Argentina se sumó, junto a otras trece economías, en la firma de una declaración conjunta para “abordar el exceso de capacidad y producción estructural en sectores manufactureros clave”.

Sin mencionarla, la declaración conjunta impulsada por Estados Unidos busca hacer frente a la sobre producción de China, de la mano de distintos subsidios a la producción.

El documento fue impulsado por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos, que convocó a otras 14 economías para tratar el tema, en el marco del foro de ministros de Comercio del G20 que se realizó en Milwaukee, Estados Unidos.

La declaración ministerial expresa la “determinación colectiva de colaborar en nuevas plataformas sectoriales específicas, con el fin de examinar y adoptar medidas eficaces para hacer frente al exceso de capacidad y de producción estructural en diversos sectores clave que suscitan preocupación”.

La declaración también insta a los países a poner fin al uso de políticas y prácticas “ajenas a las reglas del mercado que distorsionan los mercados y perpetúan el exceso de capacidad y de producción estructural”.

Además de Argentina, firmaron el comunicado Australia, Canadá, la Unión Europea, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, la República de Corea, México, Polonia, Türkiye, el Reino Unido y Estados Unidos.

Jamieson Greer destacó que “muchas economías señalaron casos de exceso de capacidad estructural y de producción en economías que superaban la demanda mundial, situaciones sostenidas por políticas y prácticas ajenas a las reglas del mercado”.

El funcionario estadounidense agregó que esas problemáticas deberán abordarse o “seguirán perjudicando gravemente a las industrias nacionales, desplazando la producción local y obstaculizando nuestra capacidad para elevar el nivel de vida de los trabajadores”.

US President Donald Trump visits China
US President Donald Trump visits ChinaMaxim Shemetov / POOL

La administración de Donald Trump dijo que colaborará con sus socios “para defender a nuestras industrias nacionales”, además de los trabajadores.

Entre las distorsiones marcadas, agregaron que los excesos de capacidad pueden profundizar la dependencia comercial con los productos de ese país, aumentando la vulnerabilidad económica y asemejándola a la coerción.

Entre los productos y sectores en los que la declaración señala especiales vulnerabilidades ante la sobre producción se destacan: autos y vehículos eléctricos, baterías, productos químicos, semiconductores básicos y paneles solares. Nuevamente, sin mencionarlo en particular, refiere a todos productos que tienen una gran participación en China.

En este contexto, el comunicado pide “a todos los países a adoptar medidas para eliminar el exceso de capacidad en sus economías, incluso poniendo fin al uso de políticas y prácticas ajenas a las fuerzas de mercado”.

La resolución cita como antecedente que en 2016 los países plantearon una situación similar respecto a la producción de acero, una problemática que hoy en día se hace presente en Argentina, luego de que los productores locales denunciaran que las importaciones de acero desde China ingresaban a precios inferiores a los de mercado.

La resolución se da una semana después de que Argentina adhiriera a otra resolución impulsada por Estados Unidos y firmada junto a México, en la cual se compromete a evitar la importación de productos que hayan sido fabricados con trabajo forzado.