La reciente visita de la Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, sumada a la incertidumbre global que deriva del conflicto de Medio Oriente exponen una oportunidad que el país no puede desaprovechar. La Argentina tiene lo que el mundo necesita y abastecer esa demanda puede marcar la diferencia entre vivir endeudada y envuelta en crisis cíclicas o ingresar, definitivamente, en el camino del desarrollo económico.
La renovada tensión entre Estados Unidos e Irán no solo volvió a elevar el precio del petróleo por encima de los 90 dólares el barril, sino que reactivó la alarma en países de Europa y Asía que dependen, en gran medida, del petróleo árabe. Pero lejos de atisbar una solución, hoy ven, inclusive, como las reservas de EE.UU. -su proveedor de última instancia- cayeron a su menor nivel en 40 años.
La volatilidad del mercado petrolero es tan alta que el precio del barril Brent puede cambiar hasta un 10% en cualquier sentido, con un simple posteo de Donald Trump, lo que aumenta la necesidad para el mundo de buscar horizontes más calmos. Es allí donde la Argentina puede exhibirse como un potencial proveedor confiable de energía, minerales y alimentos.

Georgieva lo sabe y por ello pasó por Vaca Muerta para ver, personalmente, el desarrollo en el yacimiento de shale, la fuente que promete aportar los dólares que el país necesita para desarrollarse y cumplir con sus obligaciones, entre ellas, pagar la deuda al propio FMI.
Los números avalan esa lectura, más allá del valor coyuntural del barril de petróleo. El mes pasado, la producción petrolera alcanzó un nuevo récord de 910.500 barriles por día y casi un 70% de ellos provino de Vaca Muerta. Lo que generó, a su vez, un superávit récord de la balanza que marcó casi u$s 7000 millones para el primer semestre.
El agro no le fue en zaga. También se registró durante ese período un récord en las exportaciones del sector agroindustrial, con una suba de 15% interanual en los volúmenes y ventas al exterior que treparon 18%, sumando u$s 27.447 millones e incluyendo productos que se exportaron por primera vez en años, como manzanas, peras y la carne caprina, entre otros.

Y, para completar el cuadro, la minería aportó u$s 3254 millones exportados entre enero y abril, el mejor primer cuatrimestre de su historia, con el oro, el litio y la plata como los principales protagonistas.
El país tiene los recursos. El desafío es construir las condiciones de estabilidad, previsibilidad e inversión necesarias para que potencien un crecimiento sostenido que derrame en toda la sociedad. La ventana de oportunidad está abierta.
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