

Una escena impactante sorprendió este lunes en las aguas del Golfo San Matías, donde una orca se acercó peligrosamente a un kayak tras confundirlo con una presa habitual. El episodio ocurrió en Bahía Rosas y despertó preocupación entre investigadores y testigos que seguían el movimiento del animal.
El protagonista fue “Pao”, un macho identificado por especialistas que monitorean la fauna marina en la región patagónica. Desde la organización Península Valdés Orca Research aseguraron que nunca habían observado una situación similar cerca de la costa.
De acuerdo con el reporte difundido por el equipo científico, la orca habría reaccionado al sonido de los remos golpeando el agua. Ese movimiento habría sido interpretado por el animal como la presencia de un lobo marino, una de las presas que suele cazar en la zona.
El momento de mayor tensión se produjo cuando la criatura avanzó hacia la orilla y se acercó al kayak donde se encontraba una persona remando. Al detectar que no se trataba de un animal, la orca giró y volvió mar adentro sin provocar daños ni ataques.
Toda la secuencia quedó grabada y luego fue difundida por una mujer que se encontraba en el lugar observando el comportamiento marino. Las imágenes permitieron reconstruir cómo fue el inesperado acercamiento de la orca y el momento exacto en que decidió alejarse.
#Viedma 🔴 😱Kayakista cara a cara con una Orca en la costa Atlántica.
— Edgardo Pino (@chechealumine) May 26, 2026
👉 Ocurrió en la Costa rionegrina de Ensenada pic.twitter.com/dAwaiKyzWq
Por qué la orca ataco a un hombre en Península Valdés
Los investigadores remarcaron que no existen antecedentes confirmados de ataques de orcas salvajes contra seres humanos en libertad. Sin embargo, admitieron que la experiencia debió haber sido aterradora para quien quedó frente al animal en medio del agua.
Las orcas de Península Valdés son conocidas mundialmente por una técnica de caza extremadamente particular llamada varamiento intencional. Durante determinadas épocas del año, estos animales se lanzan parcialmente fuera del agua para capturar crías de lobos marinos cerca de la costa.
Ese comportamiento fue documentado por primera vez en la Patagonia en la década del 70 y todavía hoy continúa siendo estudiado por especialistas. Cada temporada, turistas y fotógrafos se acercan a los miradores de la región para observar una de las escenas más impresionantes de la fauna marina argentina.













