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Javier Milei cerró la 47° Convención Anual del IAEF en Misiones con un mensaje dirigido a los mercados: no habrá relajamiento de la política económica pese a la cercanía electoral.

El Presidente dedicó buena parte de su discurso a la credibilidad, a la que calificó como la “materia prima de la política pública”. Sostuvo que durante décadas la política argentina destruyó la palabra del Estado y la moneda, y que su gobierno trabaja para reconstruirla día a día.

En esa línea, respaldó su diagnóstico con literatura económica y mencionó a Finn Kydland, Edward Prescott y Guillermo Calvo, referentes en el estudio de la inconsistencia temporal. Explicó que un gobierno puede tener la mejor política sobre el papel, pero si existe la chance de romperla, el mercado lo anticipa y lo cobra por adelantado en la tasa de interés.

Milei fue tajante al referirse a la presión para flexibilizar el rumbo de cara al año electoral que crece desde algunos sectores, con el argumento de que la economía y el empleo mejoran. “No voy a llegar a este momento para cambiar las cosas”, dijo, y descartó cualquier giro de timón.

El mandatario argumentó que no tiene sentido flexibilizar la política monetaria porque la base monetaria no se mueve hace casi 12 meses y aun así persiste la inflación, señal de que todavía existe sobrante monetario en la economía. Advirtió que una política laxa traería de vuelta la inflación “a la vuelta de la esquina”.

Con esa lógica llegó a la frase más contundente de la noche: “Voy a redoblar al mango mi ortodoxia. No voy a cambiar ni la política fiscal ni la política monetaria. Voy a seguir con equilibrio fiscal y voy a seguir apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación”.

Blindar el rumbo y mensaje a la oposición

Milei enumeró las tres medidas para blindar ese rumbo: la reforma del Banco Central para darle mayor independencia, el proyecto de “grillete fiscal” que busca prohibir de forma permanente el déficit público, y la iniciativa Inocencia Fiscal II para proteger a los contribuyentes.

El libertario repasó además la agenda de apertura comercial -los acuerdos de libre comercio con Singapur y con la EFTA- y sostuvo que Argentina tiene un coeficiente de apertura muy bajo para su nivel de PBI per cápita y que necesita más competencia externa.

En materia de resultados, afirmó que el país superó su techo histórico de PBI per cápita y acumula 27 meses de crecimiento. Dijo que la economía crece por encima del promedio de la OCDE y que la inflación bajó “10 veces” desde el inicio de su gestión.

“Voy a redoblar al mango mi ortodoxia. No voy a cambiar ni la política fiscal ni la política monetaria. Voy a seguir con equilibrio fiscal y voy a seguir apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación”.

Javier Milei

Precisó que la pobreza cayó 25 puntos, la indigencia se redujo a un tercio y la pobreza infantil bajó del 70% al 42%. Según Milei, esto significa que 14 millones de personas dejaron de ser pobres durante su gestión de gobierno.

Además, atribuyó buena parte de esa brecha a la incertidumbre electoral, a la que calificó con ironía como “Riesgo KuKa”.

En ese punto se refirió a lo que puede pasar en las elecciones de 2027. “El año que viene les vamos a ganar, porque dudo que los argentinos sean tan tontos de querer volver al pasado”, advirtió.

Y agregó: “Yo les digo algo, si logramos un resultado parecido al del año pasado, vamos a tener mayoría en Diputados y vamos a estar a dos senadores de tener quórum en el Senado. Si con este Congreso hicimos todas estas reformas, ahí sí abróchense los cinturones porque ahí sí van a ver lo que es acelerar a fondo”.