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El grupo mexicano MIYM está en la etapa final para quedarse con San Ignacio, una de las marcas tradicionales del negocio lácteo argentino, reconocida por su dulce de leche y sus quesos azules. Fuentes cercanas a la compañía confirmaron que la operación transita sus últimas instancias y que la transacción se oficializará en los próximos días.

La llegada de Mexicana de Industrias y Marcas se da en un momento de fuerte reacomodamiento para la industria láctea local, atravesada por mayores dificultades para financiarse, presión sobre los costos, caída del consumo interno y márgenes más ajustados para exportar.

Además, la compra de San Ignacio ampliaría el posicionamiento de MIYM en la Argentina. La compañía mexicana ya había sumado recientemente activos en el sector, entre ellos Lácteos Karina, de Santa Fe, y Lácteos Aurora, de la provincia de Buenos Aires. Con San Ignacio, incorporaría una marca con presencia en góndola, trayectoria exportadora y peso simbólico en una categoría emblemática como el dulce de leche.

Fundada en 2007 en el estado mexicano de Puebla, MIYM produce y envasa leche y derivados lácteos. En su país opera con marcas como Delité, Tivoli, La Flor de Xalapa y La Flor de México, con una oferta que incluye leches enteras, deslactosadas, fórmulas lácteas combinadas y bebidas tradicionales.

80 años de historia

San Ignacio nació en Rosario en 1939, impulsada por Ignacio Rodríguez Soto. A lo largo de su historia cambió varias veces de dueño hasta que, en 2013, fue adquirida por los empresarios argentinos Alejandro Bertin, Alejandro Reca y Diego Temperley. En esa etapa, la compañía profundizó su estrategia exportadora, amplió su llegada al mercado interno y reforzó su posicionamiento en dulce de leche y quesos.

La empresa también produce leche fluida, crema y otros derivados. Su perfil exportador es uno de los activos que más interés generó entre los compradores. San Ignacio vende a 18 países y coloca parte de su producción de dulce de leche en mercados como Japón, Nueva Zelanda, Israel, Canadá, Estados Unidos, España, Italia, Francia, Chile, Brasil, Uruguay y Bolivia, entre otros.

En quesos azules, la compañía tiene una presencia todavía más marcada en el exterior: exporta la mayor parte de su producción y se ubica entre los principales jugadores argentinos de esa categoría.

San Ignacio exporta su dulce de leche a 18 mercados diferentes
San Ignacio exporta su dulce de leche a 18 mercados diferentes

Para MIYM, la operación le permitiría reforzar su plataforma regional y ganar escala en la Argentina, en un mercado que el grupo observa como puerta de entrada para ampliar su presencia en el Mercosur, Chile y Colombia. También le daría acceso a una cuenca lechera con capacidad productiva y ciclos complementarios respecto de México, un factor relevante para sostener abastecimiento durante todo el año.

La operación se inscribe en un proceso más amplio de concentración y avance de capitales regionales sobre la industria láctea argentina. En los últimos meses, el sector quedó bajo la lupa por distintos movimientos corporativos, entre ellos la compra de activos de Saputo Argentina por parte del Grupo Gloria, de Perú, y las ofertas que sobrevuelan la quiebra de SanCor.

Con ese reordenamiento, el mapa lácteo local muestra una mayor presencia de grupos con escala regional. Gloria ganó peso con marcas como La Paulina y Molfino; Mastellone quedó bajo la alianza entre Arcor y Danone; y otros jugadores como Williner-Ilolay, Punta del Agua, Noal, Adecoagro y Nestlé siguen entre las compañías relevantes del sector.