

Hay una palabra que aparece una y otra vez en el relato de La Libertad Avanza: récord. El “mejor gobierno de la historia”, el mayor ajuste de la historia de la humanidad, las cifras récord de desregulaciones que el Gobierno atribuye al “coloso” Federico Sturzenegger y una larga lista de hitos con los que la gestión de Javier Milei busca exhibir resultados excepcionales.
Ahora, la Casa Rosada sumó uno nuevo a la lista: el récord de designaciones judiciales aprobadas en un solo año desde la creación del Consejo de la Magistratura.
El Gobierno salió este jueves a celebrar que el Senado aprobara 67 pliegos judiciales enviados por el Poder Ejecutivo y presentó el resultado como una marca histórica de la administración Milei. Sostuvo que se trata de la gestión que más jueces logró aprobar en un solo año desde la creación del Consejo de la Magistratura, en 1994.
Pero el comunicado oficial tuvo, además, otro protagonista.
En un reconocimiento particularmente explícito, la Oficina del Presidente reivindicó el papel de Patricia Bullrich y le atribuyó la construcción de los consensos con los distintos espacios políticos que permitió conseguir los votos.
El Ejecutivo la destacó de manera especial y sostuvo que su accionar permitió conseguir el acompañamiento necesario para aprobar los pliegos. El Gobierno también reconoció el trabajo del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.

La doble celebración llega, además, en un momento político particular para la senadora.
Mientras el Gobierno empieza a delinear su escenario electoral de cara a 2027 y avanza en conversaciones con el PRO, Bullrich atravesó en los últimos meses distintos episodios que mostraron una mayor autonomía respecto de algunos integrantes y posiciones del oficialismo.
Uno de los episodios más visibles ocurrió alrededor de Manuel Adorni, cuando Bullrich cuestionó públicamente algunos aspectos de su actuación y le reclamó, entre otras cosas, que presentara su declaración jurada.

También marcó distancia respecto del tono utilizado por Milei en sus cruces con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Desde su experiencia Bullrich planteó que las palabras debían ser cuidadas.
Bullrich y el escenario de 2027
El momento en que Milei destaca a Bullrich tampoco es menor desde el punto de vista electoral. En las últimas semanas se multiplicaron las conversaciones alrededor de la construcción política que tendrá al oficialismo como protagonista de cara a 2027, con negociaciones abiertas con el PRO y otros sectores aliados.
La propia Bullrich alimentó esa discusión cuando puso en duda una eventual candidatura suya a jefa de Gobierno porteño y sostuvo que estaba dispuesta a cederle ese espacio al PRO como parte de un eventual acuerdo entre Milei y Mauricio Macri.
“¿Qué es lo primero que va a venir a pedir el PRO? La Ciudad de Buenos Aires. Hay que ser realistas. ¿Y nos vamos a poner obcecadamente a decir que no? Entonces no querés una coalición”, había planteado.
La senadora también remarcó que tenía posibilidades de competir en la Ciudad después del resultado que obtuvo en las elecciones de 2025, pero sostuvo que la construcción de una coalición era prioritaria. “Tengo todas las posibilidades de serlo, pero también soy consciente de la necesidad de una coalición”, afirmó.
Ese movimiento abrió distintas especulaciones sobre el futuro político de Bullrich, desde una eventual candidatura propia a nivel nacional, ya no en la Ciudad, hasta un papel relevante en una eventual arquitectura electoral que vuelva a acercar al oficialismo libertario y al PRO.
Un dato de las encuestas que explica la reivindicación
Un sondeo reciente de Giacobbe & Asociados mostró una particularidad que también vuelve significativa la reivindicación oficial. En la medición correspondiente a julio, Bullrich registró 34,5% de imagen positiva, por encima del 33,9% de Milei.
La diferencia se amplió al observar el rechazo: la senadora tuvo 55,1% de imagen negativa, mientras que el Presidente alcanzó el 57,2%. La encuesta se realizó sobre 2500 casos mediante dispositivos móviles.










