

Grupo Carso reportó resultados mixtos en el segundo trimestre de 2026, con ventas consolidadas de MXN $48,200 millones (un alza de 3.9% frente al mismo periodo de 2025) y una utilidad neta mayoritaria de MXN $3,000 millones (+10.6% anual). Pero el dato que más llamó la atención en una llamada con analistas es que la consolidación operativa total de dos campos petroleros en el Golfo de México depende de la autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. (OFAC).
El conglomerado de Carlos Slim tiene un acuerdo vinculante para tomar el control operativo de Fieldwood Energy E&P México, la filial a través de la cual la petrolera rusa Lukoil opera los campos marinos Ichalkil y Pokoch (Bloque 4). El obstáculo es que Lukoil está sujeta a las restricciones que Washington mantiene sobre empresas de origen ruso, y esa condición frena el ritmo de la transacción.
“Ha estado más lento de lo que quisiéramos en Ichalkil y Pokoch, por causa de las restricciones que se tienen con empresas de origen ruso”, reconoció Arturo Espínola, director de finanzas de Grupo Carso, durante la llamada.
Un analista de GBM pidió precisar el alcance de la operación, y la respuesta de la compañía fue explícita: no se trata de adquirir o tomar control de la corporación rusa Lukoil, sino de la filial mexicana Fieldwood, una distinción legal que busca acotar el perímetro de la transacción y facilitar el permiso de la OFAC.
El plazo de esta autorización se ha extendido en repetidas ocasiones desde que Washington sancionó a Lukoil en octubre de 2025: la más reciente, del 24 de julio de este año, movió la fecha límite al 22 de agosto de 2026, la octava prórroga desde entonces. Fuentes consultadas por Reuters han señalado que Estados Unidos ha frenado deliberadamente el proceso de venta de los activos internacionales de Lukoil para usarlo como carta de negociación en las conversaciones de paz sobre Ucrania.
Zamajal, la división energética donde se agrupan estos activos, fue la que más creció del grupo en el trimestre: sus ingresos pasaron de MXN $476 millones en el segundo trimestre de 2025 a 3,200 millones un año después, impulsados por la ejecución del contrato Ixachi.
El backlog de la división cerró junio en MXN $29,000 millones de pesos. Según Espínola, el resto de 2026 se verá “parecido” al trimestre reportado, y el salto relevante llegaría hasta 2027, cuando se sumen el desarrollo del campo Macabil (o Macavil), un campo con 33.7 millones de barriles de condensado y más de 409 mil millones de pies cúbicos de gas natural, y si Washington da luz verde, el control operativo de Fieldwood.
Para 2028 el grupo proyecta el arranque de producción en los campos Zama y en el bloque 30 (el que la compañía compró parcialmente a TotalEnergies y que opera Harbour Energy).
Espínola detalló que el transporte de gas natural representa 90% de los ingresos de Carso Energy y pesa 7% de los ingresos totales del grupo. Pero esa cifra excluye los dos gasoductos que conectan Texas con Oaxaca, en los que Carso tiene 51% de participación pero que no consolida contablemente. Si se incorporaran esos ingresos, la contribución de la energía al grupo subiría a cerca de 12%, casi el doble de lo que refleja el reporte oficial.
Infraestructura y construcción: el catalizador en puerta
Dejando de lado el sector energético, Grupo Carso dio a conocer que el tren de carga Saltillo-Santa Catarina (de MXN $33,000 millones) entra en su recta final. Por trabas en la etapa de ingeniería, la constructora del grupo (CICSA) apenas pudo reportar 300 millones de pesos de esta obra en el trimestre, pero Espínola prevé que, una vez amarradas las autorizaciones pendientes, la cifra suba a cerca de 3,000 millones de pesos para la segunda mitad del año.
CICSA reportó ventas de MXN $7,300 millones en el trimestre, con una caída de 5% frente al año anterior, aunque la comparación es engañosa: el negocio de perforación terrestre del campo Ixachi, que antes se contabilizaba en esta división, ahora se reporta dentro de Zamajal. Si se sumaran los 2,800 millones de pesos que ese negocio facturó en el trimestre, CICSA mostraría crecimiento en lugar de contracción.
Sanborns: inversión en TI y estacionalidad
Grupo Sanborns fue la otra división con crecimiento fuerte del trimestre: ingresos de MXN %17,800 millones de pesos (crecimiento de 8.4%) y utilidad operativa de 806 millones de pesos (11.4%). La empresa atribuyó la mejora a un repunte en tiendas departamentales y restaurantes, aunque advirtió que el margen sigue presionado por inversiones en tecnología que concluirán este año.
Carso espera que el margen mejore de forma gradual hasta el cierre de 2026 y que 2027 ya no cargue con estos gastos extraordinarios.
















