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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, llega este lunes a Buenos Aires para dar inicio a una visita institucional que se extenderá hasta el miércoles 29 de julio. El ministro de Economía, Luis Caputo, había confirmado a El Cronista que la funcionaria recorrerá Vaca Muerta la próxima semana y que él mismo la acompañará durante esa jornada.
La agenda prevé reuniones con el presidente Javier Milei, con el propio Caputo y con el titular del Banco Central, Santiago Bausili, además de encuentros con académicos, estudiantes y referentes del sector privado. Además, se estima que haya una cena con empresarios y, como es habitual en este tipo de misiones, sondeos para reunirse con sindicatos, cámaras empresarias y organizaciones de la sociedad civil, aunque esa parte de la agenda todavía estaba en elaboración.
No es frecuente que la máxima autoridad del FMI incluya un recorrido por un complejo productivo durante una misión oficial. Sin embargo, el ministro relativizó ese carácter excepcional y puso el eje en el vínculo con el organismo. “Como siempre dije, la relación con el Fondo es muy buena a todo nivel, y la visita de la directora gerente es una prueba de eso”, había sostenido Caputo a El Cronista hace unos días.
Consultado sobre la agenda en Neuquén, había precisado que el recorrido por Vaca Muerta sería el martes y aclaró que Milei no participará de esa etapa porque estará de viaje. “Yo voy a estar acompañándola”, señaló Caputo, y calificó el encuentro como “una visita de cortesía”.
La reunión con el Presidente en la Casa Rosada está agendada para las 14, aunque Milei acordó además un encuentro con la mesa política a las 14.30, por lo que el cruce con Georgieva sería apenas protocolar. La funcionaria también participaría de una actividad con estudiantes en el Palacio Libertad y daría una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía.

La visita al yacimiento neuquino se realizaría en Loma Campana, uno de los bloques emblemáticos de la formación no convencional operado por YPF junto a la estadounidense Chevron. Georgieva sería recibida por el presidente de YPF, Horacio Marín, y por representantes de otras compañías que operan en la zona.
De qué hablará Georgieva con el Gobierno
Puenteo de posibles temáticas sobre las que conversará la directora gerente del FMI con el Gobierno de Milei
- Balance del programa vigente: revisión del cumplimiento de metas de cara a la tercera evaluación del acuerdo, prevista para septiembre, que podría habilitar un desembolso de u$s 860 millones.
- Resultados dispares del primer semestre: metas de reservas y acumulación de dólares superadas.
- El programa financiero 2026-2027: cómo piensa el Gobierno cubrir los vencimientos de deuda sin depender, al menos por ahora, de una salida a los mercados internacionales.
- El regreso a los mercados de deuda: la posición del FMI sobre la necesidad de que la Argentina recupere el acceso al financiamiento externo, y los tiempos que maneja el Gobierno para eso.
- Vaca Muerta como nueva fuente de divisas: la recorrida por Loma Campana y el rol de la energía (junto con la minería) en la estrategia oficial para diversificar el ingreso de dólares.
- Riesgos políticos de cara a 2027: la incertidumbre electoral como factor de volatilidad que preocupa al organismo.
- La brecha entre lo financiero y lo productivo: la mejora en reservas y riesgo país frente al estancamiento de sectores intensivos en empleo, como industria, construcción y comercio.
- Encuentros con otros actores: además de las reuniones oficiales, la agenda incluye una charla con estudiantes en el Palacio Libertad, una cena con empresarios y los habituales sondeos con sindicatos y organizaciones de la sociedad civil.
Por qué la visita de Georgieva a Argentina
Será la primera visita de Georgieva al país desde que asumió la conducción del organismo, en 2019, y la primera llegada de una máxima autoridad del Fondo desde que Christine Lagarde estuvo en Buenos Aires en el marco de la cumbre del G20, en 2018. La última visita de una funcionaria del FMI había sido la de la entonces vicedirectora gerente, Gita Gopinath, en febrero de 2024, cuando todavía se negociaba el acuerdo que el organismo firmaría meses después con el Gobierno de Milei por u$s 20.000 millones, utilizados para cancelar letras intransferibles que el Tesoro le había dado al Banco Central. En esa oportunidad, Gopinath también se reunió con la CGT, empresarios, economistas y organizaciones de la sociedad civil.
