Aunque en términos de impacto económico, el Gobierno no detecta una alerta en los u$s 100 millones mensuales que importan las personas vía courier, el salto exponencial en volumen puso en la mira la estructura física y las medidas de control.
El sistema actual se encuentra desbordado y carece de una matriz de riesgo que aporte previsibilidad logística. Durante todo 2025, estas importaciones dieron un salto de 274% de u$s 239 millones a 894 millones, tras las primeras medidas de flexibilización arancelaria.

Lejos de estancarse, la tendencia se consolidó en los primeros 5 meses de 2026 al registrar operaciones por u$s 518 millones, una suba del 113,2% que refleja que el volumen prácticamente se duplicó frente al mismo período del año pasado.
Al activarse los controles y los cupos recién cuando las cargas arriban físicamente al país por vía aérea, se anula la capacidad de análisis previo del organismo y se generan severos extracostos de almacenamiento para los operadores.
Por este motivo, las autoridades confirmaron un giro en la dinámica que viene haciendo crecer mes a mes la importación bajo el régimen simplificado, al anunciar que el sistema tradicional de 5 envíos con franquicia de u$s 400 “va a desaparecer” en la práctica.
Si bien no se anticipa una regulación que limite las compras vía courier, la Aduana busca evitar que el sistema se utilice de forma abusiva a través de CUIT´s que no están habilitados.
La noticia, resonó este martes en la sede del Centro de Despachantes de Aduana (CDA), donde Andrés Velis, titular de la Dirección General de Aduanas (DGA) explicó los próximos pasos.

Esta misma semana se pone en marcha un esquema de prueba piloto con el gigante norteamericano Amazon, contó Veliz.
La meta final de la gestión es lograr una implementación donde las plataformas de marketplace globales perciban e ingresen los tributos aduaneros correspondientes directamente en el momento del checkout o pago de la compra.
De esta manera, el Estado contará con información anticipada y mayor certeza antes de que el avión despegue del país de origen.
En paralelo, y con el objetivo de terminar con fraudes históricos como la utilización de CUITs de personas fallecidas, menores de edad o identidades falsas, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) implementará un cruce automatizado con las bases de datos del Registro Nacional de las Personas (Renaper).
Así, si el comprador no cumple con las condiciones legales o fiscales mínimas, la operación se bloqueará de inmediato en el origen.

Al automatizar este proceso antes del arribo, se aliviará significativamente la carga administrativa de los grandes prestadores de servicios globales como DHL o FedEx.
En este sentido, el titular de la Aduana estimó que la medida reducirá en un piso de una hora los tiempos de procesamiento de carga por cada operación.
La autoridad explicó que este cambio estructural se diseñó tras observar el “colapso” que sufrió en su momento la aduana de Uruguay con la paquetería, una situación que en Ezeiza se intentó contener provisionalmente particionando depósitos fiscales y compartiendo escáneres, pero que ahora busca una solución definitiva mediante la trazabilidad previa.
Aduana digital
Más allá del régimen de encomiendas internacionales, el Gobierno ejecuta una reforma de fondo para desregular la carga general, desarticular costos que califican como “ridículos” y acelerar los tiempos del sector productivo local.
El primer gran pilar de esta estrategia apunta hacia una “Aduana Cero Papeles” y la modernización integral del Sistema Malvina.
A través de un convenio estratégico firmado con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) y Homeland Security, se busca eliminar la presencialidad física y las impresiones documentales.
Esta digitalización se aplicará prioritariamente en el flujo de las exportaciones, dado que presenta un volumen significativamente menor de intervenciones de terceros organismos reguladores en comparación con las importaciones, facilitando el despliegue de la tecnología.

El segundo eje del plan redefine el rol del Operador Económico Autorizado (OEA) para ofrecer beneficios tangibles a las empresas confiables que se someten a rigurosas auditorías.
Para ello, se están ultimando los detalles de un acuerdo operativo bilateral con las aduanas de Uruguay y Paraguay que unificará bases de datos y co-localizará agentes en un mismo puesto físico.
Así, el escaneo y la verificación convalidados en el país de origen serán válidos automáticamente en el de destino, eliminando las revisiones duplicadas que demoran la logística regional.
Además, el titular del organismo ratificó que las verificaciones exhaustivas que estén sólidamente justificadas se realizarán, en la medida de lo posible, en los propios depósitos del importador, evitando los altos costos que imponen las terminales portuarias.

La reforma también incluye una fuerte veta regulatoria orientada a frenar lo que las autoridades denominaron “avivadas” en el Puerto de Buenos Aires.
En este sentido, el funcionario del Gobierno anunció el diseño de una turnera pública y validada por la propia Aduana para quitarle a las empresas permisionadas el monopolio de las ticketeras horarias en las terminales privadas.
Para tomar el control de este sistema, el Estado se respaldará en la normativa vigente que le otorga la potestad legal de confeccionar el manual operativo de asignación de turnos. “Lo vamos a manejar nosotros”, le dijo Velis a los despachantes.
En sintonía con esto, se auditarán y eliminarán sobrecostos arbitrarios como los recargos por contenedores High Cube (HQ), ya que operativamente la maquinaria empleada es exactamente la misma que para un contenedor estándar de 40 pies.



















