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Imaginar escenarios que todavía no existen, definir la estrategia para cada uno de ellos y rodearse de equipos capaces de ejecutarla. Esa es, según Sebastián Dabini, su verdadera como CEO. Desde enero de este año, cuando asumió la conducción de Zurich Argentina, el ejecutivo dedica buena parte de sus días a proyectar cómo evolucionará el mercado asegurador local y a preparar a una compañía que hoy protege a más de un millón y medio de clientes para un escenario que, está convencido, será mucho más grande que el actual.

“Mi función hoy pasa por imaginar futuros posibles, pensar estrategias para cada uno de esos escenarios, trabajarlas con el equipo y generar las condiciones para que sucedan”, resume el ejecutivo en charla con APERTURA.

Su desafío, sin embargo, va mucho más allá de hacer crecer el negocio. Después de haber desarrollado buena parte de su carrera en mercados como Chile, Brasil y México, está convencido de que, si la Argentina logra consolidar un ciclo de estabilidad económica, la industria aseguradora puede atravesar una transformación profunda.

La oportunidad, asegura, no pasa solamente por ganar participación frente a la competencia. El verdadero potencial está en desarrollar un mercado que todavía tiene una baja penetración respecto de otras economías de la región. “Hoy el negocio local está fuertemente concentrado en el seguro automotor. En cambio, productos vinculados con la protección patrimonial, la salud, el ahorro o el retiro todavía tienen un enorme recorrido por delante”, explica el líder de Zurich.

Ese convencimiento explica también cuál es el legado que le gustaría dejar cuando algún día termine su ciclo al frente de la compañía. “Me gustaría que Zurich dejara de ser una empresa que aparece cuando a alguien le pasa algo malo. Quiero que nos convirtamos en una compañía que ayuda a la gente a que le pasen cosas buenas y a cumplir sus sueños”, resume. La ambición es crecer, pero también ampliar la torta. Más que duplicar la facturación, le interesa duplicar la cantidad de clientes para que cada vez más argentinos incorporen soluciones de protección a su vida cotidiana.

“Mi función hoy es imaginar futuros posibles y pensar estrategias para cada uno de los escenarios”

Una trayectoria ‘segura’

La visión tiene detrás una carrera de 35 años construida íntegramente dentro de la industria aseguradora. Dabini llegó al sector casi por casualidad. Mientras estudiaba Licenciatura en Comercialización necesitaba un trabajo para pagar la universidad y consiguió una oportunidad administrativa en una compañía de seguros. Tenía apenas 21 años y no imaginaba que esa primera experiencia terminaría convirtiéndose en la profesión de toda su vida.

Con el tiempo recorrió prácticamente todos los escalones del negocio. Empezó en posiciones comerciales, pasó por áreas técnico-comerciales, marketing, planeamiento estratégico y distribución, hasta asumir responsabilidades regionales. Haber transitado tantas funciones, señala, le permitió comprender el negocio desde múltiples perspectivas y entender cómo interactúan todas las áreas de una aseguradora.

Su carrera también fue ganando dimensión internacional. Vivió y trabajó en México y Brasil, tuvo responsabilidades sobre distintos mercados latinoamericanos y más adelante se instaló en Chile para liderar una de las principales operaciones del sector. Entre 2005 y 2008 fue Affinity Director de ACE Group. Luego asumió como Sales, Distribution and Marketing Director para América latina de RSA Insurance Group. Cuando Grupo Sura adquirió las operaciones latinoamericanas de RSA, en 2015, fue designado CEO de Sura Seguros Chile. Cinco años más tarde dio otro salto internacional al incorporarse como CEO de Zurich Chile. Desde allí, a comienzos de este año, recibió el llamado para hacerse cargo de la operación local.

El recorrido por distintos países también moldeó su manera de entender el negocio. La principal diferencia que observa entre la Argentina y mercados como Chile, Brasil o México no tiene que ver con el consumidor sino con el grado de desarrollo de la industria. En economías más estables, explica, el seguro logró expandirse más allá del automóvil y hoy acompaña distintas etapas de la vida de las personas: desde la protección de la salud hasta el ahorro de largo plazo o la planificación del retiro.

Dabini asumió como CEO de Zurich Argentina en enero de este año
Dabini asumió como CEO de Zurich Argentina en enero de este año

Cuando una economía ofrece mayor previsibilidad, acceso al crédito y estabilidad laboral, las personas pueden empezar a pensar en proteger otros aspectos de su vida”, explica. Ese es justamente el escenario que imagina para la Argentina si logra consolidar un proceso sostenido de estabilidad. En ese contexto, entiende que el crecimiento del sector llegará tanto por nuevos clientes como por una mayor diversidad de productos.

Su experiencia también fue moldeando un estilo de liderazgo muy diferente al del control permanente. Dabini rechaza la idea del micromanagement y sostiene que un CEO no necesita saber más que sus especialistas. Al contrario: cree que una de las claves de su carrera fue rodearse siempre de profesionales mejores que él. “Soy el que menos sabe de las 14 áreas que reportan directamente a mí. El director de Finanzas sabe mucho más de finanzas que yo y el de Legales mucho más de legales. Mi trabajo es confiar en ellos”, afirma. Eso no significa desentenderse de los problemas. Cuando algún integrante del equipo necesita ayuda, asegura, baja al nivel de detalle para trabajar “hombro con hombro”.

Esa forma de conducir también nació de una experiencia que recuerda como uno de los mayores desafíos de su carrera: dejar de ser un integrante del equipo para convertirse en el jefe de quienes hasta ese momento habían sido sus compañeros. Aprendió entonces que es posible combinar exigencia con cercanía y que la construcción de confianza termina siendo mucho más efectiva que el control permanente.

Fuera de la oficina intenta mantener el mismo equilibrio que busca dentro de ella. Trabaja intensamente durante la semana, pero evita hacerlo los fines de semana y procura desconectarse después de las siete de la tarde. “Trabajo muy duro en las horas de trabajo que me corresponden, pero soy consciente a mi edad y en el momento de la vida en la que estoy; tengo que disfrutarla también”, resalta.

Recién instalado nuevamente en Buenos Aires junto a su familia, disfruta cocinar, leer historia, novelas y ciencia ficción y compartir tiempo con sus tres hijos. “Tengo que encontrar mi deporte, en Chile me gustaba mucho andar en bicicleta”, dice.

Mientras tanto, su cabeza sigue ocupada en esos futuros posibles que imagina para Zurich y para el mercado asegurador argentino. Para Dabini, el trabajo de un CEO empieza mucho antes de que esos escenarios se conviertan en realidad.