

El equilibrio fiscal y la consolidación de la emisión cero se transformaron desde el día uno en los pilares innegociables de la actual gestión económica.
En su afán por blindar este rumbo, el Gobierno avanza con la idea de reformar de cuajo la estructura normativa del país, con especial foco en una iniciativa que es casi una obsesión para el presidente Javier Milei: la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central para cortar definitivamente el financiamiento al Tesoro.
En este contexto, el experimentado economista Juan Carlos de Pablo analizó la viabilidad y el impacto real de esta medida. Fiel a su estilo pragmático, advirtió que más allá de lo que quede plasmado en un nuevo marco legal, el verdadero problema de la economía argentina radica en la “dominancia fiscal”, es decir, la presión histórica del Tesoro sobre la autoridad monetaria para cubrir sus baches financieros.
“Salvo que el Tesoro no le vaya a pedir plata al Banco Central, no hay forma de resistir la presión de las autoridades para que se emita”, explicó De Pablo en declaraciones a El Observador.
Incluso, al referirse a los trascendidos que sugieren penas de cárcel para los directores que enciendan “la maquinita”, remarcó que el único antídoto verdaderamente efectivo contra la emisión espuria es mantener las cuentas públicas en perfecto orden.

El especialista también relativizó la durabilidad de este tipo de reformas normativas en el tiempo. Recordando enseñanzas del economista Rudi Dornbusch, señaló que en la práctica institucional argentina las reglas suelen ser transitorias.
“No hay ninguna forma de prohibirle a un próximo gobierno que modifique otra vez la Carta Orgánica del Banco Central”, sentenció, dejando en claro que una ley por sí sola no garantiza un cambio permanente si no hay voluntad política futura.
Mensaje al sector privado
Por otro lado, De Pablo se mostró muy optimista sobre el futuro político del oficialismo y aprovechó para dejarle un mensaje directo al sector privado.
Tras proyectar una “altísima probabilidad” de reelección para Milei en 2027, aconsejó a los empresarios y emprendedores no demorar sus decisiones de inversión. Según su visión, dudar por el temor a lo que pueda pasar después del mandato actual es un error que podría costarles quedarse afuera de un ciclo de negocios favorable.
Finalmente, consultado sobre la intención del Presidente de aplicar un mecanismo de shutdown (cierre del Estado por falta de fondos) al estilo de los Estados Unidos en caso de que el Congreso trabe los recursos, el economista le restó gravedad al asunto.
Calificó este tipo de episodios como algo “idiosincrático” y “pintoresco”, considerándolo un tema con un peso mucho más simbólico que un riesgo operativo real para la diaria del país.

















