La propuesta del ministro de Economía, Luis Caputo, al sector de la vivienda abrió expectativas, pero también dejó dudas sobre si asistirá a la demanda o a la oferta.
El ministro le propuso al sector privado que cree un fondo entre desarrolladores y sociedades de bolsa para que, entonces, el Gobierno pueda asistir para multiplicar su volumen, ya sea con apoyo de organismos multilaterales o con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
Desde el sector vieron con expectativa el anuncio, aunque advirtieron que el proyecto que ellos impulsan para que el FGS asista al fondeo de créditos hipotecarios. La propuesta del sector se centra en que el fondo de ANSES compre paquetes de créditos (con fondos obtenidos de la venta de las acciones) para devolver financiamiento al sistema bancario y que estos puedan aumentar el caudal y bajar el costo de los créditos. Algo similar proponen para los Fondos de Asistencia Laboral (FAL). En síntesis, fomentar la oferta.
Fuentes del Ministerio de Economía aseguraron que aún no hay nada concreto, pero que el planteo de Caputo apuntó a dar respaldo tanto a la oferta como a la demanda, pero explicaron: “El FGS no va a hacer nada de eso. Sería financiamiento al sector privado para que den hipotecas”.
El sector interpretó de lo expuesto por Caputo que la propuesta tenía en la mira a los desarrolladores. Muchos de ellos impulsaron sus propios fideicomisos para hacerse de financiamiento para construir.
Sin embargo, plantean que el caudal que generaron los fideicomisos (por hasta u$s 100 millones) es limitado para movilizar a la actividad en su conjunto, y subrayaron que el déficit viene por el lado de la demanda. “Se están rematando los Procrear a medio construir, pero no hay demanda”, aseguró un dirigente sectorial, en referencia a que las constructoras no se vuelcan a nuevos proyectos de vivienda de clase media por dudas sobre que existan eventuales compradores.
En la mente del sector hacen cuentas. El FGS tiene en sus arcas al menos u$s 20.000 millones en acciones, volumen que se incrementó fuertemente en los últimos dos años luego de las compras realizadas por la gestión actual, que amplió su participación en compañías como YPF, BYMA (cuyas tenencias aumentaron más de 1900%), Banco Galicia, Banco Macro, TGS y Central Puerto, entre otras.
Desde una perspectiva más “realista”, esperan que el FGS se pueda desprender de, al menos, u$s 5000 millones en acciones para volcarlos a créditos.
Descartan de la mesa cualquier cambio en la tenencia de títulos públicos que tiene el fondo, que asciende a más del 70% del total.



















