

En medio de la investigación en su contra por presunto enriquecimiento ilícito y el respaldo de los hermanos Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se presentará este miércoles en la Cámara de Diputados para responder unas 5000 preguntas de los legisladores.
La presentación del funcionario se enmarca en un nuevo informe de gestión ante el Congreso, donde la oposición ya tiene decidido consultarle sobre la causa que lo involucra por la compra de inmuebles que no incluyó en su declaración patrimonial.
La jornada, además, contará con la presencia del Presidente en el palco central como un nuevo gesto de apoyo político a Adorni pese a la polémica.
En este marco, en la antesala de un día clave para la administración libertaria, un nuevo relevamiento elaborado por la consultora Rubikon Intel evaluó los efectos del caso sobre la opinión pública y cómo impacta sobre la imagen del Gobierno.
Qué dice la última encuesta sobre el impacto de las denuncias de Manuel Adorni en la imagen del Gobierno
El sondeo fue realizado entre el 13 y 16 de abril sobre 1239 casos a nivel nacional, con un margen de error de ±2.78%. Sobre el nivel de conocimiento del caso, los resultados indicaron que la polémica caló profundamente en la sociedad.
En detalle, el 41,5% de los participantes asegura seguir el caso de cerca, mientras que un 43% escuchó hablar del tema. Solo un 15,5% manifiesta no estar al tanto.
Por su parte, la interpretación de la ciudadanía es mayoritariamente negativa para Adorni. En base a esto, más de la mitad de los encuestados considera que es un “caso claro de enriquecimiento ilícito aprovechando el cargo” (51,1%).
Al mismo tiempo, un 18% dice que hubo irregularidades sin intención de cometer corrupción. En tanto, apenas un 9,5% cree que se trata de una operación política para atacar al Gobierno.

El impacto en el discurso oficial y la imagen de Adorni
Ahora bien, el estudio indagó también sobre cómo este hecho afecta la percepción del Gobierno en general y dejó un dato preocupante para el oficialismo: el 30,4% dijo que la empeora porque contradice el discurso anticasta, una de las principales banderas de Milei para llegar al poder.
En este apartado, el 21,8% respondió que la situación genera dudas sobre la integridad gubernamental, aunque este grupo no cambiaría su posición política. Finalmente, un 16,8% dijo que no cambia nada porque confía en el Gobierno, mientras que un 31% señaló que ya tenía una mala imagen del gobierno.
Este desgaste no solo golpea al corazón del discurso libertario, sino que se refleja en la imagen personal de Adorni. El jefe de ministros registró un 64,4% de imagen negativa frente a un 23,9% de positiva.
De esta forma, el informe refleja que el caso Adorni es un driver central del malestar social. Junto a la inflación, la pérdida de ingresos y la inseguridad, la percepción de corrupción configura un creciente problema que la administración libertaria todavía es incapaz de manejar.















