

La disputa por la presidencia de Perú ya entró en su fase final, en medio de un escrutinio extremadamente ajustado. Además, en las últimas horas, se produjeron nuevas tensiones entre los candidatos Keiko Fujimori, quien mantiene la delantera y Roberto Sánchez.
La candidata derechista aventaja a su rival por 9125 votos mientras avanza la revisión de actas observadas que podría demorar días o incluso semanas.
Elecciones en Perú: recta final
Con más del 98,4% de las mesas contabilizadas, la candidata de Fuerza Popular mantiene una leve ventaja sobre el postulante de Juntos por el Perú, por apenas 9125 votos sobre un padrón de más de 18 millones de sufragios, en lo que ya se perfila como una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país.
Este sábado, Fujimori rechazó el pedido de su rival de realizar un recuento total de votos y sostuvo que ese mecanismo solo está contemplado para actas observadas y bajo decisión de las autoridades electorales.

“La democracia está basada en reglas, leyes y la Constitución”, dijo Fujimori en un pedido a que se respeten las normas. La candidata remarcó que son los Jurados Electorales Especiales (JEE), bajo la órbita del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), los que determinan los casos en que corresponde revisar votos.
El proceso en curso está centrado en la revisión de unas 1479 actas electorales observadas, que representan cerca de 400.000 votos. Estas actas presentan inconsistencias, errores materiales o impugnaciones realizadas por personeros de los partidos, lo que obliga a su análisis por parte de los JEE.
En este escenario de extrema paridad, especialistas electorales advierten que cada resolución puede tener un impacto significativo en el resultado final, dado el escaso margen entre los candidatos. La concentración de actas observadas en determinadas regiones, especialmente en Lima y en el exterior, sugiere que, tras la correcta revisión, podrían resultar favorables para la candidata de Fuerza Popular.
En caso de que el error en el acta impugnada sea subsanable, el acta se corrige y se incorpora al cómputo final. Mientras que, si existen dudas mayores, se convoca a audiencias públicas, donde se revisan los votos en presencia de representantes de ambas fuerzas. En estos casos, el jurado puede ordenar un recuento puntual de sufragios.














