Donald Trump prometió nuevos ataques contra Irán después de que los países en guerra intercambiaran fuego por primera vez en más de un mes, lo que hizo subir el precio del petróleo un 3%
El presidente de EE.UU. lanzó una advertencia el lunes, horas después de que la república islámica disparara misiles contra activos estadounidenses en Jordania en represalia por un ataque de EE.UU. contra la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz, lo que puso fin a un mes de relativa calma en la guerra.
“Habrá una respuesta” al ataque de represalia de Irán, dijo Trump a Fox News. “Los vamos a golpear duro.”
El ejército de EE.UU. informó el domingo que había atacado dos lanzacohetes iraníes en Larak, y aseguró que creía que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica estaba a punto de lanzar cohetes con minas marinas contra la vía navegable.
Irán respondió con una andanada de misiles contra Jordania, donde EE.UU. mantiene presencia de tropas. Trump dijo que un misil logró atravesar las defensas antiaéreas estadounidenses, pero que el resto fue interceptado.
Los ataques de la madrugada y la amenaza de Trump de escalar el conflicto empujaron el precio del petróleo por encima de los u$s 90 el barril, una suba de más del 3%.
Irán amenazó el lunes con nuevas respuestas a los ataques de EE.UU.: un funcionario iraní dijo a Reuters que, por cada ataque estadounidense, el régimen respondería “decenas de veces más fuerte”.
La represalia iraní por el ataque a Larak demostró que “ningún blanco en la región está fuera del alcance de Teherán”, agregó el funcionario.
El ataque estadounidense pareció más acotado y quirúrgico que los últimos grandes bombardeos conocidos de Washington contra la república islámica, ocurridos el 29 de julio, cuando se golpearon “decenas” de blancos en una ofensiva de dos horas.
El Comando Central de EE.UU., que supervisa a las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, describió su ataque del domingo como una “acción limitada y precisa”.
El mismo funcionario iraní dijo a Reuters que la reciente escalada de violencia fue una “confrontación limitada y contenida” entre Estados Unidos e Irán.
Pero la última escalada trae el riesgo de una vuelta a la guerra total de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en EE.UU., cruciales, previstas para noviembre. Trump no logró terminar con el conflicto, que alimentó la inflación y es impopular entre el electorado estadounidense.
Tampoco consiguió reabrir por completo el estrecho, por el que circulaba una quinta parte del petróleo y el gas del mundo antes de la guerra.
La guerra entre EE.UU. e Irán, que ya lleva seis meses, se convirtió en un empate y las negociaciones entre ambos paises se cayeron.
“Tienen unas ganas tremendas de reunirse”, dijo Trump sobre Irán el lunes. “Lo que no sé es si se puede confiar en un acuerdo con ellos.”
El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, dijo que Trump le estaba “mandando un mensaje a los iraníes” al publicar un video generado con inteligencia artificial de ataques contra la isla de Kharg —el principal centro de exportación de petróleo de Irán— tras el intercambio de disparos del domingo.
“El presidente está diciendo (...) ‘miren, ustedes le están disparando al transporte comercial, se están comportando como un país terrorista. Tienen que parar, o van a tener consecuencias’”, agregó Vance.
Trump acompañó el video con el siguiente texto: “¡La isla de Kharg volada en mil pedazos!!!”
Durante la relativa calma del último mes, EE.UU. viró hacia una estrategia de guerra económica contra Irán: el secretario del Tesoro, Scott Bessent, amplió las sanciones secundarias contra la república islámica y amenazó con medidas que podrían “hacer estallar” el sistema financiero global.
Pero, por el momento, Bessent no llegó al “Día D económico” con el que había amenazado y solo le revocó a un banco egipcio el acceso financiero estadounidense para sus sucursales en los Emiratos Árabes Unidos.
Bessent dijo el lunes que Irán “está reaccionando militarmente porque está perdiendo económicamente”.
Está tomando “muy en serio” las sanciones estadounidenses y Washington va a seguir presionando económicamente al régimen, agregó Bessent.
La economía iraní “no tiene por qué colapsar. Lo único que necesitamos es que el régimen entre en razón”, dijo.
Larak, ubicada en el corazón del estrecho, es un punto estratégico que le permite a la marina de la Guardia Revolucionaria Islámica vigilar y atacar el transporte comercial en esta vía navegable clave con misiles antibuque, minas y drones.
“Las fuerzas de la Guardia Revolucionaria también cuentan con minas ‘inteligentes’ programables lanzadas por cohetes para bloquear rápidamente las rutas de navegación al enemigo”, dijo Farzin Nadimi, investigador senior del centro de estudios Washington Institute for Near East Policy.
“Larak tiene un puerto para lanchas rápidas con misiles hacia el norte, y una red mayormente subterránea de baterías costeras de misiles y cohetes muy discretas, con varios puntos de lanzamiento previamente relevados”, agregó Nadimi.
El presidente reformista de Irán, Masoud Pezeshkian, que salió de Teherán el lunes para asistir al foro de seguridad de la Organización de Cooperación de Shanghái en Kirguistán, dijo que su país “no busca la guerra”, y agregó: “Nunca vamos a quedarnos pasivos y le vamos a dar una respuesta firme a los agresores.”
La Guardia Revolucionaria Islámica informó que usó misiles y drones para llevar a cabo un ataque de represalia el domingo contra infraestructura técnica y de mantenimiento, además de posiciones de cazas, en dos bases aéreas de EE.UU. en Jordania.
Por su parte, el ejército regular de Irán dijo que lanzó decenas de drones de ataque contra las fuerzas estadounidenses en la base aérea de Al Minhad, en los Emiratos Árabes Unidos, en la madrugada del lunes.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.
















