

El exintendente de Hurlingham y exministro de Desarrollo Social de la Nación, Juan Zabaleta, visitó el estudio de El Cronista Stream y dejó un crudo diagnóstico sobre el presente del Partido Justicialista.
Lejos de la diplomacia, el dirigente definió la actualidad de su espacio político como “un quilombo” y coincidió con quienes señalan que la fuerza se encuentra “balcanizada”.
En ese sentido, advirtió que si no hay un atisbo de recuperar la relación con la sociedad, el movimiento podría terminar como el radicalismo después de la crisis del 2001, ya que hoy perdió la capilaridad, el tacto de lo que pasa abajo, y está inmerso en una interna tremenda con una evidente falta de liderazgo que ordene a los distintos sectores.
La preocupación central de Zabaleta radica en la forma en que se definirán las candidaturas de cara al próximo turno electoral, rechazando de plano las síntesis forzadas por la superestructura.
“Si no hay primarias, el peronismo implosiona”, sentenció categórico al analizar el escenario inminente. Bajo su óptica, si no se habilita la competencia interna, no se van a poder cerrar las listas, cada dirigente hará lo que quiera y la fuerza se terminará de romper.
Al respecto, disparó contra la dirigencia que se esconde detrás de figuras de mayor peso, asegurando que “hay muchos que no pueden ganar en su distrito si no tienen cerca a Cristina Kirchner”.

El exfuncionario nacional también apuntó directamente contra los referentes de La Cámpora y cuestionó la validez de los gestos superficiales de concordia partidaria.
Afirmó que Máximo Kirchner no va a ser el presidente por el simple hecho de ser hijo de Néstor y Cristina, y le sugirió que vaya a intentar ser gobernador de Santa Cruz, empezando su propio camino “desde abajo”.
“Pero que la corten con el tema de la unidad y de sacarse fotos. (...) Yo no me voy a callar más. Estoy enojado porque se está perdiendo una oportunidad”, lanzó Zabaleta.
“Acompañen a Kicillof”
En medio de esta puja, Zabaleta analizó la figura del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien a su criterio tiene como fantasma, dando vueltas, la imagen de la mala experiencia de Alberto Fernández.
Según su visión, el mandatario provincial “gobierna sin un peso” y, encima, internamente lo castigan para obligarlo a repetir todos los días el slogan de “Cristina Libre”, una consigna que considera insuficiente.
“Acompáñenlo a gobernar, está sufriendo un cascoteo permanente”, reclamó el exintendente, al mismo tiempo que consideró que la expresidenta debería adoptar un rol más componedor e instó a los intendentes de distintos bandos a juntarse y animarse a discutir el futuro del espacio.

Las críticas también se dirigieron hacia el pasado reciente del Frente de Todos, una gestión que describió como una coalición que pretendió ganar una elección pero después no supo gobernar.
Recordó que durante ese mandato había “tres bandas tirando para su lado, con un Presidente que no ejercía el poder, una vicepresidenta en la vereda opuesta y presiones constantes para tomar partido".
Críticas a Milei y mensaje a los sindicatos
Finalmente, Zabaleta trazó un duro panorama sobre la administración de La Libertad Avanza y el rol de la oposición sindical ante el ajuste económico.
Sostuvo que Javier Milei “está haciendo mierda todo” al diseñar una Argentina para solo 22 millones de personas, dejando al resto afuera del sistema, aunque le reconoció ser el único con verdadera autoridad política en la actualidad.
La frase más punzante, sin embargo, fue para el gremialismo: “¿Los muchachos de los sindicatos no se dan cuenta de lo que está pasando? A nosotros nos peleaban las paritarias y ahora firman el 1 por ciento”, fustigó, dejando en claro su malestar ante lo que considera una doble vara frente a la crisis que atraviesa la sociedad.

















