Aunque la normativa aún no cambio, las modificaciones que anticipó Andrés Velis, titular de la Aduana, días atrás, ya comenzaron a reflejarse en los sistemas de la Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA).
Especialistas consideran que es un avance para fortalecer los controles, aunque sostienen que el verdadero cambio llegará cuando la Aduana habilite una integración tecnológica que permita automatizar las declaraciones.
Los cambios que el director general de Aduanas, anticipó durante la Semana Comex comenzaron a plasmarse en la operatoria diaria del régimen courier.
Luego de advertir que el organismo había “perdido parte del control” sobre las importaciones de pequeños envíos y anunciar el fin del esquema que permite realizar cinco compras anuales de hasta u$s 400, ARCA empezó a introducir modificaciones en sus sistemas informáticos para reforzar la trazabilidad de las operaciones.
Las primeras medidas apuntan a un objetivo concreto: mejorar la calidad de la información que recibe la Aduana antes de autorizar el ingreso de la mercadería y evitar inconsistencias vinculadas con la identidad de los importadores.
Más controles sobre los CUIT
Según reportan los operadores, mejoraron las validaciones sobre los CUIT y se incorporó una clasificación más precisa de las mercaderías.
Uno de los cambios ya implementados mejora el funcionamiento del webservice que utilizan los operadores courier para validar los CUIT antes de presentar una declaración.

Hasta hace pocas semanas, el sistema únicamente informaba si un CUIT era válido o inválido, el cupo disponible y la existencia de domicilio fiscal electrónico. Ahora también incorpora información sobre las causales específicas de rechazo y otras restricciones que antes recién aparecían al momento de presentar la declaración.
Para Sebastián Herrera, Global Selling Specialist y desarrollador de soluciones tecnológicas para operadores courier, se trata de un avance importante porque evita iniciar operaciones que inevitablemente terminarían siendo rechazadas.
“Antes el sistema solamente respondía si un CUIT era válido o inválido. Ahora informa por qué una operación no puede realizarse y eso permite detectar problemas antes de presentar la declaración”, explicó a El Cronista.
El especialista considera que la mejora también acompaña una de las principales preocupaciones planteadas por Velis: evitar que se utilicen CUIT correspondientes a menores de edad, personas fallecidas o contribuyentes con restricciones para importar.
“La Aduana es la que posee esa información. Los couriers no pueden saber si una persona es menor de edad, falleció o tiene restricciones si el sistema no se los informa”, señaló.
En ese sentido, explicó que varias empresas comenzaron a complementar la información oficial con cruces de bases de datos para construir perfiles más completos de los destinatarios y detectar inconsistencias antes del despacho de la mercadería.
Mercadería mejor identificada
El segundo cambio ya operativo apunta a mejorar la calidad de la información sobre los productos importados.
Hasta ahora bastaba declarar la posición arancelaria simplificada correspondiente a “Pequeño Envío Franquiciado”. Desde hace pocos días, además, debe consignarse un código estandarizado que identifica el rubro de la mercadería —como accesorios de computación, telefonía o electrónica—, lo que permitirá mejorar la clasificación estadística y fortalecer los controles automáticos.

Sin embargo, Herrera sostiene que el sistema todavía desaprovecha información que los operadores ya generan de manera rutinaria.
“Nosotros ya trabajamos con la posición arancelaria real de cada producto. Si no fuera así, sería imposible calcular impuestos internos, detectar restricciones o identificar intervenciones de otros organismos”, explicó.
El próximo desafío
Aunque considera positivas las mejoras implementadas por ARCA, el especialista entiende que el verdadero salto de eficiencia dependerá de la modernización tecnológica de la infraestructura aduanera.
Actualmente, los operadores procesan los manifiestos electrónicos, pero luego deben convertir esa información en archivos XML para cargarlos manualmente en los aplicativos IDA y Malvina, un procedimiento que describe como propio de otra época.
“Hoy recibimos entre 10 y 20 vuelos diarios con miles de envíos. Toda esa información podría transmitirse automáticamente a la Aduana, pero todavía tenemos que generar archivos y cargarlos manualmente. Es una lógica de hace veinte años”, afirmó.

Según Herrera, la mayor deuda pendiente es que ARCA habilite la presentación de declaraciones mediante webservices, de manera similar a otros organismos y administraciones aduaneras.
“La información ya existe. Nosotros clasificamos productos, calculamos tributos, detectamos restricciones y validamos reglas de negocio antes de presentar una operación. Lo único que falta es que la Aduana habilite un canal para recibir automáticamente toda esa información”, sostuvo.
Transparencia y crecimiento
Para el especialista, reforzar los controles y digitalizar el régimen no son objetivos contrapuestos, sino complementarios.
Explicó que hoy alrededor del 95% de los paquetes que ingresan bajo el régimen courier provienen de grandes marketplaces internacionales como Amazon, Temu, Shein, AliExpress o Mercado Libre, plataformas que ya generan información estructurada sobre cada producto desde el origen de la operación.

“Lo que buscamos es exactamente lo mismo que la Aduana: más trazabilidad y más transparencia. Cuanta más información tenga el organismo desde el inicio del proceso, mejores serán los controles y más eficiente será la operatoria”, afirmó.
En esa línea, consideró que la posibilidad de incorporar proveedores tecnológicos homologados por ARCA permitiría mejorar la calidad de los datos, acelerar las integraciones internacionales y reducir errores, sin resignar capacidad de fiscalización.















