
Un histórico tramo ferroviario de la Patagonia podría volver a funcionar después de años sin actividad. El Gobierno de Santa Cruz avanzó con un plan para recuperar el ramal que une Jaramillo y Fitz Roy, una línea considerada estratégica para mejorar el transporte y potenciar distintas actividades económicas en la región.
La iniciativa apunta a reactivar una infraestructura que durante décadas permaneció relegada y que ahora vuelve a aparecer como una herramienta clave para conectar localidades del interior provincial. En una zona marcada por grandes distancias y altos costos logísticos, el regreso del tren es visto como una alternativa capaz de transformar la dinámica productiva y social.
El plan para recuperar el histórico ramal ferroviario
Desde la administración santacruceña sostienen que el proyecto podría beneficiar especialmente a sectores vinculados con la minería, la ganadería y el turismo. La recuperación del servicio ferroviario también permitiría facilitar el traslado de mercadería y ofrecer nuevas opciones de conectividad para comunidades que dependen casi exclusivamente del transporte por ruta.

La reactivación del ramal forma parte de una estrategia impulsada por el gobernador Claudio Vidal para recuperar infraestructura considerada fundamental para diversificar la economía provincial. La intención oficial es fortalecer actividades productivas más allá de la histórica dependencia petrolera que marcó durante años a Santa Cruz.
Las reuniones clave para avanzar con el regreso del tren
Uno de los pasos más importantes se produjo tras un encuentro entre autoridades provinciales y representantes del gremio ferroviario La Fraternidad. Durante la reunión se discutieron distintos aspectos vinculados con la futura puesta en marcha del servicio, entre ellos la capacitación de trabajadores y la participación del sector ferroviario en el desarrollo del proyecto.
Aunque todavía no fueron confirmadas fechas de inicio ni detalles sobre la inversión necesaria, el Gobierno provincial considera fundamental avanzar en acuerdos que permitan una futura licitación. La intención es que el histórico tren patagónico vuelva a convertirse en un eje de integración territorial, capaz de unir producción, empleo, turismo e identidad en una de las regiones más australes del país.
















