

Después de años de parálisis y plantas prácticamente inactivas, Fabricaciones Militares inició un proceso de reactivación con el objetivo de recuperar parte de la producción estratégica destinada a las Fuerzas Armadas argentinas y al sistema de defensa nacional.
El plan contempla la reapertura de líneas vinculadas a la fabricación de municiones, componentes para vehículos blindados y otros insumos militares que habían quedado fuera de funcionamiento tras décadas de abandono industrial.
Qué volverá a fabricar Fabricaciones Militares
Según se informó, la empresa estatal volvió a poner en funcionamiento el horno de forja utilizado para producir vainas y envueltas de munición de artillería de 105 y 155 milímetros, elementos fundamentales para distintos sistemas del Ejército argentino.
Además, buscan retomar la producción de:
- Munición de mortero de 81 y 120 mm.
- Proyectiles de artillería.
- Municiones para tanques TAM.
- Componentes y piezas para vehículos blindados.
La reactivación también incluirá trabajos vinculados al programa de modernización del Tanque Argentino Mediano (TAM), uno de los principales vehículos de combate utilizados por el Ejército.

El regreso de una industria histórica
Fabricaciones Militares supo ser una de las principales industrias estratégicas del país y durante décadas abasteció tanto a instituciones armadas argentinas como a mercados internacionales.
Sin embargo, gran parte de su estructura productiva quedó paralizada tras la explosión de la planta de Río Tercero en los años noventa y posteriores procesos de desinversión.
Ahora, la nueva etapa apunta a recuperar capacidades industriales consideradas clave en un contexto internacional marcado por una creciente demanda global de municiones y equipamiento militar.
El plan del Gobierno para reactivar la producción
Desde la empresa también anunciaron la convocatoria a proyectos conjuntos con compañías internacionales para potenciar la producción y recuperar líneas fabriles históricas.
En paralelo, Fabricaciones Militares comenzó nuevamente a trabajar junto a áreas de investigación y desarrollo vinculadas a las Fuerzas Armadas para detectar necesidades actuales de equipamiento y abastecimiento.
Según trascendió, recientemente ya se entregaron millones de proyectiles de infantería destinados al Ejército argentino.
Por qué el proyecto genera expectativa
El relanzamiento de la producción militar aparece en un momento donde numerosos países incrementaron la demanda de municiones y equipamiento por los conflictos internacionales y el fortalecimiento de los sistemas de defensa.
En ese escenario, el Gobierno apuesta a que Fabricaciones Militares vuelva a ocupar un rol estratégico dentro de la industria nacional y recupere parte de la capacidad productiva que alguna vez la convirtió en una pieza clave del aparato industrial argentino.















