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Vaca Muerta produce cada vez más petróleo y gas, pero todavía explota intensivamente una porción relativamente pequeña de su enorme superficie y la industria busca empezar a correr los límites del mapa que tuvo a Añelo como epicentro de su primera gran expansión.
La formación se extiende sobre aproximadamente 30.000 kilómetros cuadrados. Sin embargo, se estima que sólo un tercio fue otorgado mediante Concesiones de Explotación No Convencional y apenas 10% de la superficie total se encuentra en desarrollo masivo o producción intensiva.
El resto de las áreas concesionadas permanece mayormente en etapas piloto o de exploración.
Actualmente, casi todos los bloques de mayor relevancia productiva están concentrados en los alrededores de Añelo.
Pero un informe realizado para Neuquén y Río Negro dentro de la Estrategia Federal de Logística del Consejo Federal de Inversiones (CFI), al que tuvo acceso El Cronista, identifica hacia dónde podría avanzar parte de la próxima frontera.
El documento prevé “un mayor desarrollo de las áreas ubicadas en el ‘Hub Norte’ de Vaca Muerta, más cercanas a Rincón de los Sauces”. Y señala que algunas de las principales compañías del sector ya anunciaron inversiones en esa región.
Rincón de los Sauces: dónde aparece el próximo polo de Vaca Muerta
Vaca Muerta produce alrededor de 550.000 barriles diarios de petróleo y 75 millones de metros cúbicos de gas por día, según los datos utilizados por el estudio.
La primera gran etapa se concentró alrededor de Añelo. Allí se encuentran áreas como Loma Campana, La Amarga Chica, Bandurria Sur y Bajada del Palo Oeste, que encabezan la producción de petróleo no convencional.
El informe proyecta que el crecimiento continuará dentro de esos bloques, pero simultáneamente señala al Hub Norte, en las cercanías de Rincón de los Sauces, como una de las zonas que ganará desarrollo.

No se trata todavía de reemplazar a Añelo como centro de Vaca Muerta. La perspectiva es la de una expansión territorial de la actividad hacia áreas que se encuentran en otra fase de desarrollo.
Según el CFI, YPF, Tecpetrol, Chevron, Pampa Energía y Pluspetrol se encuentran entre las compañías de mayor presencia en Vaca Muerta que anunciaron importantes inversiones en esta región.
Las petroleras ya producen en el norte
El movimiento tampoco parte de cero. El Trapial Este, por ejemplo, ya aparece entre las diez principales áreas productoras de petróleo de Vaca Muerta, con aproximadamente 19.000 barriles diarios en la información utilizada para el estudio.
Chevron opera El Trapial, donde desarrolla un proyecto de crudo no convencional a gran escala. La petrolera estadounidense también participa en infraestructura de exportación y tiene presencia histórica en Vaca Muerta a partir de su asociación con YPF en Loma Campana.

La importancia de esa expansión aumenta al observar cuánto puede crecer la actividad general durante los próximos años.
El estudio utiliza tres escenarios del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG). El más bajo contempla alrededor de 450 pozos anuales. El escenario medio eleva esa cantidad a 842 pozos en 2029, mientras que el más expansivo proyecta 984 pozos durante ese año.
Para el petróleo, las proyecciones utilizadas implican incrementos de producción de hasta 144% respecto de los volúmenes actuales, condicionados, entre otros factores, a que estén disponibles las obras necesarias para evacuar esa producción.
Más pozos y un territorio productivo más amplio significan también más trabajadores, equipos, arena, tubos, cemento, combustibles y servicios moviéndose por lugares que hoy tienen una infraestructura bastante menos desarrollada que el corazón de Añelo.
El desafío de no repetir los problemas de Añelo

La expansión hacia Rincón de los Sauces “plantea nuevos desafíos de desarrollo de infraestructura tanto para la evacuación de la producción como para el abastecimiento de insumos y equipos”.
Parte del problema ya puede observarse sobre las rutas. La red vial actual concentra gran parte del ingreso hacia Añelo mediante las rutas provinciales 69 de Río Negro y 7 de Neuquén. Por allí circulan camiones con insumos petroleros, pero también cargas regionales, producción frutícola y trabajadores.
Y la expansión hacia el norte no necesariamente descongestiona ese sistema.
El CFI advierte que el tránsito con destino a Rincón de los Sauces debe utilizar actualmente ese mismo corredor, lo que agrega kilómetros de recorrido en camión y una mayor exposición sobre las rutas.
El desafío, entonces, no es solamente construir infraestructura una vez que la producción ya creció, sino anticiparla al desplazamiento de la actividad.
Qué infraestructura necesita el nuevo polo petrolero
El diagnóstico elaborado a partir de entrevistas con operadoras, transportistas, prestadores de servicios y autoridades públicas identifica varios puntos críticos.
El primero es el estado de las RN151, RN22 y RN152, donde se registran problemas de mantenimiento, baches y deformaciones. En la RN22, además, quedaron contratos de obra sin terminar.
También se necesitan intervenciones sobre los accesos actualmente utilizados para llegar a Añelo, particularmente las RP69 y RP7, y el informe identifica como alternativas relevantes la pavimentación de las RP6 y RP8 de Neuquén y la RP57 de Río Negro.
No es solamente una cuestión de mantenimiento. Parte de esas rutas fue diseñada cuando no existían el volumen ni el tipo de tránsito pesado que genera actualmente la actividad petrolera, por lo que su capacidad estructural resulta insuficiente frente a la nueva demanda.
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