

En esta noticia
La confianza de los argentinos en la gestión del presidente Javier Milei sufrió un golpe contundente en abril. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 12,1% respecto de marzo y se ubicó en 2,02 puntos sobre una escala de 5, su nivel más bajo en lo que va de 2026.
El dato no es menor: es la cuarta caída consecutiva del año. En enero el índice había retrocedido 2,8%, en febrero 0,6% y en marzo 3,5%. Ahora, la baja de abril —la más pronunciada de la serie anual— lleva la contracción acumulada desde el cierre de 2025 a 17,9%. En términos interanuales, la caída es de 13,2%.
El impacto se refleja también en el promedio histórico de la gestión. El ICG de la presidencia de Milei descendió a 2,42 puntos, su registro más bajo desde que asumió. Para ponerlo en perspectiva, en el mismo tramo de sus respectivas gestiones, Mauricio Macri promediaba 2,53 puntos y Alberto Fernández, 1,97.
Tanto marzo como abril fueron atravesados por la situación judicial que enfrenta el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El alfil del Ejecutivo continúa sumando capítulos con respecto a su situación patrimonial y este jueves deberá dar su informe de gestión frente a un Congreso álgido.
Preocupación en el Gobierno: todos los componentes en rojo
El deterioro fue generalizado: los cinco subíndices que componen el ICG registraron caídas respecto del mes anterior.
El componente de Eficiencia lideró el desplome con una baja de 21,4%, ubicándose en 1,87 puntos —el segundo valor más bajo de toda la gestión de Milei, apenas por encima del piso registrado en septiembre de 2025—. La Evaluación general del Gobierno cayó 17,2% hasta 1,64 puntos, y la Preocupación por el interés general retrocedió 13,9% a 1,61 puntos.
El único subíndice que se mantiene relativamente sólido es el de Honestidad, que con 2,50 puntos sigue siendo el de mayor valor, aunque también cayó 8,4% en el mes.
Dónde se vio la caída más pronunciada
El desglose por grupos muestra que la caída no fue homogénea. Los hombres fueron los que más confianza perdieron: el ICG en ese segmento bajó 16,9% hasta 2,16 puntos, reduciendo la brecha de género a apenas 0,31 puntos (contra 0,67 en marzo). Las mujeres también registraron una baja, aunque más moderada, de 4,1%, con un índice de 1,85.
Por franja etaria, el grupo de 30 a 49 años experimentó la contracción más fuerte del mes (-16,7%), mientras que los jóvenes de 18 a 29 años fueron la excepción: su ICG subió levemente (+2,3%) y volvió a ser el más alto entre los grupos etarios, con 2,27 puntos.

En términos de nivel educativo, la mayor caída se dio entre quienes completaron el secundario (-19,0%), mientras que los universitarios mostraron una baja más acotada (-7,9%) y siguen siendo el segmento con mayor confianza (2,21 puntos).
Geográficamente, el interior del país mantiene el nivel más elevado de confianza (2,22 puntos), aunque también cayó significativamente. Dentro del AMBA, la Ciudad de Buenos Aires registró 1,87 puntos y el Conurbano, 1,67.
Un dato que llama la atención es la fuerte correlación entre las perspectivas económicas y la confianza en el Gobierno. Quienes creen que la economía mejorará en un año otorgan un ICG de 4,03 puntos —prácticamente el doble del promedio—, mientras que quienes anticipan una situación igual bajaron a 2,49 y quienes esperan que empeore apenas alcanzan 0,51 puntos.















