

El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que realizarán una reforma tributaria en una segunda gestión del gobierno de Javier Milei y volvió a negar una intervención estatal para el problema de la morosidad: “No podemos usar plata de contribuyentes para compensar a entidades financieras cuyo trabajo es dar crédito”.
Durante su participación en la Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), defendió el momento y la acción integral que impulsó el Gobierno Nacional sobre la restricción a las petroleras que operan en la Plataforma Continental sin aprobación del Estado argentino.
Reforma tributaria
Para el ministro, Argentina tiene una estructura impositiva “malísima” en todos los niveles estatales.
Apuntó a los tributos provinciales (ingresos brutos) y municipales (tasas), pero destacó que “dado el modelo anterior, era la única forma de defenderse, y hoy representan casi el 80% de los ingresos en muchas provincias”.
En este contexto, anticipó que habrá una reforma del sistema impositivo que requerirá “sentarse con las provincias y hacer un cambio profundo. Eso va a llegar para el segundo mandato”. La misma deberá simplificar la carga para que las provincias no se vean afectadas, pero que las empresas puedan ser más competitivas.
Para el 2027, anticipó que esperan bajar un punto más de producto en impuestos.
Sea Lion
El ministro destacó que la causa Malvinas es un “sentimiento que une a todos los argentinos” y que el Gobierno está dando una “solución integral”. “Esto no es revolear alguna multa por acá o por allá, estamos hablando de una base en el sur, cambio de leyes y, por supuesto, multas si fuese necesario”.
Celebró el momento del anuncio, dado que el presidente “hoy es una figura mundial” y que no es lo mismo “hacer un reclamo si no sos nadie, que cuando sos una persona muy tenida en cuenta”.
“Vos tenés que presentar estas cosas en el momento adecuado, más allá de que es una obviedad que no pueden hacer lo que están haciendo”, agregó.
Para justificar el liderazgo de Argentina, destacó al país como uno de los oradores principales en la cumbre de ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20, de la que participó esta semana en Estados Unidos.
Para ilustrarlo, dijo que Argentina se sentó a la izquierda del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, lugar que tradicionalmente le corresponde al país que será el siguiente el presidir el G20, en este caso, Inglaterra.
Cambio de modelo
El ministro destacó la transición de modelo económico y respondió a las críticas de algunos sectores empresarios.
En este sentido, subrayó que “así como la inflación es el peor impuesto para los que menos tienen, también es un negocio para los que mejor lo saben manejar. Es una transferencia de recursos de los que menos tienen a los que más conocimiento tienen”.
Además, insistió en que el modelo anterior tampoco servía para el desarrollo industrial: “En los 11 años anteriores, a pesar de estar subsidiada en costos, energía, tipo de cambio y precio”, la industria cayó 14 puntos. “A este buen hombre no lo escuché quejarse”, dijo en referencia a Guillermo Moretti, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) que lo acusó de no conocer una fábrica y gestionar un modelo financiero.
“Yo no lo tomé como algo que venía de la UIA o del empresariado”, dijo en el mismo escenario en el que horas antes había hablado el presidente de la entidad, Martín Rappallini. “Me junto con empresas y todo el mundo apoya el cambio. Este hombre defenderá los suyos, pero yo tengo que defender los intereses de 48 millones de argentinos. Que la gente tenga que comprar productos de peor calidad a 10 veces de lo que vale en el mundo, nos parece moralmente injusto”.
Economía a dos velocidades
“Claramente es así. Y tiene que ser así. La parte errónea no es lo que se dice, sino el darle una connotación negativa”, subrayó Caputo sobre un concepto que ganó peso en los últimos meses.
La explicación del titular del palacio de Hacienda es que esto responde a una reasignación de recursos que deriva en que haya industrias que crezcan a distintos ritmos.
“Tenías industrias pisadas (en referencia a la energía y la minería) a las que les dimos la posibilidad de resurgir”, agregó Caputo. Además, resaltó que, al ser generadoras de divisas, aportan a la estabilidad y previsibilidad general.
Morosidad
Caputo destacó que todos los motivos “son ciertos” para explicar el aumento de la tasa de morosidad, pero sostuvo que es parte de un proceso de aprendizaje, porque los bancos solo tenían incentivos para prestarle al Estado en el modelo anterior.
“Hay que entender, no podemos usar plata de los contribuyentes para compensar a entidades financieras cuyo trabajo es dar créditos, porque dieron un crédito mal de diez otorgados, pero aún así ganan plata”, sumó el ministro.
Además, ironizó sobre una posible respuesta de la oposición en caso de hacerlo: “Si hiciéramos eso, dirían que estoy compensando a mis amigos financieros”.
Elogió los avances en el refinanciamiento a tasas más bajas y mayores plazos que están dando los bancos y reveló que el Banco Nación ya hizo más de 100.000 refinanciaciones por $500.000 millones.
“El Banco Nación está dando una mano, pero porque también es un negocio captar clientes de otros bancos”, agregó Caputo, quien sostuvo que “es un problema que tiene que resolverse entre privados, no es algo que va a generar un problema sistémico”.














