

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció este viernes la suspensión del paro de actividades de controladores aéreos en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que estaba programado para el próximo lunes 9 de febrero. De esta manera, se dio de baja la amenaza de paralizar la actividad en más de 27 terminales aéreas de todo el país y generar cancelaciones masivas de vuelos.
El conflicto se originó tras la denuncia del sindicato sobre el incumplimiento de un aumento salarial ya acordado y la falta de pago de los haberes correspondientes a los trabajadores de la ANAC.
El impacto más severo de la medida de fuerza se iba a registrar durante la franja horaria matutina del lunes, momento de máxima concentración de vuelos domésticos e internacionales.
Ante la inminencia del cese de actividades, las compañías aéreas habían comenzado a trabajar en la reprogramación preventiva de los vuelos para evitar el colapso de las salas de embarque y mitigar los perjuicios a los pasajeros.
La decisión de suspender el paro de controladores aéreos previsto para el próximo lunes 9 de febrero se tomó luego de que las nuevas autoridades del Ministerio de Transporte convocaran al gremio a una reunión de urgencia, este viernes, para destrabar el conflicto.

El paro, que iba a comenzar a las 00:00 del lunes 9 de febrero, amenazaba con afectar la operatividad de todos los aeropuertos del país en plena temporada de vacaciones de verano. “Veníamos realizando distintas acciones en los aeropuertos sin llegar al paro, que es la última herramienta, y al parecer el Gobierno escuchó el reclamo”, señaló Mercedes Cabezas, secretaria general adjunta de ATE Nacional.
La dirigente explicó que el conflicto se origina por “una deuda salarial y el incumplimiento de un aumento” pactado anteriormente.
Por su parte, Marcelo Belleli, titular de ATE ANAC, advirtió que la suspensión es condicional: “Vamos a dialogar posponiendo el paro, pero no renunciamos a los reclamos”.
El núcleo del conflicto radica en la denuncia de recortes salariales compulsivos aplicados sobre haberes ya liquidados, una maniobra que el sindicato califica como una vulneración de acuerdos paritarios previos.
Entre las demandas principales del gremio se destacan:
- La recomposición urgente de la escala salarial frente a la inflación acumulada.
- La anulación de los descuentos aplicados de forma unilateral sobre los ingresos de los trabajadores.
- El establecimiento de garantías sobre las condiciones de seguridad operativa en las terminales.

















