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Tesla prepara su desembarco comercial en la Argentina y podría comenzar a vender sus autos en el país en 2027. La automotriz de Elon Musk ya dio los primeros pasos para instalarse formalmente, aunque todavía no comunicó qué modelos ofrecerá, a qué precios ni bajo qué esquema de comercialización.
La compañía constituyó Tesla Argentina SRL y designó al equipo que estará a cargo de la operación local. Al frente quedó Joaquín Lizarralde, un ejecutivo con experiencia en el mercado automotor y en compañías como Kavak y RDA Mobility.
Al mismo tiempo, Tesla comenzó a trabajar con YPF en el desarrollo de una red de cargadores rápidos. El acuerdo apunta a preparar la infraestructura necesaria para la llegada de sus vehículos eléctricos y contempla una primera etapa en estaciones de servicio y corredores estratégicos.
El desembarco se produce en un mercado donde los vehículos electrificados ganaron presencia y las marcas chinas ampliaron rápidamente su oferta. Tesla deberá definir ahora cómo ingresará sus modelos, qué red comercial utilizará y con qué propuesta competirá en un segmento que ya cuenta con jugadores instalados.

Uruguay
Hace más de una semana, la automotriz de vehículos eléctricos de Elon Musk, dio un paso clave previo a su llegada a la Argentina,
“Hello, Uruguay!”, posteó el multimillonario, en su cuenta de X, red social de la que también es eso. Aludió al lanzamiento en ese mercado de la marca, uno de los mayores fabricantes de autos eléctricos del mundo, con 1,63 millones de ventas en 2025.

En ese país, donde los modelos electrificados están en auge gracias a incentivos que, desde años, brinda el Gobierno, empezó a vender dos productos: el Model 3, con un precio de u$s 32.000, y el Model Y, SUV de u$s 36.500. Los valores son, incluso, más bajo de lo que esos coches cuestan en su mercado de origen, los Estados Unidos.
Según la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay, en 2025, el mercado automotor creció 8,4% el año pasado en ese país, a 71.442 unidades. De ese volumen, 14.387 vehículos fueron híbridos o eléctricos, un 147% más que en 2024.
En el primer semestre, estos modelos crecieron 133%, a 7358 unidades, dentro de un mercado total que subió 18%, a 37.626 patentamientos.
Uruguay es el cuarto mercado de América latina en el que aterriza Tesla, después de México, Chile y Colombia.
Tesla ya reclutó a Joaquín Lizarralde, ex Kavak y RDA Mobility, para ser su Country manager en el país. En estos días, está trabajando en el armado de la red comercial de la marca.
Cybertruck
La Tesla Cybertruck dejó de ser solo un objeto de culto de internet para empezar a circular, de manera muy limitada, en la Argentina. Un diputado de La Libertad Avanza (Manuel Quintar) la llevó al Congreso de la Nación y desató una controversia.
Pero su presencia local está lejos de parecerse a la de una pick-up común: se trata de una rareza importada, carísima y reservada para un puñado de compradores capaces de pagar un valor que la pone en otra liga.
La camioneta creada por Elon Musk fue pensada para la utilidad, pero en algunos casos termina siendo un objeto de ostentación. De hecho, desembarcó en el país como uno de esos vehículos que generan más conversación que ventas.
Su diseño radical, su mecánica 100% eléctrica y su aura de producto futurista explican por qué despierta tanta curiosidad. Pero también por qué su precio final la convierte en un objeto de nicho, más cercano al coleccionismo que al uso cotidiano.
La Cybertruck no se parece a ninguna otra camioneta a la venta en la Argentina. Su carrocería está hecha en acero inoxidable, presenta paneles de líneas rectas y una silueta angulosa que rompe con cualquier lenguaje tradicional de diseño automotor. Ese estilo extremo fue parte de su estrategia desde el comienzo: Tesla no quiso fabricar una pick-up más, sino un vehículo capaz de llamar la atención por sí solo.
En capacidad de carga útil, puede transportar cerca de 1.000 kilos, mientras que su poder de remolque llega a unas 4,9 toneladas, cifras que la hacen competitiva no solo por su diseño, sino también por su rendimiento real como vehículo de trabajo y uso recreativo.

En el interior, la propuesta sigue la misma lógica minimalista de la marca. Pantalla central de gran tamaño, pocos comandos físicos y una orientación tecnológica muy marcada. A eso se suma la condición de vehículo eléctrico de alto rendimiento, con versiones capaces de acelerar con cifras propias de un deportivo, algo insólito para una camioneta de este porte.
También juega fuerte el tamaño. La Cybertruck es grande, pesada y de proporciones imponentes. No fue pensada para pasar inadvertida en una calle porteña ni para entrar cómodamente en cualquier cochera. Su formato, de hecho, la acerca más a una declaración de estilo que a una herramienta de trabajo tradicional.
La parte menos amigable de la pick-up Tesla Cybertruck es su costo: en la Argentina no se comercializa de forma oficial, por lo que su acceso depende de importaciones privadas o de operaciones muy puntuales. Eso empuja el precio final a la zona del lujo.
En Estados Unidos, la versión básica se ubica en los u$s 69.990, mientras que la opción más completa trepa bastante más arriba, hasta alrededor de los u$s 100.000 dólares. Aun así, la comparación con la Argentina es engañosa: una cosa es el valor de lista en EE.UU. y otra muy distinta el costo total de traerla, legalizarla y ponerla a rodar en el país.
El año pasado, el importador Black Saphire trajo dos unidades a la Argentina y trascendió que sus valores de venta fueron de entre u$s 250.000 y u$s 300.000. Y no es una locura: quienes, por ejemplo, intenten importar por su cuenta una unidad u$s 100.000, fácilmente terminarán desembolsando más de u$s 200.000 para –luego de la burocracia, costos logísticos e impuestos aplicables– tener el vehículo listo para rodar en el país.
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