La vocera del FMI, Julie Kozack, explicó la semana pasada en conferencia de prensa que “la visita refleja nuestro compromiso cercano y constructivo con Argentina y brindará una oportunidad para intercambiar opiniones sobre los avances, los desafíos y las oportunidades del país”.
Al anunciar la llegada, Caputo había señalado que “su visita se da en el contexto de la excelente relación y el diálogo constructivo de este gobierno con el organismo, en el marco del exitoso programa económico en curso, y permitirá continuar profundizando el trabajo conjunto y el apoyo del FMI para consolidar los avances alcanzados en materia de estabilidad y crecimiento económico”.
El peso de la deuda argentina
La Argentina mantiene un crédito pendiente de u$s 42.552 millones de Derechos Especiales de Giro, equivalentes a unos u$s 57.700 millones al tipo de cambio vigente del organismo. Esto representa el 34,6% de todos los préstamos pendientes del Fondo.
Parte de la deuda viene del acuerdo firmado en 2018 con Mauricio Macri y que luego se refinanció en 2022 bajo la presidencia de Alberto Fernández.
En abril de 2025, el Gobierno de Milei realizó un acuerdo por u$s 20.000 millones, del cual el organismo internacional ya otorgó alrededor de u$s 15.800 millones.
Así, la llegada de Georgieva ocurre previo a la tercera revisión de ese programa, prevista tentativamente para septiembre.

Mientras tanto, el Gobierno superó los compromisos de acumular reservas y llegar a metas fiscales, pero quedó bajo observación por el resultado de las cuentas públicas.
Los números de GMA Capital mostraron que el Banco Central le compró al mercado cambiario unos u$s 12.766 millones en lo que va del año, un monto que supera holgadamente el piso de u$s 10.000 millones pactado en la última revisión.
Ese ritmo de compras también le permitió a la entidad superar el objetivo anual de reservas netas, fijado en u$s 8000 millones, mientras que el stock de reservas brutas trepó hasta los u$s 48.809 millones.
A comienzos de julio el Gobierno había dado a conocer el programa financiero con el que planea afrontar los vencimientos de deuda de 2026 y 2027, apenas unas semanas antes de esta visita.
Para cubrir los pagos, el Tesoro combina distintas fuentes: financiamiento de organismos multilaterales, colocaciones en dólares bajo ley argentina, ingresos por privatizaciones, adquisición de divisas al Banco Central y un fondo de reserva propio que ronda los u$s 3700 millones. A eso se suman dos líneas de crédito comercial con garantía del Banco Mundial y el BID, entidades que suelen coordinar su trabajo con el propio FMI.
El organismo viene insistiendo desde hace tiempo en que la Argentina necesita reconstruir su vínculo con los mercados internacionales de deuda, aunque aclara que no fija plazos para eso: su posición es que cuanto más sólida sea la estabilidad económica alcanzada, mejores serán las condiciones para ese regreso.
Desde el Gobierno responden que la decisión de volver a emitir dependerá exclusivamente del costo financiero, ya que por ahora logra fondearse a tasas más bajas que las que ofrecería el mercado.
Qué decía el último informe del FMI sobre Argentina
El propio staff técnico del FMI, en su informe más reciente, puso el foco en la incertidumbre electoral rumbo a 2027 como uno de los principales factores de riesgo para el programa. Según ese análisis, un clima de mayor volatilidad política podría empujar a los inversores hacia la dolarización de carteras, frenar decisiones de inversión y complicar el objetivo de recuperar el acceso al financiamiento externo.
El organismo también advirtió sobre un posible desgaste en el respaldo social a las reformas si la mejora macroeconómica no empieza a notarse en los ingresos y el empleo, justamente uno de los frentes más flojos del cuadro actual. Mientras las variables financieras vienen mostrando señales positivas (más reservas, un dólar más calmo y mejoras en las notas crediticias), la actividad productiva sigue moviéndose a distintas velocidades según el sector.
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