Argentina representó aproximadamente el 4,5% de las importaciones brasileñas, según un cálculo propio sobre los datos consolidados del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil.

Los dos porcentajes no son equivalentes, el 12,6% mide cuánto pesan las ventas a Brasil dentro de todas las exportaciones argentinas y el 4,5% mide qué participación tienen los productos argentinos dentro de las importaciones totales de Brasil.

Una relación de más de U$S 31.000 millones

Según los datos relevados, el comercio bilateral atravesó fuertes oscilaciones durante los últimos cinco años, pero nunca dejó de ocupar una posición central dentro de la estructura productiva argentina.

En 2021, la Argentina exportó a Brasil US$ 11.777 millones e importó por US$ 12.442 millones. El resultado fue un déficit de US$ 665 millones.

En 2022, las exportaciones aumentaron a US$ 12.665 millones, mientras que las importaciones ascendieron a US$ 16.030 millones. El rojo bilateral se amplió a US$ 3.365 millones.

La sequía y la caída general de las exportaciones argentinas impactaron en 2023: las ventas a Brasil bajaron a US$ 11.874 millones y las importaciones subieron a US$ 17.349 millones. El déficit alcanzó los US$ 5.475 millones.

En 2024, la recuperación de los envíos argentinos y la contracción de las importaciones redujeron el desequilibrio. Las exportaciones sumaron US$ 13.611 millones, las importaciones US$ 14.349 millones y el déficit se achicó a US$ 738 millones.

Durante 2025, en cambio, las exportaciones argentinas retrocedieron a US$ 12.771 millones y las importaciones desde Brasil treparon a US$ 18.424 millones.

El intercambio total alcanzó los US$ 31.195 millones, el mayor valor de los cinco años analizados, con un saldo negativo para la Argentina de US$ 5.653 millones.

El núcleo industrial de las exportaciones

Brasil no compra solamente granos o alimentos argentinos. Durante el primer semestre de 2026, US$ 4.004 millones de los US$ 6.254 millones exportados correspondieron a manufacturas de origen industrial.

En otras palabras, el 64% de las exportaciones argentinas al mercado brasileño fueron productos industriales. Las manufacturas agropecuarias aportaron US$ 1.007 millones; los productos primarios, US$ 891 millones; y los combustibles y la energía, US$ 353 millones.

Entre los principales productos enviados aparecen vehículos para el transporte de mercancías y pasajeros, trigo, petróleo, productos químicos, plásticos, maquinaria, aluminio, alimentos y productos lácteos.

zzzznacp2NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, OCTUBRE 9: Los altos costos de mantenimiento provocaron una fuerte caída en la venta de autos usados, reportaron concesionarios del sector. Foto NA: MARCELO CAPECEzzzz
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<div class="migrated-promo-image__description"><div class="migrated-promo-image__source">Fuente: Freepik.es</div></div>
Fuente: Freepik.es
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El peso de esos bienes diferencia a Brasil de otros destinos de las exportaciones argentinas, más concentrados en productos primarios y manufacturas agropecuarias.

El mercado brasileño permite colocar productos industriales que tienen mayores dificultades para acceder, en las mismas condiciones, a destinos lejanos. Influyen la proximidad geográfica, las preferencias arancelarias del Mercosur, las normas comunes y la presencia de compañías que organizan su producción a escala regional.

Los autos, el punto de mayor exposición

La industria automotriz es el sector donde la dependencia puede medirse con mayor claridad.

Las terminales argentinas exportaron 126.893 vehículos durante los primeros seis meses de 2026. De ese total, 82.486 unidades fueron destinadas a Brasil, que concentró el 65% de todos los vehículos exportados por el país.

La proporción no constituye un fenómeno excepcional de 2026. Durante todo 2025, Brasil recibió 188.438 de los 280.589 vehículos exportados por las fábricas argentinas: el 67,2% del total.

El sector funciona mediante una división regional de la producción. Las terminales fabrican determinados modelos en la Argentina y otros en Brasil, mientras las autopartes, motores, cajas de cambio, componentes eléctricos y piezas de carrocería cruzan varias veces la frontera antes de completar un vehículo.

Por eso, una restricción comercial no afectaría únicamente al producto terminado. Podría interrumpir la provisión de componentes, modificar las escalas de producción y alterar las decisiones de inversión de las casas matrices.

El vínculo está regulado por el Acuerdo de Complementación Económica N° 14, que continuó vigente para el sector automotor incluso después de la creación del Mercosur.

El régimen incluye reglas de origen y un sistema de comercio administrado conocido como flex, que establece una relación entre el valor importado y el exportado con preferencias arancelarias.

Una relación más importante para la Argentina, pero no irrelevante para Brasil

Brasil fue en el primer semestre el principal destino de las exportaciones argentinas y el segundo origen de sus importaciones, detrás de China.

Para Brasil, el peso relativo argentino es menor. Sin embargo, el propio Ministerio de Agricultura brasileño ubica a la Argentina como su tercer mayor socio económico.

En 2025, Brasil exportó al mercado argentino más de US$ 18.000 millones e importó bienes argentinos por casi US$ 13.000 millones, según el organismo.

Además, determinados sectores brasileños tienen una exposición superior al promedio nacional. La Argentina es un destino relevante para vehículos, maquinaria, productos metalúrgicos, plásticos, químicos y bienes de consumo fabricados en Brasil.

La relación es, por lo tanto, asimétrica pero interdependiente: Brasil tiene más capacidad para diversificar mercados, pero una interrupción también golpearía a compañías, plantas y proveedores brasileños.

Una escalada diplomática que derive en mayores controles fitosanitarios, demoras fronterizas o dificultades administrativas podría tener consecuencias incluso sin la aplicación formal de restricciones comerciales.